En un solo movimiento, las tres vertientes de la CGT aceleraron ayer el proceso de reunificación de las centrales obreras y endurecieron su posición frente al gobierno nacional.
El malestar por las modificaciones que dispuso el presidente Mauricio Macri en el impuesto a las ganancias fue el motivo original de la convocatoria, que reunió, en la sede de la calle Azopardo, a los jefes de las tres CGT: Hugo Moyano, Antonio Caló y Luis Barrionuevo. Se habían visto en la Casa Rosada el 11 de febrero, cuando fueron recibidos por el mandatario.

Los resultados de la reunión sobrepasaron las expectativas. Los jefes sindicales acordaron la creación de un grupo de trabajo de los legisladores de extracción sindical y el lanzamiento de una ofensiva parlamentaria para anticipar una reforma integral del impuesto a las ganancias. Además, se comprometieron a reunificar la CGT antes de fin de año y expusieron una dura evaluación sobre los primeros dos meses del gobierno de Macri.
“Sería aventurado hacer una caracterización general porque apenas van 60 días. Pero vemos que es un gobierno con muchos funcionarios que provienen de empresas multinacionales y que está tomando medidas que favorecen a los sectores concentrados de la economía”, dijo Juan Carlos Schmidt, secretario general de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT).

El giro de los jefes sindicales, que hasta ahora habían evitado una confrontación directa con el Gobierno, responde a la desilusión frente a los cambios en Ganancias. La medida, que hará que más trabajadores paguen el impuesto que el año pasado, resultó un aporte fundamental al proceso de reunificación, reconocían ayer en la CGT. Tampoco es casual que el endurecimiento se haya producido después del paro nacional de los estatales, agremiados en las dos CTA.
Cercano a Moyano, Schmidt fue el encargado de hacer los anuncios a la prensa, junto con Héctor Daer (Sanidad), Carlos Acuña (estaciones de servicio) y el diputado nacional por el Frente para la Victoria (FPV) Abel Furlán (UOM). “Es un paso fundamental para que en el corto plazo tengamos una sola conducción, que sea la expresión unánime de la totalidad de los trabajadores”, sostuvo Daer, del sector de “los Gordos” y diputado nacional por el Frente Renovador.

“Esperamos que este gobierno escuche. Lo que se promete en campaña lo tienen que cumplir con hechos y realidades. El compromiso fue que el salario no es ganancia. Ahora tienen que cumplir”, reforzó Acuña, que responde a Barrionuevo.

Mientras se desarrollaba la conferencia de prensa, en la planta baja del edificio, Caló, Barrionuevo y Moyano disfrutaban de un almuerzo en la biblioteca, en el tercer piso. Comieron asado, vacío y ensalada de rúcula. El clima fue de cordialidad y camaradería. “Bienvenidos a vuestra casa”, les dijo Moyano, al abrir el encuentro, en el Salón Saúl Ubaldini, en el cuarto piso.

Después habló Barrionuevo, y en tercer lugar, Caló. También estuvieron José Luis Lingeri (Obras Sanitarias) y Gerónimo Venegas (peones rurales).

“Se está transitando el camino de unidad de la CGT”, declaró, al entrar en el edificio, el jefe de la CGT Balcarce, y dijo que su deseo era tener una sola central obrera antes de que terminara su mandato, en octubre próximo.

Todavía no está definido el esquema de conducción al que se recurrirá para sortear la disputa de liderazgos entre los diferentes sectores. “Lo único seguro es que no puede ser ni Caló ni Barrionuevo ni Moyano”, explicó uno de los dirigentes que participaron del encuentro.

La primera acción unificada en la que van a avanzar es la creación de un observatorio laboral en el Congreso, con la participación de diputados de extracción gremial, de diferentes bloques partidarios.

Además de Daer y Furlán, ayer participaron del encuentro los diputados Facundo Moyano, Carla Pitiot, Jorge Taboada, Enrique Castro, Graciela Camaño y Marco Lavagna, lo que marca el protagonismo del Frente Renovador, liderado por el diputado Sergio Massa, en la ofensiva gremial.

La intención de esos legisladores es actuar de manera coordinada y convocar a representantes del resto de las bancadas. Los sindicalistas van a impulsar la actualización de las escalas en el impuesto a las ganancias, la inclusión de nuevas deducciones y el establecimiento de un mecanismo automático para elevar el piso.

La agenda también incluirá el 82 por ciento móvil para las jubilaciones, y herramientas para conservar los puestos de trabajo.

Antonio Caló

CGT Balcarce

El líder de la CGT Balcarce destacó ayer que las tres centrales obreras “transitan el camino de la unidad” y que su deseo es ver una CGT reunificada antes de que termine su mandato, en octubre

Hugo Moyano

CGT Azopardo

Según Moyano, fue un “error histórico” del Gobierno el anuncio del aumento del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias y “hay que enmendarlo”. Evitó hablar de medidas de fuerza

Luis Barrionuevo

CGT azul y blanca

Dialoguista pero crítico del Gobierno, el gastronómico es uno de los que negocian la reunificación. Aunque ayer no habló, en los últimos días alertó que pedirá que las paritarias se realicen en “dos tramos”.

 

fuente LA NACIÓN

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