Ahora los problemas se agravan: Irrigación, organismo encargado del agua en Mendoza, tiene un funcionario que debe abandonar de forma inmediata, y a juicio crítico de mendocinos, ese lugar. Pero el Gobernador electo, qeu asume pronto ¿le pasará factura por irresponsabilidades de los ríos secos? y además ¿a qué se debe tanta sequedad de los ríos? preguntándolo más allá de los pronósticos conocidos.

Los desafíos de Mendoza, en estos momentos, ya son agua y tierra, contra la economía extractivista; ya que si no se centran en ello, los problemas se agravarán para las industrias reales, que producen a corto y largo plazo la sustentabilidad económica y ambiental “lo agropecuario”.

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Porque el agua nos llegó al cuello, Frigerio tiene que irse de Irrigación
Nacho Gaffuri / MDZ
Habla Frigerio con el logo de Irrigación detrás y de lejos escucha Jaque.

El lunes 21 de noviembre MDZ describió el escenario político que se presentaba con la ratificación del enjuiciamiento a Eduardo Frigerio como superintendente de Irrigación. Parecía la antesala del final de una historia que comenzó el 11 de agosto de 2008.

En la crónica titulada Qué debería hacer Frigerio ahora que fue suspendido, publicada hace exactamente dos semanas, presagiábamos que estábamos en el umbral de la renuncia del funcionario que está allí desde el inicio de esta gestión de Celso Jaque. En esa oportunidad el superintendente quedó descolocado y su renuncia parecía el camino político propicio para despejar la ruta hacia la Casa de Gobierno de Paco Pérez ya que obligar al nuevo gobernador a definirse sobre la cuestión y sería ponerlo en situación fricción desde el primer día de gestión.

Claro que el viernes 4 de noviembre, hace un mes, este diario advirtió que Pérez deberá refundar el gobierno del agua. Allí se expresaba que el ente autárquico había tocado fondo. Estaba en la cornisa una de las instituciones más representativas de la cultura mendocina basada en el esfuerzo del trabajo y el aprovechamiento del recurso vital. Esta expresión editorial puntualizaba conceptualmente por qué Frigerio debía irse. El daño institucional ya estaba consumado y había que facilitarle el camino al nuevo gobernador para que pusiera a flote al Departamento General de Irrigación (DGI). Desde aquí se pensó que ya se había dicho todo sobre el asunto pero también dijimos que la crisis de Irrigación alcanzaba la vida interna porque sus estamentos no estaban funcionando normalmente por lo cual todas las resoluciones emitidas en el DGI podían terminar siendo nulas.

Pero lo cierto es que se llegó al extremo. Parece que Frigerio y sus jefes políticos directos no se han dado cuenta que Irrigación está en vilo y el sistema de administración del agua dulce corre riesgo por la cantidad de denuncias de desmanejos y corruptelas. La sospecha del cobro de peaje para el otorgamiento de permisos de perforaciones es un comentario cotidiano cada vez que el caso “Irrigación” se pone en consideración en las charlas informales y no tanto, por parte de los responsables de alguna área del Estado y de presuntos pagadores de ese “servicio” extra.

Sin embargo, nada parece conmover a Frigerio ni tampoco hace reaccionar a ningún dirigente del sector político que lo puso allí y mucho menos al mandatario saliente, en sus últimos días de gobierno.

La verdad es que MDZ mostró hace 39 meses el 11 de agosto de 2008, sacó a la luz a través de un informe. Allí se advertía lo que después se confirmaría en formato de denuncia y enjuiciamiento para Frigerio que, a esta altura, está claro que es un mascarón de proa.

Por eso, es grave la situación. En términos políticos el DGI parece haber sido secuestrado y quien ejerce esa extorsión no entrega a su víctima aún cuando ha sido descubierto en su acción. Los comentarios de los lectores de MDZ son coincidentes desde que en 2008 se destapó esta situación y desde aquel informe se puso en foco la figura de Jorge Villalón asesor de Irrigación y hombre de confianza del jefe del sector azul Juan Carlos Mazzón. Las sucesivas crónicas de aquel entonces dieron cuenta de la casi nula reacción de todo el arco político y quien se animó a hacer un pedido de informe en solitario fue el legislador radical Alejandro Molero.

Las actuales coberturas periodísticas señalan el estado terminal de Irrigación por la cantidad de casos de irregularidades detectadas y en la misma medida las denuncias a la conducción del ente rector del agua. La última fue la del ex gobernador Arturo Lafalla en MDZ Radio el sábado 3 cuando apuntó que Frigerio se tenía que ir y quien estaba detrás del funcionario era Villalón y el responsable de que esto ocurriera era Jaque.

Cuando el Jury de Enjuiciamiento ratificó el procesamiento a Frigerio se vieron pancartas en contra de Lafalla lo que dejo ver cuál es el enemigo de los azules que conducen Irrigación. Lo cierto es que Frigerio llegó a este tiempo y como si viviera en otra provincia recurrió la votación del Jury con la que se resolvió juzgarlo y a estirado esta historia bochornosa al extremo y lo obliga al gobernador entrante a definirse sobre el asunto.

El viernes 25 otra crónica de MDZ anticipó el ánimo de Paco Pérez después de conocer la decisión de Frigerio de estirar la agonía. Desde el mismo círculo del mandatario en ciernes señalaron que Pérez lo echaría de Frigerio si el viernes 9, día de la asunción aún permanecía en su cargo y pese a estar suspendido. Por supuesto, que si se ha dicho que Frigerio es sólo una pantalla formal del sector peronista que domina al DGI como un botín de guerra, entonces dependerá de quien lo manda a Frigerio para que este mantenga su posición. Esta situación habla de un presunto debilitamiento del poder interno de los azules en el peronismo local. Y esa situación ha puesto bajo la lupa, como pocas veces, a su jefe histórico, el Chueco Mazzón, porque de otro modo él mismo ya habría intervenido y Frigerio sería sólo un mal recuerdo.

Por eso, habrá que esperar a Paco Pérez que asuma y ya como jefe de Estado deberá exigirle la renuncia a Frigerio pero a la vez, también deberá alentar que las investigaciones judiciales, que las hay, sigan adelante para determinar las responsabilidades de estos casos y que la sombra de la corrupción desaparezca del llamado gobierno del agua. Si el inminente gobernador procede en consecuencia entonces tendrá un espaldarazo, inesperado, pero lógico porque “el caso Frigerio” no da para más.

A días de que asuma el nuevo gobernador es conveniente hacer un balance de las notas publicadas por MDZ sobre la crisis de Irrigación desde que se publicó el primer informe en agosto de 2008. Ya pasaron 39 meses de aquella reveladora nota. Ese fue el tiempo que duró la degradación de una de las instituciones más emblemáticas de Mendoza. Por qué Frigerio debería dar un paso al costado y por qué Paco debe impulsar una refundación del gobierno sin obviar el pasado reciente.
      Agua, tierra, aire, petróleo y minería: claves de la nueva gestión de los recursos naturales
gentileza / Minera San Jorge / Vector Argentina
La imagen del paraje donde se encuentra el yacmiento minero.
Agua, tierra, aire, petróleo y minería: claves de la nueva gestión de los recursos naturales

Agua, tierra, aire. Pero también petróleo, cobre y una larga lista de minerales. Algunos son elementos esenciales para la vida, otros productos básicos para la economía mendocina y también fuente de conflictos permanente. La gestión de los recursos naturales de Mendoza es uno de los temas trascendentes de los cuales Francisco Pérez se hará cargo desde el viernes que viene. Y le toca asumir en un momento particular.

La gestión hídrica está envuelta en una de las peores crisis de la historia reciente. La provincia no ha logrado aumentar las reservas de petróleo a pesar de que ya van tres licitaciones de áreas revertidas. En minería las organizaciones defensoras del ambiente están en plena resistencia ya desde la génesis de cualquier proyecto: sólo con la aparición de “manifestaciones de descubrimiento”, ya se generaron fuertes protestas.

En los temas se cruzan intereses públicos y privados. Pero también políticos. Los dos últimos gobiernos no pudieron sortear las diferencias de criterio internas entre ministerios que tienen visiones distintas de un mismo tema y que también comparten responsabilidades, como es el caso de Ambiente y Petróleo y Minería. Pérez vivió en carne propia esas peleas como ministro y ahora buscará evitarlas como gobernador.

El tema que menos resuelto tiene Paco es el futuro de Irrigación. El problema es que buena parte de la resolución depende más de los conflictos internos del partido justicialista que del gobierno. Aún queda una semana para que Eduardo Frigerio tenga el “gesto” que los allegados de Pérez  esperan. Es decir, que renuncie para no someter a más desgaste a Paco. Mientras tanto, la provincia atraviesa otro año de crisis hídrica, en medio de un desmanejo de la política hídrica.

La industria padre

El vino es la marca de Mendoza y la bebida nacional. Pero el petróleo es el recurso no renovable que más dinero fresco le suma a las arcas públicas y también una de las actividades que más aporta al PBG provincial (a través de la extracción y la industrialización). Este año las regalías superaron los 1000 millones, pero es un recurso que está en decadencia. La provincia licitó áreas revertidas que por ahora no le han aportado ni una gota de reservas extra. A Pérez, tal como le ocurrió a Jaque, posiblemente le toque adjudicar la tercera licitación de las áreas y también hacer el seguimiento de la polémica negociación realizada por YPF, Ketsal y Energía Andina.

El gobernador electo dejó el manejo de la política petrolera en el Ministerio de Infraestructura, pero apunta a crear la Empresa Provincial de Energía para concentrar allí el tema. La primera definición sobre ello apuntó a mejorar el control de la liquidación de regalías, que actualmente se hacen a través de declaraciones juradas de las propias empresas. “Hay que hacer mediciones digitales de petróleo”, dijo ayer Paco.

Las prioridades ambientales: todo empieza por la tierra

El la Secretaría de Ambiente Pérez puso a un hombre con alta exposición y participación en la comunidad, particularmente en el mundo empresario, como Marcos Zandomeni. El hombre es especialista en control ambiental y conoce el “mostruo” desde adentro, pues trabajó hasta la semana pasada en una empresa petrolera, una de las que mayor impacto tiene en el subsuelo mendocino.

Zandomeni no le esquiva a los temas conflictivos y asegura que tiene los ejes de trabajo claros. La prioridad número uno de la gestión es aplicar completamente la Ley de Ordenamiento Territorial. Es una norma base que en su aplicación debe tratar de ordenar todas las actividades productivas de la provincia, una tarea titánica.

El otro eje clave trazado por Zandomeni es aumentar fuertemente los controles sobre las actividades extractivas y también otras industrias. “Las prioridades las pautamos con el Gobernador. Los controles van a ser rigurosos en el lugar y sobre todas las industrias que generan impacto, no sólo la petrolera”, explicó Zandomeni.

La otra clave es redactar y poner en vigencia los planes de manejo de las reservas naturales. De esa manera se determinaría qué se puede hacer y qué no en las áreas naturales protegidas que tienen intereses cruzados, como Laguna del Diamente, el Parque Tupungato y el recientemente creado Cordón del Plata. “Sería muy bueno tener más áreas protegidas, pero al menos hay que cuidar las que tenemos con los planes de manejo”, dijo el funcionario. Respeto a la minería, asegura que se concentrarán en el control estricto del proyecto Potasio Río Colorado, que es el único aprobado. “Mendoza tiene leyes ambientales muy buenas, lo que hay que hacer es cumplirlas. En minería el único proyecto que tenemos es el de Vale y se van a extremar los controles”, explicó.

“No vamos a ser una provincia minera, sino industrial”

Antes de ser candidato, a Paco Pérez le pusieron chapa de pro minero. Tanto se molestó, que fue él quien impulsó el rechazo al proyecto San Jorge, gestionado por un ex socio y amigo personal.

La mayoría de la clase política mendocina, resiste la actividad minera tiene que ver más con la falta de “licencia social” que por convicciones personales. Ahora Pérez va por más, y en medio de la polémica por la entrega de cateos el gobernador electo asegura que Mendoza no será minera. “Mendoza no va a tener un perfil minero, va a tener un perfil industrial. La provincia tiene más de 600 empresas de metalmecánica. Lo que queremos es industrializar la provincia y en particular industrializar la ruralidad, que es el gran problema que tenemos”, dijo Pérez tratando de espantar conflictos.

Al mismo tiempo, se desligó de los conflictos de San Carlos y Tunuyán. “ Hay normativa vigente que se va a respetar. Si estos problemas que surgieron en San Carlos y Tunuyán tienen algún error se corregirán. Mi propuesta tiene que ver con ampliar las reservas naturales, que es contrariamente a lo que se ha hecho ahora. Pero esto (los permisos a mineras) fue inconsulto con el subsecretario actual, inconsulto con el gobernador, inconsulto conmigo. El Consejo de Minería no consultó  con nadie”, se quejó ayer luego de la primera reunión de gabinete.

 

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