La Cámpora y De Vido ya no pueden convivir. El enojo de Cristina. “Preocupa el quilombo, la empresa va para un lado y los gremios para otro”, dicen los pilotos.

Por Ramón Indart

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Archivo. Cristina Kirchner quiere respuestas por parte de Mariano Recalde, presidente de la empresa. | Foto: Telam

Todo aquel que haya seguido de cerca el proceso de estatización de Aerolíneas Argentinas y su posterior manejo no puede sorprenderse por el escándalo que se desató entre el gremio que agrupa a los pilotos (APLA) que lidera Jorge Pérez Tamayo y el presidente de la empresa, el camporista Mariano Recalde.

Dentro de la empresa se sabe que la tensión aumenta todos los días. Incluso tres pilotos (dos de Austral y uno de Aerolíneas Argentinas) le contaron a Perfil.com días antes de las elecciones que ya había rumores de problemas. Pero que hasta los comicios todo se iba a mantener bajo la alfombra. La Cámpora y el ministro de Planificación, Julio De Vido ya no pueden convivir. “Preocupa el quilombo. La empresa va por un lado y los gremios van por otro”, dijo uno de ellos. Otro reconoció que la tensión entre camporistas y viejos patriarcas de la empresa: “Imaginate que estás 40 años y llegan pibes a dirigir la compañía, ¿vos como te pondrías?”, preguntó.

Pero varios de los problemas que ahora tienen el Secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi (quien admitió que es Tamayo quien “maneja” el negocio áereo), Recalde y hasta la Presidente Cristina Ferndández de Kirchner (que en estos días citará a ambos a Olivos para exigir respuestas) fueron creados por el propio Estado.

Todo se remonta a los meses previos a la reestatización en 2009. El acuerdo fue estratégico: los gremios se encargaron de presionar a la española Marsans que gestionaba de manera patética a la empresa  para que el Estado la recupere. A cambio, se les prometió un aumento de personal para sumar caja a los gremios. El problema es que ahora no saben como frenar el déficit. En enero fue el último ingreso de nuevos pilotos. Llegaron 235 más y ya tiene 1100 hombres. ¿Hay razones para seguir metiendo gente? Ni los pilotos lo creen así. Uno de ellos confió a este portal que “puedo volar 80 horas por mes. Pero en AA lo hacemos por 25 horas. Así dejamos lugar a más compañeros”. “Deben sobrar 400 pilotos”, se sinceró.

De Vido transfirió, en lo que va de 2011, 518 millones de dólares en subsidios para cubrir el déficit de la empresa, que a fin de año alcanzaría los 700 millones, según informó La Nación. Aerolíneas gasta cerca de 8 millones de pesos por día y en 2010 tuvo un déficit de 3.000 millones de pesos, 30 por ciento más que en 2009, informó el diario PERFIL. Desde que Recalde asumió, en julio de 2009, gente de La Cámpora reemplazó a la vieja guardia de la empresa. Y De Vido perdió poder.

Los jóvenes K coparon de a poco la empresa. Recalde quedó en la gerencia general. Por su parte Axel Kicillof, es sugerente y administrador económico y financiero. A Eduardo “Wado” De Pedro, le quedó la dirección, Juan Pablo Lafosse es gerente comercial, Javier Rodríguez, director de Programación de Vuelos, y Rodrigo Cuesta, controla el área Legales.

El conflicto por la aerolínea de bandera explotó. Era cuestión de tiempo. Los más aventurados hablan de la posibilidad de fusionar Aerolíneas Argentinas y Austral. El rumor hizo que los gremios pongan el grito en el cielo. Las novedades llegarán antes de 2012. Y nadie sabe a ciencia cierta cuál será la decisión de Cristina, que tiene la última palabra.

(*) De la redacción de Perfil.com.

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