Es una variedad prohibida, pero que el INV la autorizó para la elaboración de vino en una pequeña zona de Buenos Aires.Por Mario Luis Romero – Diario De CuyoEl Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) autorizó en Buenos Aires la elaboración de vino con una uva prohibida, conocida como chinche (Vitis Labrusca, variedad Isabella). La medida despertó una fuerte polémica en casi todo el país y, tras el enojo de los mendocinos, ayer en San Juan también salieron a cuestionarla: argumentan que esta ‘’excepción’’ puede abrirle la puerta a otras variedades no viníferas y, al ser un vino de baja calidad, dicen que incluso repercutirá en el consumo de los caldos tradicionales.

Desde el INV se defienden bajo el paraguas de que lo hicieron porque se trata de vinos tradicionales de esa zona bonaerense y que con esto se ‘’blanquea’’ una producción que viene de varios siglos. Claro que, el ‘’vía libre’’, llegó tras un ‘’pedido’’ del Ministerio de Agricultura de la Nación luego de que salió a subsidiar con dinero -600.000 pesos- y maquinaria a los 25 productores que poseen en total 24 hectáreas de esta polémica variedad.

‘’Considero que amerita un estudio y consideración especial, que nos permita tener un respaldo cierto sobre la toma de cualquier decisión de este tipo, antes de perforar la Ley con tanta liviandad. Esto crea a nivel nacional como internacional una sensación de inseguridad jurídica, en la vitivinicultura argentina’’, dijo el gerente de la Cámara de Bodegueros de San Juan, Horacio Ripalta. Otro de los que no se guardó nada fue el presidente de la Federación de Viñateros, Alejandro Pons: ‘’El problema es que se autoriza un vino de mala calidad, que cualquiera que sepa o no de vinos se va a dar cuenta que es malo. Puede atentar contra la calidad y el consumo de los vinos argentinos en general’’.

En rigor, se trata del denominado ‘Vino de la Costa’, un producto regional de los distritos bonaerenses de Berisso y Avellaneda, aunque también tiene presencia en la cordobesa localidad de Colonia Caroya. Pero la ley no tenía -hasta ahora- fisuras, al punto que en el 2010 había prohibido el ingreso de uvas no vinificables a bodega, por lo que este cambio de postura del Instituto sienta un precedente. Pero el presidente del INV, Guillermo García, bancó la decisión: “Es un reconocimiento a una situación de hecho y sería injusto obligarlos a erradicar en función de la resolución del año 1992 que estableció la variedad vitis vinífera”. También Daniel Siragusa, subgerente de Fiscalización del INV, explicó que ‘’estamos transparentando una actividad tradicional, pero con el tiempo deberá reconvertirse si busca crecer”. Con esto, desde la Secretaria de Desarrollo Rural del Ministerio de Agricultura de la Nación se jactaron de que ahora el vino está en Cuyo, en el NOA, en la Patagonia y también, en el Conurbano bonaerense.

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