Por Martin Hacthoun
canciller sirio Walid al-Moallen
Damasco, 29 nov (PL) Pese al hostigamiento y las presiones extranjeras, a las que se han sumado los que hasta ahora consideraba sus hermanos árabes, Siria proseguirá el programa de reformas integrales abierto a todos los ciudadanos, confirmaron hoy las autoridades.

En conferencia de prensa, el canciller Walid al-Moallen expresó que el comité encargado de elaborar una nueva Constitución deberá terminar su labor en breve y consideró que ese documento allanará el camino hacia un sistema político acorde con las demandas de sectores de la sociedad.

Ratificó también que el 12 de diciembre venidero Siria celebrará elecciones para elegir los gobiernos locales y en febrero próximo los comicios legislativos nacionales.

Sam Delleh, vocero del panel constitucional, informó que sus 30 miembros trabajan para completar esta misma semana el primer borrador de lo que será la nueva Carta Magna de este país de 22 millones y medio de habitantes de diversidad religiosa.

Hasta ahora está vigente la Constitución de 1973.

Aseguró que el comité podrá presentar el documento final al presidente Bashar al-Assad antes de que termine el año.

Explicó asimismo que en estos días se redactan los capítulos sobre soberanía y unidad nacional, así como el de multiplicidad política sobre la base de que todos los partidos sean iguales con los mismos derechos, distinguidos solo por los resultados que obtengan en las elecciones generales.

En cuanto a la estructura del Estado, el portavoz señaló que también está contemplado el principio de separación de los poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial y la protección de los derechos y las libertades ciudadanas para lo cual los expertos recomiendan la creación de un tribunal constitucional superior.

“Siria no será la misma que hemos vivido en los últimos años, y mucha gente dentro y fuera del gobierno deberá adaptar su mente a los cambios por venir”, manifestó un funcionario, que habló con Prensa Latina a condición de anonimato.

Con el programa integral de reformas el gobierno sirio quiere satisfacer las aspiraciones y esperanzas de todo el amplio espectro de la sociedad, según ha reiterado la dirección del país.

Siria posee una población de unos 22 millones y medio de habitantes; el 74 por ciento es de confesión musulmana sunita y el resto chiíta alauita y cristiana. El 90 por ciento es de ascendencia árabe y el otro 10 por ciento kurda y armenia.

El portavoz de la Red Siria de Derechos Humanos, Ahmad al-Khazem, expresó que su organismo ve la elaboración de una nueva Constitución como un paso positivo y constructivo, y expresión óptima de democracia popular.

En opinión del abogado Radi al-Mahmid, de la ciudad de Aleppo, la más importante del país en términos económicos, la enmienda constitucional ayudará a mejorar la vida política, legal y social, y servirá para consolidar la unidad nacional.

El abarcador programa de reformas incluye también las económicas, sobre las que ya sesionó un foro, en el cual participaron representantes de todos los sectores del país incluidos sociales, que presentó al Ejecutivo una serie de recomendaciones que satisfacen las inquietudes sobre lo que se quiere que sea la futura Siria, según el enunciado del memorando avalado por el Gabinete y pasado a cada uno de los ministerios.

Esas recomendaciones van desde impulsar la empresa privada, en particular los pequeños y medianos negocios, optimizar la estatal, potenciar la industria nacional y la agricultura, hasta hacer más eficiente la administración pública sin olvidar los beneficios de los programas sociales que asisten a los sectores de menores ingresos.

Para el abogado Mustafa Khawatmi, el programa de reformas integrales refleja la seria intención del presidente al-Assad y de su administración en fomentar el desarrollo económico, social y político de la nación siria.

El gobierno lleva a cabo este proyecto nacional, que incluye elecciones locales y legislativas, además de una apertura a la creación de partidos por la oposición nacional sometido a una acerba campaña mediática, política y económica extranjera, incrementada ahora con las sanciones dictadas por la Liga Árabe, en sintonía con el guión anti-sirio de Occidente.

La codicia geopolítica anti-siria de los centros de poder occidentales, liderados por Estados Unidos y Francia, se ha intensificado desde exigirle reformas democráticas al presidente al-Assad y a su gobierno hasta los más febriles reclamos últimamente a su total derrocamiento. Sin embargo, la reacción de las autoridades sirias ha sido mesurada, aunque firme, con el tacto necesario para evitar dejarse llevar por las provocaciones, según analistas políticos consultados por Prensa Latina, los cuales expresan, a su vez, esperanzas de que el país saldrá adelante.

El canciller al-Moallen insistió en su opinión de que “Siria emergerá de esta situación más fuerte, y pondrá un pare a quienes hoy se subieron al vagón de Occidente y restaurará la sensatez en otros”.

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