Ricardo Echegaray está decidido a controlar la gestión de Mauricio Macri en tiempo real. El jefe de la AFIP durante el gobierno de Cristina Kirchner y actual presidente de la Auditoría General de la Nación (AGN) adelantó ayer que este año auditará el Ministerio de Modernización y su política de despidos; el acuerdo del Gobierno con los holdouts; las tarifas de servicios públicos, y la gestión del flamante Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom), entre otros temas sensibles.
Estas auditorías fueron incluidas en el Plan Operativo Anual 2016 de la AGN. Echegaray informó que ese programa se aprobó con el voto unánime del colegio de auditores, integrado además por Vilma Castillo y Javier Fernández, del justicialismo, y por Alejandro Nieva, de la UCR. Sin embargo, tanto Nieva como Fernández cruzaron a Echegaray, a quien acusaron de haberlos engañado con un plan distinto.

“¡Esto es un escándalo!”, bramó Fernández. “Nos engañaron. Esto no va a quedar así”, afirmó.
Los auditores, consultados por LA NACION, enfatizaron que la AGN, por mandato constitucional, sólo puede elaborar auditorías ex post (es decir, una vez finalizado el ejercicio), por lo que recién en 2017 el organismo estará en condiciones de efectuar informes de control de la actual administración. “No se puede ejercer un control en tiempo real de la administración. Está vedado por la ley”, aseveró Nieva.

No es ésta la intención de Echegaray, quien pretende arrancar con estas auditorías a partir de julio de este año y abarcar así el primer semestre de gestión. Se avecina, entonces, una fuerte disputa de poder interno dentro de la AGN.
Por lo pronto, Echegaray anticipó, en conferencia de prensa, que este año la AGN realizará un total de 547 auditorías. Enfatizó que se pondrá la lupa sobre el Plan de Modernización que puso en marcha el ministerio de idéntico nombre. “Vamos a auditar las políticas del Ministerio de Modernización, porque entre ellas hay acciones de reducción de la plantilla del Estado”, anunció .

“La AGN tiene un rol profesional de asesoramiento a la Comisión Mixta Revisora de Cuentas del Congreso, y su función es realizar recomendaciones cuantificables. Una vez auditadas las decisiones del Estado a través del Ministerio de Modernización, nosotros vamos a advertir si han tenido en cuenta las contingencias económicas, si han presupuestado las indemnizaciones, si se han tomado decisiones perjudiciales para el Estado y si hubo responsables”, subrayó.

Los demás auditores reaccionaron indignados al conocer, luego, las declaraciones de Echegaray.

“Ésta no es la AFIP. La AGN es un colegio de auditores y las decisiones no las toma una sola persona -indicó Fernández a LA NACION-. La AGN no puede realizar auditorías concomitantes, ésa es la labor de la Sigen. Nuestra tarea de control es ex post, así lo establece la Constitución Nacional. Lo que hemos consensuado es el plan operativo que acordamos el año pasado, que en su mayoría abarca la administración de la ex presidenta Kirchner.”

Entre las novedades del plan de la AGN para 2016 se cuenta también el “monitoreo de variables económicas”: el déficit y superávit fiscales, la deuda pública, la balanza comercial y el empleo registrado.

Indicó que la AGN difundirá “mes a mes” cada una de estas cuatro “variables auditadas” y que en el caso del empleo registrado se cruzarán los datos del Ministerio de Trabajo con los de la Anses, para saber “a quiénes les pagan los aportes y las contribuciones patronales, de forma tal de saber quiénes son los empleados que tributan y pueden tener acceso a la obra social”.

En 2016 también serán auditados por la AGN el Registro Nacional de las Personas (Renaper), el programa Fútbol para Todos, Aerolíneas Argentinas y el Enacom, así como las tarifas de electricidad, gas y transporte.

 

fuente LA NACIÓN

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