El Gobierno rechazó ayer las críticas que hubo alrededor de la reunión del Papa con Mauricio Macri por la brevedad de ese encuentro y por un supuesto trato distante del Sumo Pontífice con el Presidente.

El jefe de Gabinete, Marcos Peña, aseguró ayer que “el Papa no es un dirigente político argentino. Tenemos que entender eso. No es ni kirchnerista ni de Cambiemos. No es más amigo de uno o de otro. Es el Papa”.
A través de un comunicado publicado en las redes sociales, titulado “El Papa es de todos”, Peña relató sus sensaciones del encuentro, que calificó como un “momento histórico”. Pero el funcionario dedicó buena parte de su mensaje a cuestionar la evaluación de la reunión y su posterior utilización política.

“Al salir empezamos a ver interpretaciones sobre si había durado mucho o poco, si había sonreído más o menos, y ahí uno empieza a pensar lo difícil que somos a veces como país”, señaló Peña. Y agregó: “El Papa Francisco es el hombre más importante que haya surgido de nuestras tierras. Su misión excede ampliamente las divisiones de la política argentina”.
Además, el jefe de Gabinete apuntó al kirchnerismo, al concluir en su comunicado que con la nueva gestión de gobierno la relación con el Sumo Pontífice “comenzó una nuevaetapa más institucional, menos politizada y de manoseo”, en una velada crítica al vínculo que tenía el Papa con Crisntina Kirchner.

Sorprendida por las repercusiones de la audiencia en el Vaticano, la canciller Susana Malcorra también se sumó a la polémica. “La verdad que me sorprende que el cronómetro mida la eficiencia o no, o la satisfacción o no de la reunión”, aseguró en diálogo con radio La Red.
Un eje de los cuestionamientos había sido la duración de 22 minutos de la audiencia entre Macri y Francisco, llamativamente breve si se la compara con los encuentros de una hora y media que solía tener la ex presidenta con el Papa.

Malcorra le restó importancia a ello y justificó que “el Presidente es una persona que no abunda en palabras”.

“El encuentro fue muy bueno, fue muy rico. La conversación privada entre su Santidad y el Presidente cubrió todas las cuestiones que esperábamos que se cubrieran, son cuestiones que hacen al país, pero que hacen a interés de su Santidad en el mundo”, remarcó.

En tanto, respecto de una posible visita del Sumo Pontífice a la Argentina, la canciller confirmó que Macri lo invitó a visitar el país y “quedó claro que tiene interés en venir, pero dijo claramente que su agenda no se lo permitía este año”.

En tanto, una vez más, la diputada nacional Elisa Carrió se distinguió de Mauricio Macri y los principales referentes de Cambiemos.

La diputada aseguró que si ella fuera presidente no hubiese ido a visitar a Francisco. Y se refirió en duros términos al Sumo Pontífice.

“Los sacerdotes no se tienen que meter en política. No creo que Bergoglio tenga que convertirse en una unidad básica en la Argentina. No creo que tenga que empoderar a los violentos”, aseguró en una entrevista a Clarín. Carrió se refirió a la relación que mantiene Francisco con Milagro Sala y Guillermo Moreno, quienes fueron recibidos en la Santa Sede con anterioridad.

Y continuó con sus diatribas: “Francisco hace muy bien el juego de fotos. Y tiene un doble discurso respecto de la Argentina: se rodea de personajes menores y le gusta el chisme político”.

La respuesta a Carrió no llegó de un socio de Cambiemos, sino del gobernador salteño Juan Manuel Urtubey, de buen entendimiento con el gobierno e invitado a la comitiva oficial que viajó al Vaticano.

Urtubey sostuvo: “No lo veo al papa metiéndose en la política doméstica”. El mandatario salteño minimizó el rosario que Francisco obsequió a la dirigente jujeña Milagro Sala. “No hay que asignar significado político al rosario”, dijo. Y añadió, en declaraciones a Radio Mitre: “Fue una cosa mecánica.Cuando Juan Pablo II fue a visitar a un terrorista que quiso matarlo le regaló un rosario”.

Por último, el mandatario salteño señaló que “el Papa hizo una apelación a la unión de los argentinos”.

Por qué una Cruz de Matará

Regalo elegido

Una cruz, de madera y tallada a mano por Antonio Campos, que vive a 10 Km de Matará, Santiago del Estero, fue el regalo elegido por el presidente para dárselo al Papa Francisco

Simbolismo

Es una réplica de la original cruz de Matará, la más antigua conocida en América y representa la evangelización jesuita ante los pueblos originarios

Polémica tras la visita a Francisco

Elisa carrió

Diputada Nacional

“Los sacerdotes no tienen que meterse en política. Bergoglio empodera a los violentos”,

Susana Malcorra

Canciller

“Me sorprende que el cronómetro mida la eficiencia o no, o la satisfacción o no de la reunión”,

Marcos Peña

Jefe de gabinete

“El Papa no es kirchnerista ni de Cambiemos, no es un político argentino”,

Juan M. Urtubey

Gobiernador de Salta

“No lo veo a Franciso metiéndose en la política doméstica”

 

fuente LA NACIÓN

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