El segundo candidato en la lista de Sergio Massa es crítico del rumbo que tomó el kirchnerismo y asegura que él no cambió

La sesión tiene lugar en Santa Fe al 1200, en un departamento que la familia de Giustozzi tiene y que a él le sirve de base en la ciudad.

-¿Alguna vez fue al psicólogo?

-Nunca. Es raro esto de acostarme acá.

-Me explicaba que este departamento tan coqueto es de su madre. ¿Por qué no cuenta algo de su historia, de dónde viene?

-Yo vengo del campo, de Saladillo, de los fierros. Fuimos una de las primeras agencias oficiales de Chrysler, desde el año 38. También vendíamos maquinaria agrícola, motos, autos, tuvimos agencias de Honda, Yamaha, también campos.

-De modo que viene de una posición cómoda. ¿Y cómo aparece la política en su vida?

-Mi papá, Carlos Giustozzi, corría en Turismo Carretera. En casa había como siete autos de carrera. Por eso yo voy a estudiar Ingeniería a La Plata con la vocación de hacer autos y correrlos. Y en la universidad me encontré con otra realidad: los desaparecidos, las cosas que estaban pasando. Ahí empiezo a ir a las marchas y me hago peronista con los sectores más de izquierda. Yo venía de un perfil social cristiano y después me identifiqué con la renovación peronista de Cafiero.

-La segunda intendencia de Almirante Brown la gana con un récord: 73 por ciento, el más alto en la provincia. Y acá empieza la sesión de verdad: ¿por qué piensa que, con tanto apoyo de la gente, usted no termina de ser aceptado por el núcleo duro del Gobierno?

-[Le suena el teléfono. Se desconcentra. En un rato tiene que ir a la televisión.] Perdoname. ¿Qué me preguntabas?

-Enero de 2012, entrevista con Tiempo Argentino. Usted dice: “Este gobierno es la expresión más moderna, genuina y dinámica del movimiento nacional”. Diecisiete meses después, está como número 2 de la principal lista opositora.

-Es que en esos meses pasaron muchas cosas: un espacio que se enriquecía en la diversidad pasó a tener un modelo de construcción política más concentrado, yo creo expulsivo. Y, por otro lado, probablemente el ascenso de un grupo o espacio a quien yo no les caería bien o le parecería una amenaza para sus planes políticos.

-¿Habla de La Cámpora?

-[Evadiendo, continúa] Y he ido sintiendo que no tenía la capacidad para opinar con suficiente independencia y para ser parte, humilde, de las decisiones.

-Mire esta foto [él, junto a Insaurralde] ¿Por qué “el elegido” termina siendo él y no usted?

-Probablemente hay un espacio interno de amistad o por relaciones de confianza.

-[Foto con Cristina] ¿Cómo ve a la Presidenta?

-Perdoname, si a vos te parece. Nosotros estamos dando a luz un espacio político que se propone hablar de los problemas pendientes de la Argentina. Yo me eximo de opinar respecto de los dirigentes políticos como personas.

-Antes de cerrar con Massa hubo un tiempo en que su adhesión a él estaba en duda, ¿por qué?

-Yo venía perdiendo la alegría de hacer política e hice un viaje Italia. Le mandé una carta a Francisco y me recibió.

-¿Habló de política con él?

-Por supuesto que no. Fue una bendición para mi comunidad. Yo en la carta le comentaba que empiezo a sentir que, a pesar de todas las mejoras de estos años, en nuestro país las palabras se han vuelto armas, como si estuviéramos en guerra. Le expreso mi enorme fatiga espiritual. Con Francisco hablamos de la necesidad de confiar en el Espíritu Santo y de conformar redes de solidaridad.

-¿Y una forma de vehiculizar todo esto le pareció que podía ser en este frente con Massa?

-Volví con la vocación de decir más fuerte lo que pienso. Con el 73 por ciento de los votos, con influencia regional, uno genera expectativas en sus seguidores. Yo siento que la gente estaba esperando el nacimiento de una nueva expresión política que dijera: “Por favor, ¡terminemos con esta locura de pelear por cualquier cosa!”.

-Veamos en qué consiste el Frente Renovador. Yo le voy mostrando elementos, y usted me dice. ¿Qué le parece esto? [Fotocopia de un Cedin]

-La política económica que nosotros preferimos era la de la primera etapa del kirchnerismo, con una banda de flotación administrada.

-Ley de medios.

-Tiene muchas deficiencias, pero hay que respetar las decisiones del Parlamento. Si fue votada, se tiene que aplicar.

Estela de Carlotto dijo: “Habría que reformar la Constitución para quitar estas prebendas que tiene el Poder Judicial”.

-No estoy de acuerdo con la reforma de la Constitución. Es una Corte Suprema prestigiosa e independiente, y el fallo hay que aceptarlo.

-¿Usted podría jurar ante la Santa Biblia, es decir, ante este pequeño grabador, que no van a apoyar la reforma de la Constitución?

-Nunca vamos a acompañar una reforma de la Constitución para la re-reelección presidencial.

-Voy a enunciar una frase que se escucha: “La lista del Frente Renovador es una colectora del Gobierno”.

-Es una falacia absoluta y creo que se inscribe en una chicana de quienes han perdido espacio en estos tiempos, pero que buscaban alianzas con el intendente de Tigre.

-Qué casualidad. Acá tengo la foto de De Narváez. Porque usted se cuida tanto de nombrar gente. Pero del otro lado está Aníbal Fernández, que dijo que ustedes no tienen nada que ver con el FPV.

-Mirá, cuando yo le digo a la gente que soy productor de arándanos y todavía la gente no lo probó, ¿cómo hago para explicarles qué gusto tiene si es algo nuevo? El Frente Renovador es como un arándano. Es un sabor nuevo.

-La gente tiene miedo de que la cáscara sea nueva, pero la fruta sea la de siempre.

-Como decía Jauretche, hemos conseguido salir por arriba y mostrar algo nuevo en esta Argentina donde parece que uno es K o anti-K. Nosotros no somos antinada.

-¿Qué les contestaría a los cientos de tuits que dicen “Giustozzi traidor del gobierno nacional”?

-Que yo no cambié, el que cambió es el Gobierno. Pasó de estar orgulloso de la Corte a atacarla, de una banda de flotación administrada al cepo cambiario. De una diversidad política que lo enriquecía a una concentración que lo empobrece.

-¿Cómo se explica que en Almirante Brown sólo el 15% de los hogares tengan red cloacal?

-Durante 40 años no se hicieron obras. Cuando llegué, de casi 600.000 habitantes, menos de una décima parte contaba con cloacas y agua de red. Hoy duplicamos ese número.

-Acaba de largar una carrera que su padre no corrió: la carrera a la gobernación de la provincia en 2015. ¿Tiene motor?

-Nosotros tenemos un equipo de gobierno, yo conozco la provincia de Buenos Aires y creo que haríamos una muy buena gestión. Pero falta mucho para 2015, no es un objetivo personal.

-Entiendo su extremo cuidado en dar definiciones sobre el futuro, ¿pero su idea sería apuntar a ser el gobernador de un Massa presidente?

-Falta tanto y, además, eso es una especulación.

-Le pido eso, una especulación. Un sueño.

-Sí, pero mis sueños son mantener la alegría de hacer política y que ésta sea una herramienta para solucionar los problemas de la gente.

-Dejamos acá.

HISTORIA CLÍNICA

Darío Giustozzi

Edad: 48

Ocupación

Intendente de Almirante Brown. Número 2 en la lista del Frente Renovador de Sergio Massa. Dice que si gana, asumirá su banca.

Observaciones

Se lo nota ansioso, pero, a la vez, prudente frente al cambio de espacio político y su mayor exposición mediática.

la nación

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