La Casa Rosada vivió con preocupación los últimos sucesos en Santa Cruz, derivados de la crisis fiscal y social que vive esa provincia. Por esta razón, el Gobierno decidió enviarle 300 millones de pesos en concepto de anticipo financiero. Así lo adelantó una fuente del Gobierno a LA NACION. La gobernación de Alicia Kirchner batalla en distintos frentes contra los docentes que buscan una mejora salarial, con los padres que quieren a sus hijos en las aulas, los jubilados y los judiciales.

Este año, el gobierno nacional le enviará 11.256 millones de pesos en concepto de coparticipación federal a Santa Cruz. En esta cifra, está incluido el acuerdo del 15% que la Nación les retenía a las provincias para uso de la Anses. El ministro del Interior, Rogelio Frigerio , firmó con los gobernadores esta resolución en agosto del año pasado. En 2016, fueron 8974 millones de pesos los que recibió Santa Cruz en concepto de coparticipación. “La provincia nunca recibió tantos recursos en envíos automáticos”, dijeron desde el Gobierno.

Desde el oficialismo se dejó trascender que están dispuestos a incrementar la ayuda si el kirchnerismo aplica reformas como las impulsadas el año pasado por la mandataria fueguina. Roxana Bertone y funcionarios de Interior dijeron que la gobernadora Kirchner “mintió al decir que no recibe ayuda, porque no sólo se le enviaron ATN (aportes del Tesoro) sino también adelantos de coparticipación”.

“Bertone se bancó seis meses de tener tomado el edificio de la gobernación, pero hizo cambios en las cajas jubilatorias y mejoró su situación fiscal. Hoy ve los frutos”, destacaron desde los despachos del Ministerio de Interior.

“Hoy gobierna la provincia gracias a la ayuda nacional, aunque lo quiera negar. Y llama por telefóno todos los meses pidiendo ayuda, pero no hizo ninguna reforma para mejorar el déficit fiscal ni la administración pública”, explicaron desde la Rosada.

Desde el año pasado, el Gobierno le viene sugiriendo a la gobernadora que modifique la ley de Lemas y reforme la administración pública, “pero no hizo nada de eso a pesar de pedir ayuda todos los meses y de mandar a que nos llame su ministro de Economía constantemente”.

Si bien en la Rosada aún no está previsto algún plan de contingencia si la situación santacruceña se desmadra, reconocen que “claramente hay preocupación” porque “tampoco “hay ningún tipo de autocrítica de la gestión kirchnerista ni atisbo de cambio de rumbo”.

“Con echarle la culpa al ex gobernador Peralta no alcanza”, opinaron desde la Rosada, y recordaron que -a diferencia de la estrategia de Bertone-, Alicia Kirchner tensó su relación con el vicegobernador Pablo González y con otros sectores del Frente para la Victoria santacruceño.

fuente LA NACION

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