Los partidos destinaron US$ 65 millones desde mayo, cuando comenzaron los actos proselitistas, para las elecciones presidenciales. El general retirado lidera todos los sondeos de cara al ballotage, por encima de su rival Manuel BaldizónCrédito foto: EFE

El viernes, las fuerzas políticas guatemaltecas darán por terminada una millonaria campaña electoral que desde mayo gastó 65 millones de dólares, un fenómeno nunca visto en este país, donde la mitad de la población es pobre y el 15% está desnutrida.

 

El debate sobre los onerosos gastos proselitistas -de casi 5 dólares por habitante y 10 dólares por votante inscripto- surge en momentos en que los candidatos derechistas Otto Pérez y Mauel Baldizón saturan con mensajes en los medios de comunicación.

 

Como son organizaciones nuevas, los lleva a acudir a un marketing bastante grosero. La forma de darse a conocer es a través de publicidad y de gasto”, explicó Manfredo Marroquín, director de Acción Ciudadana, una ONG que representa a Transparencia Internacional en Guatemala.

 

Según datos de una auditoría del Tribunal Supremo Electoral (TSE), desde mayo y solamente hasta la primera vuelta, el 11 de septiembre, los 15 partidos políticos gastaron 48,1 millones de dólares.

 

La excesiva inversión en la propaganda electoral, según Marroquín, se debe a la “estructura débil” de los partidos políticos, que corren con el peligro de sufrir la “infiltración del crimen organizado, sobre todo del narcotráfico”. “Es un tema que preocupa doblemente, porque quién paga las campañas finalmente captura al gobierno y sus instituciones”, advirtió.

 

Edmundo Urrutia, representante de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), comentó que “el gasto fue desproporcionado con relación a las condiciones económicas de los guatemaltecos”. Responsabilizó por ello al TSE: “El hecho de que exista una serie de reglas que no son respetadas por los partidos y los candidatos es señal de que no tiene la capacidad sancionadora suficiente para disuadirlos y lograr que las respeten”.

El general retirado Otto Pérez, del Partido Patriota (PP), mantuvo invariable, desde el inicio de la campaña el 2 de mayo, su mensaje de mano dura.

El tema de la seguridad también fue el epicentro de las propuestas de Manuel Baldizón, del partido Libertad Democrática Renovada (Líder), quien prometió crear una Guardia Nacional como fuerza de élite “confiable” e impulsar una reforma carcelaria para que los reclusos paguen sus alimentos con trabajo.

 

El primero de ambos contendientes del ballotage del próximo domingo tuvo más éxito para despertar el apoyo de los ciudadanos. Según el diario local Prensa Libre, el postulante del PP tiene una intención de voto de 58,5%  mientras que el aspirante de Lider alcanza el 41,5 por ciento.

 

De confirmarse la tendencia en las urnas el domingo, los guatemaltecos volverán a tener a un militar como presidente después de 25 años de gobierno civiles, tras décadas de regímenes dictatoriales

El domingo, más de 7,3 millones de ciudadanos elegirán presidente y vicepresidente de la República, luego de que en los comicios generales de septiembre se votaron 333 alcaldes, 158 diputados y 20 diputados al Parlamento Centroamericano.

Entre Pérez, de 61 años, y Baldizón, de 41, surgirá el sucesor Álvaro Colom, quien encabezó un gobierno de tendencia sociademócrata y cuyo mandato de cuatro años finalizará el 14 de enero de 2012.

Fuente: AFP – DPA

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