Son los policías y militares que constituyen el listado de los llamados cautivos “canjeables”, es decir los que la banda narcoguerrillera puede utilizar paraintercambiar por miembros detenidos por las fuerzas de seguridad

 

El drama de los secuestros masivos en Colombia data de la época en la que gobernaba Ernesto Samper (1994-1998), cuando las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) tomaron pueblos, estaciones policiales y bases militares haciéndose con cientos de rehenes. Y durante el Gobierno de Andrés Pastrana (1998-2002) comenzaron a hacer cautivos a políticos, como la ex candidata a la PresidenciaÍngrid Betancourt y su compañera de fórmula, Clara Rojas, e incluso a ciudadanos estadounidenses.

Esos “prisioneros de guerra”, como los denomina la guerrilla, permitieron plantear a las FARC un intercambio humanitario de cautivos por rebeldes presos.

 

En 2008, los rebeldes comenzaron a hablar de liberaciones por decisión unilateral y gracias a la mediación de la ex senadora Piedad Córdoba, y por algún tiempo del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, han liberado desde entonces a una docena de cautivos. Otros han escapado, han sido liberados en operaciones de rescate del Ejército o han muerto durante su cautiverio.

 

Hasta el sábado las FARC tenían en su poder a 16 “canjeables”, pero tras la ejecuciónde los policías Edgar Yesid Duarte, Elkin Hernández y Álvaro Moreno, así como del militar José Libio Martínez, y el posterior hallazgo del también policía Luis Alberto Erazo, quien sobrevivió a la masacre, la lista se redujo a once.

 

José Libio Martínez, quien fue secuestrado el 21 de diciembre de 1997 y, con prácticamente 14 años en la selva, era el secuestrado más veterano de Colombia y posiblemente del mundo.

 

Aunque los “canjeables” no son los únicos colombianos cautivos, ya que esa cifra podría elevarse a varios centenares, si son los únicos que aparecen en las listas oficiales, elaboradas a partir de los datos País Libre, fundación dedicada en Colombia a la prevención y lucha contra el secuestro.

 

 

Los once “canjeables” son los siguientes:

 

– José Libardo Forero, sargento de Policía, secuestrado el 10 de julio de 1999 en la toma de la estación policial del municipio de Puerto Rico (departamento del Meta).

 

– Jorge Trujillo Solarte, intendente de Policía, secuestrado el 10 de julio de 1999, Puerto Rico (Meta).

 

– Jorge Humberto Romero, sargento de Policía , secuestrado el 10 de julio de 1999. Puerto Rico (Meta).

 

– Carlos José Duarte, subintendente de Policía, secuestrado el 10 de julio de 1999, en Puerto Rico (Meta).

 

– Wilson Rojas Medina, subintendente de Policía, secuestrado el 10 de julio de 1999, Puerto Rico (Meta).

 

– Luis Arturo Arcía, sargento del Ejército, secuestrado el 3 de marzo de 1998 durante una emboscada en el municipio El Billar (Caquetá).

 

– Luis Alfonso Beltrán Franco, sargento del Ejército, secuestrado el 3 de marzo de 1998 en El Billar (Caquetá).

 

– Robinson Salcedo Guarín, sargento del Ejército, secuestrado el 3 de agosto de 1998, en la base militar de Miraflores (Guaviare).

 

– Luis Alfredo Moreno Chagüeza, sargento del Ejército, secuestrado el 3 de agosto de 1998, en Miraflores (Guaviare).

 

– César Augusto Lasso Monsalve, sargento de Policía, secuestrado el 1 de noviembre de 1998 durante la toma de la ciudad de Mitú, capital del Departamento de Vaupés.

 

– Luis Hernando Peña, subcomisario de Policía, secuestrado el 1 de noviembre de 1998, en Mitú (Vaupés), de quien no se sabe si está vivo o muerto.

 

“Como las FARC no han entregado restos, ni tampoco han comunicado su muerte, el aún figura como cautivo”, precisó a EFE la vocera de País Libre, Viviana Esguerra, sobre el caso más polémico, ya que un ex secuestrado dijo al ser liberado, en 2008, que a Peña lo habían asesinado los guerrilleros.

 

Fuente: EFE

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