Productores argentinos pueden acceder a través de operadores inmobiliarios; atrae la menor presión impositiva

Por Fernando Bertello  | LA NACION

Además de comprar un departamento en Miami, para los inversores argentinos que quieren poner un pie en los Estados Unidos existe ahora otra alternativa: comprar campos en las zonas ricas y productivas que tiene ese país.

De hecho, ya hay firmas en la Argentina y en los Estados Unidos que comenzaron a ofrecer el servicio de compra de campos en ese territorio a inversores y productores agropecuarios locales.

En la inmobiliaria rural Nordheimer, por ejemplo, lo empezaron a realizar hace poco más de seis meses, luego de visitar el año pasado la exposición más importante para el agro que se realiza en ese país: el Farm Progress Show.

 

 

 

“Lo nuestro empezó cuando visitamos esa exposición y tomamos contacto con algunos intermediarios. Estamos haciendo esto con distintos brokers; todavía no vendimos, pero hay consultas de argentinos interesados”, expresó Federico Nordheimer, de la firma homónima.

Con las restricciones que hoy existen para la compra de dólares en la Argentina, quienes se muestran ávidos por esta alternativa parecen ser quienes ya poseen dinero en los Estados Unidos o tienen la oportunidad de tomar créditos para realizar una operación. En este sentido, el inversor puede acceder a tierras en las regiones más ricas de lo que se conoce como el medio oeste norteamericano o el Corn Belt (cinturón maicero), fuertemente productor de soja y maíz.

Por leyes que protegen la compra por parte de extranjeros, no es posible adquirir tierras en Iowa, uno de los estados norteamericanos más productivos.

Sin embargo, sí se lo puede hacer en Illinois, que está al lado, y donde el valor de la hectárea promedia de 25.000 a 26.000 dólares. Para comparar, en la Argentina en la zona de Pergamino

Rojas/Salto, en el norte bonaerense, el promedio ronda de 18.000 a 20.000 dólares.

De acuerdo con distintos informes, en Illinois la superficie promedio de una explotación en producción ronda las 450 hectáreas. Es un estado con alta producción de maíz: allí se siembran más de 5 millones de hectáreas, lo que representa toda la superficie con este cereal en la Argentina e inclusive un poco más.

También se pueden comprar tierras, entre otras zonas, en Arkansas, Mississippi y Louisiana, en el centro sur del país.

“Al considerar campos para invertir en losEstados Unidos, el argentino promedio piensa en los estados del cinturón maicero. Sin embargo, un grupo de adelantados ya fija la vista en los llamadosDelta States , que comprenden a Arkansas, Mississippi y Louisiana”, señaló Matty Pell, broker inmobiliaria del Estado de Florida.

Según Pell, en esta última región se pueden alcanzar productividades cercanas a las del corn belt , con rindes de entre 3500 y 4000 kilos por hectárea de soja y de 10.000 a 14.000 kilos de maíz.

“Pero se ahorra significativamente en el costo de la adquisición de la propiedad, porque mientras una hectárea en el cinturón maicero ronda entre 20.000 y 30.000 dólares, en Arkansas, por ejemplo, se encuentra entre 9000 y 10.000. Y, a su vez, los campos de los Delta States presentan mayores superficies, lo que permite explotaciones a escala”, explicó.

Además de Iowa, donde está limitado el ingreso de extranjeros, tampoco se puede entrar en Nebraska y Missouri. Pero no hay trabas en la región del centro sur de ese país, como Arkansas, donde los campos poseen riego y suficiente cantidad de agua formada por los acuíferos del río Mississippi. “En la zona del Midsouth [los inversores] pueden entrar y salir sin limitaciones, con posibilidades de acceder a créditos con financiación del 50% a las tasas más bajas del último siglo y fijas a 30 años”, contó.

Pell destaca otros factores para invertir en tierras en los Estados Unidos. “Hay financiamiento de bancos para el 80% del costo de maquinarias y el 100% del capital de trabajo, y los gastos de comercialización totales, incluyendo el flete, están entre el 3 y el 5%, mientras que en la Argentina son del 20%”, dijo.

En Nordheimer explican que poner un pie en los Estados Unidos puede ser una forma de diversificar riesgos para los inversores. “Damos una alternativa más para los que quieran diversificar, incluso para los productores”, precisó Federico Nordheimer.

Aparte de las facilidades que pueda haber para comprar tierras, el inversor también sabe que allí no tiene que pagar retenciones, como en la Argentina. “Para ellos, el farmer (granjero) es como una institución. El gobierno los protege y a nadie se le ocurre tocarlos”, explicó Carlos Mayer, consultor de fondos agrícolas internacionales, que, entre otros destinos, hoy están apuntando a EE.UU. y a países de Africa.

En Estados Unidos, la tierra paga un solo impuesto que está destinado exclusivamente a mantener la educación de los municipios de la zona donde está el productor.

ADVIERTEN UNA BAJA EN LOS PRECIOS

Según el consultor Marcos Lanusse, podría haber una tendencia bajista en los precios de los campos en la Argentina. “Si bien es prematuro hablar de porcentajes, se nota claramente un freno de las operaciones de compraventa de campos. En mi opinión, hay una tendencia bajista que llevará todavía algunos meses convalidar, pero estimo que la baja se producirá en el orden del 20% respecto de los precios actuales”, indicó.

“Esta fuerte disminución en el volumen de operaciones realizadas, en mi opinión se debe, principalmente, a la dificultad que se presenta a la hora de liquidar o hacer efectivo el pago, por las restricciones impuestas por el Gobierno en materia cambiaria y financiera”, agregó.

Según Lanusse, el precio de la tierra venía marcando desde fines de 2002 un constante crecimiento prácticamente ininterrumpido, salvo algunos meses posteriores al estallido de la economía norteamericana (en 2008), llegando actualmente a valores por hectárea superiores a igual tipo de tierras productivas en países desarrollados. Para el consultor, de producirse la baja “posiblemente sea pareja para todos los tipos de tierras, aunque siempre se podrán defender mejor aquellos que tengan mejor calidad de suelos y clima o estén sobre acuíferos subterráneos que permitan realizar agricultura bajo riego”.

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