Protestar con tu sonrisa y construir cultura con alegría. Este año, nuevamente habrá comparsa contra “el saqueo y la contaminación” en el Carrusel. Se trata de una propuesta y un rezongo popular, genuino y creativo, mezclado con satisfacción por los logros sociales. Se elige en qué clase de provincia vivir y se lo defiende con arte y compromiso.

También se construye cultura y resistencia social con alegría. De hecho, uno precisamente es feliz cuando toma medidas para serlo, cuando se compromete con sí mismo y con su entorno. Y participar socialmente, producir obra en pos de un modelo social es lo que nos identifica con “el otro” para que aparezca “el nosotros”.

 

 

El proceso comunitario que llevó a autoridades y candidatos a autoridad a manifestarse contra proyectos de minería como San Jorge, merecerá con los años un estudio sociológico y cultural exhaustivo para que aprendan de él las futuras generaciones.

Dirá la historia que, a comienzos del tercer milenio de la era cristiana, uno más uno, uno con uno, uno con todos, los mendocinos comenzaron a tomar conciencia del tipo de provincia en el que, en este sentido al menos, desean vivir.

Es así: uno puede estar a favor o en contra de la minería. Hay argumentos para una y otra cosa. Sin embargo, por encima de los argumentos, está la elección, la construcción de un modelo.

 

Nosotros, por ejemplo, elegimos que no haya proyectos de megaminería y que –a pesar de algunos beneficios y de muchos perjuicios que la actividad podría traer– con la poco agua que tenemos se hagan otro tipo de cosas y hasta que incluso que se la trague la Madre Tierra, que necesita beber, como todos los organismos vivos.

En sí misma, considera este escriba, la minera es una industria muy importante. Nosotros le decimos “tal vez esté todo bien, todo bárbaro”, pero elegimos que acá no. Y la postura tuvo una fuerza inusitada y ese proyecto cayó. O casi. Ahora, después de la lucha –que no ha concluido, que es permanente– llega también el momento del festejo, para seguir –ahora con alegría– construyendo cultura.

 

Miralos: son estudiantes, profesionales, obreros, comerciantes, artistas… Por ahí no te gustan; por ahí te encantan. Eso no es lo importante de esta nota: lo importante es que la historia se escribe dando carne, hueso y nervio a los símbolos y ellos lo están haciendo.

Una vez más, durante la Fiesta Nacional de la Vendimia, distintas organizaciones estarán presentes en la fiesta que es, más o menos, de todos o al menos de muchísimos. La cita para trabajar al respecto ya tiene correspondientee espacio en Facebook y en Twitter.

 

Para este año, se promete incluso que asistirán ambientalistas de todo el país. Y el asunto va tomando color: recomiendan disfraces, instrumentos musicales y carteles que aludan a la protección del ambiente y actitud de jolgorio. El 3 de marzo, se reunirán en Plaza Italia, desde donde marcharán en el mismo sentido que el Carrusell por las calles de Mendoza.

 

Paula Ferreira, estudiante de Letras y una de las tantas personas que trabaja para ese corso, estima que serán unas quinientes personas de otras asambleas del país las que visitarán la provincia. A todas, las une un concepto básico: la oposición a los modelos estractivos: “En todo el país, nos oponemos al daño que causan las mineras, las pasteras y las sojeras”.

“Nosotros ya estamos haciendo carteles y máscaras. Hay reuniones de arte para buscar un concepto, pero lo importante será que estén. Este año, vamos a seguir la misma dirección que el Carrusel. La cantidad de gente que se ha sumado en estos tiempos es realmente grande y no queremos entorpecer la fiesta, sino ser parte de ella”, comenta Paula.

 

Y completa con una aclaración importante: “La idea es no molestar ni arruinar el Carrusel a nadie. Nuestra marcha es muy apoyada y aplaudida y ya está medio institucionalizada. La batalla contra San Jorge fue una victoria del pueblo mendocino, pero la batalla es muy grande y no ha terminado. Ellos han invertido mucha plata y el proyecto todavía no está archivado ni cajoneado definitivamente. Esto queremos advertirlo: la lucha no ha concluido”.

Claro está que estos momentos son de convulsión, con las acciones que involucran aFamatina, en La Rioja, y Alumbrera, en Catamarca: “Es un momento estratégico, la megaminería sigue queriendo imponer sus dictados y hay que seguir trabajando para que triunfen los criterios de protección ambiental”, completa Paula.

 

“Repudiamos el accionar de las figuras políticas elegidas por el voto popular, que confunden esto, con la licencia social al saqueo de nuestros bienes comunes. Decimos bienes comunes y no recursos naturales, ya que no son una mercancía, pertenecen a todos pero no son de nadie”, sentencia. Las reuniones se llevan a cabo martes y jueves a partir de las 17, en la Casita Colectiva, Patricias Mendocinas 827, San José, Guaymallén.

Dice la invitación a las reuniones para organizar la marcha de Carrusel: “Nos reunimos una vez más, en esta gran marcha anual, dentro del marco de la XVIII edición de la Unión de Asambleas Ciudadanas, para exigirle a los gobernantes: basta de saqueo, contaminación y corrupción. A través de la UAC le damos un carácter nacional a la lucha, por eso este año nos acompañarán Asambleas Socio-Ambientales de todo el país.

“Volvemos a unirnos a luchadores que repudian: pasteras, megaminería, desmontes, avances de soja transgénica, toma de territorios pertenecientes a pueblos originarios, destrucción de las costas, curtiembre y proyectos de energía nuclear. Pero, no sólo se repudia, también se buscan soluciones políticas para los trabajadores y se demuestran las alternativas a estas acciones contaminadoras y saqueantes”, finaliza el comunicado.

Brindemos por ellos. Con agua pura será más que suficiente.

 

FUENTE: MDZ ON LINE

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