La defensa de Diego Lagomarsino cuestionó la poca de preservación de los restos de ketamina hallados en el cadáver de Alberto Nisman, el horario de la muerte y la presencia de terceras personas en el baño del departamento de las torres Le Parc, entre otros aspectos, del informe de la Gendarmería Nacional. Además, insistieron en sostener que el ex fiscal de la AMIA estaba parado frente al espejo y no rodilla a tierra en el momento en que recibió el disparo de la Bersa 22. Para ellos se trató de “un disparo autoinflingido” y no hablan de suicidio.

Los abogados del asesor informático de Alberto Nisman y quien le prestó una pistola de la cual salió la bala que lo mató, Gabriel Palmeiro y Maximiliano Rusconi, presentaron un contrainforme de 28 páginas para pedir la nulidad de la pericia de la Gendarmería. El fiscal Eduardo Taiano, tal como anticipó ayer Clarín, está evaluando si acepta o rechaza ese pedido de nulidad.

Para la defensa, los estudios toxicológicos deberían precisar la cantidad de ketamina encontrada en el hígado de Nisman. Además, objetaron que los restos cadavéricos “no se hayan están conservados a 20 grados bajo cero” dentro de la morgue judicial durante estos últimos dos años y medio y que no se sepa cómo se le suministró ese poderoso tranquilizante, revelaron fuentes judiciales. También cuestionaron “el rejunte de órganos en un mismo recipiente denominado “pool”” porque podría haber producido una contaminación de un órgano a otro. Los abogados de Lagomarsino pidieron al fiscal el video de esta pericia para ver cómo se usó la pipeta o la procesadora, si bien los órganos estaban guardados y sellados. Las fuentes rechazaron la hipótesis de que la ketamina le haya producido un “estado disociativo” y dijeron que mezclada con otros productos y con fines recreativos “genera el efecto psicodelia”, la misma palabra que Nisman habría buscado en Google en su computadora.

A la vez, la defensa cuestionó la coordenada temporal que la Junta Interdisciplinaria de especialistas da como hora de la muerte -3 de la madrugada- y defendió su hipótesis de que Nisman se suicidó disparándose en la cabeza el 18 de enero, entre las 8 y el mediodía, por los datos que surgen de “la temperatura y rigidez corporal”.

La defensa de Lagomarsino coincide con la hipótesis de que Nisman se quitó la vida con la autopsia y dictamen de 13 profesionales del Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema y un informe de la peritos de la Policía Federal.

Otro cuestionamiento tiene que ver con las manchas de sangre. Sostiene que la francha de manchas de sangre vertical del vanitory solo pudo haber producido como consecuencia de la caída desde la cabeza y cuando Nisman estaba parado. Lo mismo dicen sobre las manchas en las manijas de las cajoneras del vanitory.

En el informe firmado por los especialistas contratos por Lagomarsino Luis Olavarría, José Speranza y Mariano Castex, se afirma que si hubiese habido una persona detrás de Nisman “no habría” manchas sobre la zona circundante al inodoro. Y ponen énafasis en que las manchas sobre los pies son producto de “boca y tienen anillos de burbujas”. Sin embargo, la querella de Arroyo Salgado sostiene que no pudo haber burbujas con aire porque Nisman no vomitó.

En las parte de las conclusiones, los peritos de Lagomarsino sostuvieron que “no existió espasmo cadavérico. Hubo una agonía estimada entre 3 a 5 minutos con una pérdida hemática de aproximadamente 2 a 2,5 litros”. El cuerpo durante el tiempo que “duró la agonía pudo presentar algunos movimientos musculares que justificarían ciertos patrones hemáticos en el codo derecho, en la cabeza patrón de cepillado sobre la puerta y arrugas en la alfombra por movimientos en las piernas”.

El “movimiento final de la cabeza produjo prácticamente la imposibilidad de que alguien pudiera salir del baño con la ubicación del cuerpo tal como se evidencia en las fotografías. Esto concuerda con las declaraciones de varios testigos (madre, médico, enfermera, etc.) que manifiestan la dificultad de la apertura de la puerta porque el cadáver entorpece el ingreso al baño”, agregaron.

“El desplome hacía atrás se corresponde claramente con la cinética normal de la caída de una persona que recibe un disparo en la cabeza, tal como quedo demostrado en un video exhibido oportunamente durante las recreaciones en Gendarmería y por un software de inteligencia artificial que presenta los datos antropométricos de Alberto Natalio Nisman”, añadieron. El desplome del cuerpo “pudiera ser responsable de la supuesta fractura ocurrida en la nariz”.

Más adelante, aseguraron que “los patrones hemáticos ubicados sobre el lavabo, vanitory, manijas de la cajonera, alfombra y bañera, corresponden a caídas de sangre de altura, aproximadamente entre 50 a 100 centímetros. Las lesiones ubicadas sobre la cadera izquierda, como la que se encuentra presente por encima del tobillo izquierdo, son lesiones que se han producido algunas horas antes de la muerte. En esto es útil recordar el tiempo en que aparece esa mancha (que vulgar se le dice hematoma, pero que es en realidad una equimosis), cuando uno se golpea contra algo nunca aparece de inmediato sino a cierto tiempo después. Por lo tanto, no pudieron ser producidas peri morten, es decir inmediatamente antes de la muerte”.

En cuanto a la lesión ubicada en la cara interna del labio inferior “no ‘tiene vitalidad por lo tanto la misma se ha producido probablemente en la movilización y traslado del cuerpo”. Luego de analizar diez signos cadavéricos tempranos (livideces, deshidratación (transparencia corneal) temperatura, rigides cadavérica, humor vítreo) y diez tardíos (putrefacción) “podemos concluir que la muerte se produjo entre las 8 hs. y las 12 hs. del día domingo 18 de enero de 20 5, es decir unas 20 hs. a 24 hs. antes de la autopsia realizada el dia lunes 19 de enero de 2015 a las 8 hs”. Esta conclusión aleja a Lagomarsino del horario de la muerte ya que se retiró el sábado 17 a las 20.10 del departamento.

“Los patrones hemáticos de ambas manos guardan estrecha relación con salpicaduras provenientes de los gases que salen del orificio de entrada por rebote llevando microgotas y con la salida de sangre en forma de parábola o chorro proyectado desde dicho orificio. No habría posibilidad física de que se hubieran producidas estas manchas si ambas manos no estuvieran cercanas al orificio de entrada en la conformación de doble empuñadura”, consignaron los expertos.

En otro ítem, destacaron que “no existe evidencia cierta que indique que Nisman hubiera estado bajo los efectos de dicha droga tal como Germarmería Nacional lo planteé. Tampoco es compatible la aparicion de dicha droga después de dos años y medio de almacenada la muestra, mucho mas aún si las condicines de resguardo de las mismas (tal como demostramos) no guardaron refrigeración todo el tiempo a -20 grados centigrados”.

“No resulta adecuado hablar de suicidio ya que el mismo indica una cuestion psicológica particular que no se ha podido descartar. Por la tanto, resulta mas adecuado hablar de “disparo autoinfligido” en momentos en que Nisman estaba parado frente al espejo. “Por todo el análisis minucioso realizado desde la perspectiva Medico Forense y Criminalística, se puede concluir que no existe ninguna evidencia científica que sustente la posibilidad de la participación de terceras personas en el deceso de Alberto Natalio Nisman, por lo que su muerte, por ende, fue producida por un disparo autoinfligido”.

Hace dos semanas el fiscal Taiano recibió el informe de Gendarmería según el cual Nisman habría sido drogado y ejecutado por dos personas que habrían intentado simular un suicidio, tal como Clarín adelantó el lunes con textuales.

Nisman fue hallado muerto en su departamento cuatro días después de presentar una denuncia contra la ex presidenta Cristina Fernández por encubrimiento a los iraníes acusados del atentado a la AMIA y un día antes de ir a informar sobre ese tema al Congreso.

fuente CLARIN

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