El origen del problema es la falta de trigo que registra el mercado, por la que el precio de la harina se triplicó desde diciembre, y el del pan en las panaderías llegó a $20 el kilo.

En los últimos meses, escaseaban productos como azúcar o aceite. Ahora, se le suma el pan envasado que se evidencia en los grandes espacios libres de las góndolas de las principales cadenas de supermercados.

Allí no sólo no se consiguen los productos de marcas tradicionales sino tampoco los de las segundas marcas y nada más están llenos los estantes con pan integral con semillas y otras variedades más costosas.

Las dificultades con el pan envasado se suman a los ya conocidos problemas en el abastecimiento de harina, que fueron constantes este año y parecen haberse agudizado en las últimas semanas.

En el caso de la harina, desaparecieron las más económicas y la más barata está cerca de los $6 o aparece el cartel que señala que por “los problemas de público conocimiento, el máximo de compra permitido en harinas comunes de tipo 000, 0000 y leudantes es de dos unidades por grupo familiar”, según informa el diario Clarín.

Ante esta situación la Secretaría de Comercio acordó con panaderos y molineros que haya un pan felipe a $10 el kilo en los negocios y pese a los problemas, el ministro de Agricultura, Norberto Yauhar, consideró que “está completamente asegurado el pan y la harina en la mesa de los argentinos”.

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