Vilma Martínez aprovechó el festejo del 4 de julio para despedirse. “El origen de ciertos problemas puede encontrarse en las diferentes interpretaciones de hechos básicos pero podemos superar los desafíos”, dijo la diplomática. Las fotos del evento

 

Una fina lluvia obligó al personal de protocolo de la embajada de los Estados Unidos a agilizar el ingreso de los invitados. La residencia ubicada en la esquina de Libertador al 3000 estaba repleta de automóviles llevando a ejecutivos, diplomáticos, legisladores y funcionarios.

Las mini hamburguesas que no igualan al barbecue norteamericano sirvieron de entradas para amenizar la espera del discurso de despedida de la embajadora Vilma Socorro Martínez y la presentación de un hombre clave: el encargado Kevin Sullivan, un conocedor de la Argentina.

Luciendo sus tradicionales trajecitos, la abogada explicaba que era tiempo de regresar a “su California, aunque volveré como turista”. Todo ocurría en la planta alta de la casona donde el saludo tradicional unió en las escalinatas a diferentes hombres y mujeres de la sociedad argentina.

La consultora y manager de la comunicación Doris Capurro debió dedicarle tiempo a su I-Pad e YPF en una sala de reuniones. Algunos querían consultarle sobre la estrategia gubernamental, no pudo ser.

En tiempo de elecciones, Fabián Perechodnik (Poliarquía) y  Graciela Römer (Römer & Asociados) fueron los más buscados como oráculos para brindar resultados de las PASO.

Y con los Cedin (Certificados de Inversión) en la calle, los banqueros Jorge Brito (Macro), Juan Brochou (Citi), Jorge Stuart Milne (Patagonia) y Gabriel Martino (HSBC) también se convirtieron en figuras convocantes. “Para hablar de la suerte de estos instrumentos hay que hablar de política… y eso es muy complicado”, explicó uno de ellos.

El Grupo Clarín tuvo a periodistas varios y gerentes como Jorge Rendo y Martín Etchevers. Rendo, ex interlocutor de Néstor Kirchner, fue paciente para saludar a la embajadora saliente y aprovechó para trabar trato con Sullivan.

Unos pasos más atrás se encontraba el empresario Sergio Szpolski.

Antes de la 13, Martínez se dirigió hacia el salón principal con vista a las bosques palermitanos. Una banda de música acompañó la espera con jazz.

Giménez y Pedace de la Policía Metropolitana confraternizaban con colegas de la Policía Federal. Los profesionales analizaban los hechos delictivos ocurridos ayer en Plaza Constitución.

En alguna oportunidad llegó un mensaje grabado vía pantalla de Hillary Clinton previo a los mensajes de los embajadores. Hoy fue todo el escenario para Vilma Martinez.

La diplomática destacó los avances en las relaciones bilaterales entre ambos países aunque no pasó por alto “las complejidades de la política argentina” y consideró que su estadía en la Argentina fue “complicada”.

“Sabemos que apreciar el cuadro general a veces no es tan fácil como parece; la vida en la Argentina, como se dice aquí, es complicada”, admitió.

En tal sentido, la embajadora reflexionó: “Aprendí, a pesar de las complejidades de la sociedad y de la política argentina, que el origen de ciertos problemas puede encontrarse en las diferentes interpretaciones de hechos básicos que se hacen difíciles de resolver, pero pienso que podemos superar los desafíos que tenemos por delante, esta es la manera en que mantenemos vivos nuestros lazos”.

Luego de hacer un homenaje por un nuevo 4 de julio, aprovechó la ocasión para despedirse. Recordó que llegó hace cuatro años para “promover la misión de Obama, de afianzar un nuevo compromiso con el mundo, una política exterior basada en el crecimiento conjunto y de responsabilidad compartida”.

“Ha sido un verdadero honor representar a mi país en su país”, agregó y valoró los avances que hubo en materia bilateral, como la visita del responsable de la NASA al que calificó como “un momento muy importante” por el acuerdo de Cooperación en los Usos Pacíficos del Espacio Ultraterrestre.

“Tenemos mucho en común y bases muy amplias sobre las cuales seguir construyendo relaciones para el beneficio de nuestra gente y de la comunidad muncial”, añadió.

En materia de comercio, Martínez recordó“EEUU es el cuarto comprador, el tercer proveedor y el principal inversor de Argentina con inversiones directas de más de 15 mil millones de dólares, con más de 170 mil puestos de trabajo”.

También subrayó que durante los últimos cuatro años aumentaron notablemente las becas para que estudiantes puedan viajar a los Estados Unidos a perfeccionarse.

Para concluir, la diplomática agradeció a los presentes. “Queridos amigos argentinos, quiero agradecer de todo corazón por haber hecho más placentera mi estadía aquí, por haber compartido  conmigo sus visiones y consejos y por haber contribuido a profundizar la relación bilateral”.

Martínez brindó así su último discurso oficial durante el tradicional festejo por el 4 de julio, que tuvo lugar en su residencia oficial ubicada en Palermo, y de la que participaron medios y más de 700 invitados, entre los que estuvo el secretario de Comercio Interior,Guillermo Moreno.

Para finalizar, la embajadora saliente presentó formalmente al ministro consejero Kevin Sullivan, quien volvió esta semana a la Argentina -ya había trabajado en el pasado en el área económica- y ocupará el rol de embajador interino tras la partida de Martínez.

En este Día de la Independencia estuvieron ausentes Francisco de Narváez y funcionarios de primera línea del gobierno de Mauricio Macri. Daniel Scioli, en el Vaticano, mandó a Gustavo Marangoni.

Aunque en representación del coloradismo estuvo Alfredo Atanasof, integrante de la lista Unidad por la Libertad y el Trabajo. Eduardo Amadeo, ex embajador argentino en Washington fue de la partida al igual que otro ex, José Bordón. El ex canciller Adalberto Rodríguez Giavarini hizo sus contactos con Carlos Marx y Javier González Fraga.

El ex presidente Fernando de la Rúa dialogó con las autoridades de la comunidad judía como Aldo Donzis y Guillermo Borger.

El ex gobernador de Misiones, Ramón Puerta, exhibió con orgullo su lista para participar en las primarias. “Hay que ganarle a los radicales..¿viste que sacó poco el kirchnerismo?”, comentaba.

En un lugar casi reservado se encontraba el empresario Eduardo Eurnekian, innovador en la Argentina y en el mundo. Funcionarios de la embajada llegaron hasta él con el objetivo de conocer sus ideas. En perfecto inglés, el empresario inició la charla amena.

El constitucionalista Daniel Sabsay, Avelino Oporto, Patricia Bullrich, Guillermo Dietrich, Miguel Ángel Toma, Daniel Funes de Rioja, Mirtha Legrand y Gino Bogani participaron de la fiesta.

La llegada de un nuevo embajador puede llegar a tardar meses, por lo que Sullivan (ex negociador de las políticas de cielo abierto), estará al frente y ya comenzó su tarea de intentar “entender al peronismo”.

infobae

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