El esqueleto tiene más de 1.500 años y fue enterrado en una posición inusual y desconocida hasta ahora.Favio Cabrera – Diario De Cuyo

De rodillas, sentado sobre sus talones, el torso sobre los muslos, las manos en los hombros (no cruzadas) y la cara hacia abajo, extremadamente doblado. La extraña y forzada posición con la que hallaron los restos óseos de una persona y los estudios que determinaron que tienen más de 1.500 años le abrió la puerta a la arqueología local para poder echar luz sobre un aspecto poco conocido de los primeros habitantes sanjuaninos: cómo eran sus enterramientos. Por eso, el hallazgo que realizaron en Tocota, Iglesia, fue considerado clave por los especialistas, que revelaron estos primeros resultados pero que iniciarán un trabajo de investigación para obtener más precisiones sobre este habitante de la época prehispánica.

“El hallazgo es muy importante porque por primera vez encontramos un enterramiento tan antiguo. La posición del cuerpo fue muy forzada por parte de quienes probablemente lo ataron y lo envolvieron tras su muerte. Al ser un solo esqueleto no podemos aventurar que era la forma común de enterramiento, pero es algo que vamos a investigar. Hay dos periodos de los que se conoce muy poco sobre enterramientos en la arqueología sanjuanina y estos restos corresponden a una de esas etapas, de ahí la importancia que adquiere el hallazgo”, indicó la arqueóloga Teresa Michieli, directora del Instituto de Investigaciones Arqueológicas Mariano Gambier.

Los restos fueron encontrados por Gendarmería, cuyos efectivos advirtieron un cráneo humano que había dejado al descubierto una creciente. Dieron el alerta a la Dirección de Patrimonio Cultural, que envió una comisión de rescate, integrada por personal de Patrimonio, del Instituto Mariano Gambier y de Gendarmería. Pero fue en la excavación que descubrieron la posición inusual del esqueleto enterrado. Luego hicieron estudios de datación por medios radioquímicos y determinaron que tiene más de 1.500 años.

Michieli dijo que por ahora no puede revelar más datos sobre los restos, a la vez que anunció que realizará una investigación más avanzada para presentarla en un informe a las autoridades. De todas formas, adelantó que trabajará con antropólogos, para obtener otro tipo de información. “Los restos están muy bien conservados y quizás puedan permitir encontrar algunos otros elementos sobre su vida. Por ejemplo, a través de isótopos de carbono 12 y 13 es posible determinar qué comía o cómo era su dieta alimentaria”, añadió la especialista.

Precisamente, Michieli atribuyó la buena conservación de los restos al tipo de sedimento en el que fue encontrado. “La tumba estaba en una toba (roca caliza muy porosa y ligera), así que posiblemente el sedimento también sea objeto de estudio”, indicó.

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