El municipio quiere tenerlos listos para septiembre. Estiman que se beneficiarán unas 4.000 personas.Mario Luis Romero – Diario De Cuyo

La sequía viene golpeando sin piedad en los últimos años a Valle Fértil y las vertientes de agua, con las que se alimentan varios distritos, cada vez entregan menos agua para la época estival, tanto para consumo humano como productivo. El municipio ya había tomado nota de este problema y al plan original de hacer perforaciones ‘’comuneras’’ en 4 localidades del departamento, ahora decidieron ampliarlo y hacerlas en 9 (ver infografía), según confirmó a este diario el intendente Francisco Elizondo. De esta manera, casi la mitad de los habitantes se beneficiarán, o sea unas 4.000 personas. Hoy comienzan a trabajar, y el puntapié para los trabajos será en San Agustín. Para mediados de septiembre calculan que estarán todos los pozos funcionando.

En abril pasado, el Ejecutivo municipal había arrancado con los primeros sondeos económicos para hacer frente a esta tarea y en un primer momento los ojos se posaron sobre una empresa especializada de la provincia de Córdoba -‘Geotec’-, pero los números no cerraron: ‘’El trabajo que nos proponían era bueno, pero el presupuesto que nos pasaron no estaba a nuestro alcance y decidimos no avanzar con esta gente’’, explicó Elizondo.

Así las cosas, se inclinaron por contratar una firma local -‘Casas’- y, si bien el costo global no está definido, estiman que podría rondar los 600.000 pesos (la entrega inicial es de 250.000 pesos, contó el Intendente) y es un aporte mixto que se nutre de las arcas municipales y el Ministerio de Producción de la provincia, explicaron.

El plan oficial, coordinado con la empresa perforista, es valerse de perforaciones ya existentes pero que son poco profundas y, con el avance de la sequía, el aporte es mínimo. Entonces, la máquina irá más abajo en la búsqueda de un mayor volumen. Este procedimiento permite ahorrar dinero, ya que si se hubiera hecho una perforación desde cero, más el equipo habría costado cada una unos 150.000 pesos.

‘’La situación nos obliga a tomar medidas urgentes, no podíamos esperar. Si no fuera por algunas lluvias que tuvimos este último verano, hubiera sido un desastre la situación y no podemos jugar con el clima’’, apuntó Elizondo. El Valle depende cada temporada estival de las lluvias, pero en el último quinquenio fueron pocas y eso, no sólo endureció las pasturas con las que se alimentan los animales, sino que también aminoró el agua en las vertientes naturales que proliferan el departamento y, por si fuera poco, bajaron las napas de agua subterránea, por lo que las perforaciones existentes quedaron casi que obsoletas y muchos privados ya debieron excavar algunos metros más para poder mejorar el rendimiento.

Es que más allá de saciar las necesidades humanas, el departamento del noreste sanjuanino tiene unas 800 hectáreas en producción y, principalmente, es uno de los distritos con más cabezas de ganado, por lo que la falta de agua también impacta en la economía doméstica de la zona.

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