El padre de la joven asesinada en 2006 quiso llegar hasta el lugar donde estará la Presidente por el festejo patrio y hacerle llegar su reclamo. Enfrentó a la policía y hubo disturbios. Acusa al hijo de Alperovich por el crimen

El padre de Paulina Lebbos  junto a integrantes de la comisión de “Víctimas de Impunidad” y del Partido Obrero fueron agredidos por la policía al intentar ingresar en la Plaza Independencia, lugar donde Cristina Kirchner encabezará el acto por el 9 de Julio, en compañía del gobernador, José Alperovich.

La idea inicial de Lebbos era encabezar una marcha “pacífica y respetuosa” pidiendo justicia por el crimen de su hija –ocurrido en 2006–, tal como suele ocurrir todos los martes, y de paso aprovechar la visita de la primera mandataria. Su intento de ingresar se vio obstaculizado ante el cerco policial ubicado en 9 de Julio y San Lorenzo. En ese lugar se produjo el enfrentamiento entre los efectivos y los manifestantes que luchaban entrar.

De acuerdo con la información publicada por los medios locales, los testigos del hecho afirmaron que Lebbos quería pasar a toda costa para acercarse hasta la Casa Histórica, donde estaría la Presidente. Pero por el momento no pudo lograr su cometido. Al padre de Paulina, incluso, le tiraron gas pimienta en los ojos.

Tras luchar, los manifestantes, junto a un grupo de periodistas que cubrían la marcha, lograron romper el primer cordón policial. Luego de pasar una de las vallas dispuestas en toda la ciudad, intentaron salvar otro de los cortes cuando fueron detenidos.

“Es muy triste, hemos encontrado un despliegue brutal, un atropello, me han pegado, venimos a manifestarnos en paz y nos encontramos con patoteros y policías, es muy triste lo que está pasando”, dijo Lebbos a TN.

“Nos violentaron con una fuerza brutal. Estamos esperando que la Presidenta nos reciba, no solo por el caso de Paulina sino por cientos de casos. Máximo (Kirchner) ha dicho que su papá murió por la política; Paulina también murió por la política”, dijo.

En una solicitada publicada hoy, Lebbos se dirige a la Presidente: “Usted compartirá los actos del 9 de Julio con los cómplices, encubridores y presuntos asesinos del horrendo e impune homicidio de mi hija Paulina. El verdadero pueblo estará en la Plaza Independencia“. Solicito me reciba, me escuche y ayude como lo hizo su esposo un 9 de julio. El pueblo y yo la estaremos esperando también”, finaliza.

El caso

Paulina Lebbos fue vista por última vez el 26 de febrero de 2006 en una zona de bares y boliches de la capital tucumana llamada El Abasto, donde había festejado con amigas la aprobación de un examen, tras lo cual se fue en un taxi no identificado.

Su cuerpo fue hallado mutilado y con signos de haber sufrido golpes a la vera de la Ruta 341, a la altura de la localidad de Tapia, y desde entonces la causa del crimen pasó por tres fiscales, sin que registrara avance alguno.

Su padre acusó a los hijos de Alperovich por el crimen y a su secretario privado, Juan Alberto Kaleñuk. “Alperovich dijo públicamente por todos los medios a fines de abril de 2006 que sabía el nombre del asesino de Paulina y que faltaban horas para atraparlo. Hasta el día de hoy le seguimos reclamando que lo diga, pero lo está encubriendo”, denunció.

REDACCIÓN/INFOBAE

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