El ex secretario de Comercio kirchnerista Guillermo Moreno fue llamado a prestar declaración indagatoria en la causa por supuestas amenazas a accionistas de Papel Prensa, durante una asamblea realizada en 2010, en pleno gobierno kirchnerista.

El juez federal Julián Ercolini dispuso ayer que el ex funcionario declare el 18 de este mes sobre los hechos ocurridos el 12 de agosto de aquel año, cuando concurrió a una asamblea de la empresa Papel Prensa con un casco y guantes de boxeo.

Moreno había sido citado para el martes pasado, pero la indagatoria se reprogramó a partir de un pedido de postergación presentado por su abogado defensor, Alejandro Rúa, quien alegó un problema de agenda.

La causa se inició por una denuncia del apoderado de la nacion, quien -junto a Clarín y al Estado nacional- tiene una parte del paquete accionario de la compañía. Desde 2011 constaba en el expediente un pedido de indagatoria a Moreno, formulado por el fiscal federal Guillermo Marijuan.

El episodio investigado se desató cuando una asamblea de Papel Prensa -integrada por los accionistas de Clarín y la nacion y los representantes del Estado- se disponía a tratar la reforma de la composición de la comisión fiscalizadora con una votación.

La comisión fiscalizadora es un órgano interno de la empresa en la que el Estado tiene mayoría -al revés que la composición societaria- y, según Moreno, las empresas que participan de Papel Prensa pretendían revertir esa situación. Pero la asamblea fue suspendida luego de que el ex secretario de Comercio sacó unos guantes de boxeo en medio de la reunión e invitó a pelear a los presentes.

Así, tras una discusión sobre el motivo de la convocatoria de los accionistas, Moreno sacó unos guantes de boxeo, los colocó arriba de la mesa e increpó a los asistentes. “Acá no se vota nada. Las mujeres para atrás y demos la pelea que hay que dar”, dijo.

El entonces funcionario amenazó a gritos a los accionistas privados. Hizo que se levantaran los que lo rodeaban, apagaron las luces y taparon la cámara que filmaba la reunión y gritó desencajado que tenía un casco y los guantes de boxeo, y pidió que las mujeres se quedaran detrás de la escena. Dijo que nadie salía y que de ninguna manera se iba a votar ese punto. “Esto se resuelve como hombres”, siguió, y los invitó a pelear si querían continuar con la votación.

fuente LA NACION

Comments

comments