En su resolución, la jueza Fabiana Palmaghini resaltó cómo el ex secretario de Seguridad K Sergio Berni y otros ex funcionarios contribuyeron a contaminar el departamento de las torres Le Parc donde Nisman fue encontrado muerto.

Precisó que el sargento Marcelo Deferrari –uno de los custodios de Nisman– declaró que “ … llegó Berni e ingresó al departamento. Venía embarrado no sé de donde, luego el Jefe de la Policía Federal, Di Santo, ingresó también a la morada …” Efectivamente, Berni había llegado de su casa de fin de semana “La Milagrosa”, ubicada en Zárate, manejando su propio auto en un día de lluvia.

Junto con Berni y antes de que llegara el primer funcionario judicial, entraron al menos otros 20 funcionarios en un departamento de tres ambientes. Recién tres horas más tarde, se tomaron medidas para tratar de preservar la escena del hecho, es decir a las cero hora del 19 de enero, y antes de que actuaran los peritos oficiales. Se intentó llamar al juzgado de turno en forma infructuosa, pero ya Berni había informado a la entonces presidenta Cristina Kirchner que Nisman estaba muerto. Al día siguiente, Berni declaró que “todos los caminos conducen a un suicidio”. La posición de la jueza se acerca a la denuncia de “zona liberada” que hizo la diputada del ARI-CC, Elisa Carrió.

A la jueza también le llamó la atención que detrás en la llamada de la madre de Nisman a Swiss Medical se escucha la voz de un hombre que dice: “por ahí ligó en la frente, andá a saber”. Y sobre todo que se haya enviado un virus espía a Nisman y se hayan borrado o adulterado parte de sus comunicaciones antes de la muerte.

El argumento de la jueza para pedir la competencia de la justicia federal también se basa en el testimonio del ex agente de inteligencia del Ejército y de la Policía de Seguridad Aeronáutica (PSA) Carlos “El Moro” Rodríguez, quien era un amigo íntimo de Nisman desde los tiempos en que era secretario en un juzgado de Morón. “El Moro”, quien actualmente vive en España, horas antes de la muerte de Nisman había intercambiado mensajes en los cuales el fiscal se mostraba optimista y fuerte. Dijo que nadie “me puede convencer a mí después del mensaje que me mandé con Alberto que en pocas horas se volvió un mal hijo, un mal padre, un mal amigo, y digo esto porque se supone que pidió un arma y se mató … Era un esteta. A Alberto no le gustaba perder ni a la bolita, jamás se iba a ir como un perdedor, y un suicida para él era un perdedor”.

Pero el centro argumental es que Fein durante un año investigó el caso sin el contexto de la denuncia de Nisman contra Cristina por encubrimiento de los iraníes acusados en el caso AMIA.

 

fuente CLARÍN

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