LA PAMPA:

Alcanza con recorrer el centro piquense para sorprenderse con la cantidad de locales comerciales que en sus vidrieras muestran carteles de liquidación por cierre y también aquellos que ya están desocupados con propietarios interesados en alquilar.

la Reforma

Eso demostraría que la actividad comercial en Pico se está cayendo “a pedazos”, pero también es cierto que hay estadísticas que, según como se lean e interpreten, indicarían lo contrario a esta incuestionable realidad. Según los “fríos” números municipales, en esta ciudad hay un incremento de alrededor del uno por ciento anual en la cantidad de habilitaciones comerciales.

La Reforma se entrevistó ayer con representantes de diversos sectores que hacen al quehacer económico de la ciudad, tales como comerciantes, sindicalistas, propietarios de inmobiliarias y hasta funcionarios del área de Comercio y de Acción Social de la Municipalidad, que ofrecieron datos reveladores y aclararon que hay variables que influyen y que pueden hacer que cierta estadística no sea coincidente con la palpable realidad.

El primer aspecto que llama la atención, es que en Pico hay actualmente 3.296 comercios habilitados y que durante el primer cuatrimestre de 2013, se tramitaron ante la Comuna 77 altas y 60 bajas, lo que desterraría esta presunción en cuanto a que la actividad comercial está pasando por un muy mal momento histórico, lo que se sostendría aún más si se contempla otro dato estadístico: en 2012 se produjeron 225 altas y 190 bajas comerciales. Como dato complementario, vale decir que en mayo hubo 30 bajas y 21 altas, situación que estaría en contraposición con las tendencias generales, pero siempre se aclara que estas cuestiones deben tomarse como relativas, y no como absolutas, porque a veces los trámites burocráticos hacen que los tiempos se extiendan y a veces coincidan en determinados períodos, aún cuando los trámites se hayan iniciado en diferentes momentos cronológicos.

Como una información alentadora en este escenario sumamente complejo, se supo en las últimas horas que en pocos días quedarán habilitados en Pico algunos emprendimientos empresariales que generarían una interesante cantidad de mano de obra. Por un lado, trascendió que la Secretaría de Energía ya le otorgó el certificado correspondiente a “Pampabio” (planta elaboradora de biodiesel situada sobre Ruta 102) y, a más tardar el mes que viene, quedaría habilitada una empresa dedicada a la elaboración de alimentos, que generaría alrededor de 15 puestos de trabajo.

Ahora bien, volvamos al inicio. ¿Qué podría estar pasando y por qué la gente tiene la percepción que el comercio piquense está en graves problemas?. La respuesta puede ser, por ejemplo, que si bien se cierran muchos de los comercios céntricos, por otro lado se presentan habilitaciones para abrir emprendimientos en los diferentes barrios, los que generalmente son de menor envergadura que los céntricos. También hay otro detalle que tiene que ser considerado, no todos los propietarios de comercios que cierran sus puertas tramitan la correspondiente baja, aunque esta inacción le genere deudas con la comuna por la tasa de salubridad e higiene, monto que deberá ser pagado por los propietarios si es que, en algún momento, quieren tramitar una nueva habilitación.

Otro dato interesante, es que para la municipalidad las habilitaciones se dividen entre comercios en general y los vinculados con la venta de alimentos. En este último rubro, la tendencia de los últimos meses viene siendo negativa, es decir que se dan de baja algunos más de los que generan altas.

Por otro lado, las voces de los comerciantes refieren a la gravedad económica de los comercios que tienen empleados. Dicen, desde siempre, que los costos laborales en la Argentina son muy elevados y que lo propio ocurre con los alquileres en General Pico, pero que las ventas han caído en los últimos tiempos y por eso ha sido necesario para muchos adoptar ciertas medidas, que comenzaron con reducciones horarias, pasaron por el despido de la gente y hasta llegaron al cierre de los comercios. Algunos reconocen que si bien no han despedido a algunos de los empleados, si les han recomendado que trataran de buscar otro empleo, porque de seguir este escenario, tendrán que optar por esta triste alternativa.

Una tercera pata que compone el escenario de esta compleja ecuación es el Centro Empleados de Comercio. Sus estadísticas reflejan que si bien la cantidad de afiliados no se les ha caído, esto obedece en gran parte a un operativo que desde el gremio se desarrolló en General Pico para tratar de determinar la existencia de trabajadores en situación irregular, que no figuraban en los padrones del C.E.C.

“En épocas normales este tipo de operativo nos hubiera permitido incrementar el padrón, pero evidentemente esto no ocurrió, porque si bien por un lado sumamos compañeros, por el otro vemos que algunos ya no están trabajando, que han sido despedidos”.

En el sindicato no fueron muy optimistas en cuanto a una pronta reactivación, sino todo lo contrario. “El hecho de que las paritarias estén cerradas en casi todas las actividades laborales nos hace pensar que la situación se agravará en los próximos meses, porque evidentemente a la gente no le alcanza el dinero y no va a haber aumentos salariales. Se compra cada vez menos, el circulante de efectivo cae y se va terminando el acceso al crédito a muchos de los asalariados, porque las tarjetas de crédito de estas personas no tienen más margen”, se analizó.

Muchas veces se habla en diferentes ámbitos de lo caro que son los alquileres en Pico y lo difícil que es mantener un negocio en esas condiciones económicas. Ahora parece que la tendencia está comenzando a revertirse, por lo menos en algunos casos. “No estamos en una situación normal de oferta y demanda, por eso en este momento hay ciertas particularidades”, contó el titular de una inmobiliaria líder en la ciudad.

Agregó que actualmente hay propietarios que están bajando sus pretensiones con el fin de mantener al inquilino y en la negociación entre locador y locatario, a veces tiene un papel preponderante el hecho de conocerse comercialmente y juega un papel fundamental el cumplimiento de los compromisos asumidos por el inquilino ante el propietario. “Hay casos de contratos que se renuevan con valores hasta del 20 por ciento menos que los que estaban fijados para el año pasado, porque los dueños prefieren mantener a quien ya conocen en lugar de buscar a otro que no saben quién es, obviamente si va a cumplir en tiempo y forma o directamente correr el riesgo de no poder alquilar por varios meses”.

En un ámbito en el que parece haber muchas contradicciones, hay que decir además que algunas grandes empresas nacionales, multinacionales o bancos, llegan a la ciudad y pagan sumas altísimas en concepto de alquileres, montos que hasta llegan a superar los 30 mil pesos mensuales.

Mientras todo esto ocurre, en la Oficina de Empleo de la ciudad de General Pico ya hay más de 7.400 curriculum a disposición de quienes deseen incorporar personal a sus empresas, pero esa suma que se incrementó en más de mil presentaciones realizadas a lo largo del último año (de junio de 2012 al mismo mes de 2013) y donde queda reflejado que la franja etaria más afectada es la comprendida entre los 26 y 35 años.

Este es el escenario actual, que parece ir profundizándose en la medida que los meses transcurren a partir de que la obra pública en la ciudad está casi detenida y el mal humor de la gente en general va en aumento, porque como habitualmente se dice, el humor de la sociedad va de la mano de lo que tiene en el bolsillo.

DIARIO LA REFORMA

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