Será el primer paro nacional contra Mauricio Macri, la primera demostración de fuerza gremial en las calles de la era Cambiemos y el debut del polémico protocolo de seguridad elaborado por el Gobierno para regular las marchas y los piquetes.
Estatales de todo el país encabezarán hoy una huelga contra los despidos en la administración pública, para reclamar paritarias “sin piso ni techo” y en repudio de la criminalización de la protesta social. El paro incluirá movilizaciones en varias ciudades del país y una marcha a la Plaza de Mayo.

Las manifestaciones marcarán la primera aplicación del nuevo protocolo de seguridad, que fue duramente cuestionado por distintos actores políticos y sociales, y que la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, volvió a defender en las últimas horas.
También el ministro de Modernización, Andrés Ibarra, calentó la previa del paro. Admitió que habría más despidos a fin de mes. “Podría haber más cesanteados si hay contratos que no cumplen funciones especificas o tienen origen de militancia financiada con dinero público”, justificó el ministro en declaraciones a Radio La Red.

Para el Gobierno, desde el 10 de diciembre pasado, fueron cesanteadas 6200 personas. Para ATE, los despidos ya ascienden a 21.000: 8000 en el Estado nacional y 13.000 en provincias y municipios. Siempre según el gremio, hubo reincorporaciones, unas 5000, en su mayoría en municipios y provincias.
Además de la marcha a la Plaza de Mayo, que será el epicentro de la jornada de protesta, se esperan movilizaciones masivas en Santa Fe, Córdoba, Río Negro, Entre Ríos y Santa Cruz, entre otras provincias.

En la ciudad de Buenos Aires, los manifestantes se concentrarán desde las 11 en Avenida de Mayo y 9 de Julio, y desde allí marcharán hasta la Plaza de Mayo. Los organizadores calculan que el acto a espaldas de la Casa Rosada comenzará entre las 13 y las 14.

Antes de Hollande

Por poco, el presidente de Francia, François Hollande, no se cruzará con los manifestantes, aunque probablemente conocerá una Plaza de Mayo marcada por las huellas de una manifestación. Su llegada a la Casa de Gobierno para la reunión con Mauricio Macri está prevista para las 15.30.

ATE aportará el grueso de manifestantes y adherentes al paro. También se sumarán a la huelga la Federación de Personal de la Salud (Feprosa), la Federación Judicial y la Federación Nacional Docente, todos gremios enrolados en la CTA Autónoma, que lidera Pablo Micheli. A la marcha en la Capital se sumarán la Corriente Clasista y Combativa (CCC), Barrios de Pie y organismos de defensa de los derechos humanos, entre otras organizaciones.

Ayer, el Gobierno estrenó la comunicación para las horas previas a las manifestaciones. A través de un comunicado informó el horario y el lugar de partida de la marcha a la Plaza de Mayo y hasta publicó un teléfono del Ministerio de Seguridad (0800-555-5065) para comunicarse “en caso de querer efectuar algún tipo de reclamo u opinión” respecto de la jornada de protesta.

El protocolo antipiquetes establece medidas concretas para regular los cortes de calles y rutas. Los manifestantes deberán informar las calles por las que circularán, y quedarán prohibidos los piquetes con cortes totales. Si quienes protestan no levantan esos eventuales cortes luego de las advertencias previas, las fuerzas de seguridad los desalojarán “en cinco minutos”, según adelantó la propia Bullrich.

ATE evitó adelantar si, por ejemplo, dejará carriles libres al tránsito durante la marcha a la Plaza de Mayo o cómo reaccionaría ante una eventual advertencia del Gobierno.

El cambio, el secretario general de ATE, Hugo Godoy, volvió a arremeter contra el nuevo protocolo. “Ninguna reglamentación ministerial puede poner límites al derecho de huelga, que consagra la Constitución nacional”, argumentó en diálogo con LA NACION.

Además, cuestionó las declaraciones de Ibarra sobre posibles nuevos despidos. “Es una provocación. En vez de ofrecer soluciones, quiere apagar el incendio echando más nafta”, se quejó el gremialista.

La paritaria de los estatales todavía está pendiente. A nivel nacional las negociaciones no comenzarán hasta mayo, aunque ATE (que no participa de la paritaria) reclama que se adelante.

El panorama es más complejo en la provincia de Buenos Aires, donde la puja con los estatales está sujeta a que se resuelva, y cómo se resuelva, la paritaria docente. ATE, que sí participa de la negociación provincial, reclamó un 44% de aumento.

 

fuente LA NACIÓN

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