“La intención es reducir drásticamente el ausentismo en Presidencia y Vicepresidencia de la Nación”, señaló el periodista.

Ante la falta de un empleado, se enviará un médico a domicilio que deberá constatar la fecha de la ausencia y el motivo. El Gobierno calcula que por años se utilizarán 2400 visitas médicas, considerando más de una falta por cada uno de los 1200 empleados estatales.

“Hay pocos ministerios que llevan control de quiénes van a trabajar, y se utilizan planillas fáciles de adulterar”, explicó Fernández Blanco.

La segunda parte del plan es un sistema para registrar datos biométricos, disponible en Presidencia y cinco ministerios. El gremio de empleados estatales sostiene que se trata de una actitud policíaca, y retruca que el Estado es el principal empleador en negro del país.

 

fuente LA NACION

 

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