20 octubre, 2020

FM Cosmos

Últimas noticias de San Juan, Argentina hoy

Montevideo, sin orgullo

Cuatro de cada 10 montevideanos quiere abandonar la capital

La inseguridad convirtió a la capital en expulsora de sus ciudadanos.

Según la encuesta de Percepción de la Ciudadanía realizada por la Red Uruguaya de Ciudades Justas, Democráticas y Sustentables, una alianza interinstitucional privada en pos de la calidad de vida en las ciudades, cuatro de cada 10 montevideanos tiene decidido o piensa abandonar la capital. Se trata de una cantidad mayor a la registrada en el año 2011. Al mismo tiempo, la cantidad de personas conformes con la vida que llevan en la ciudad y que preferirían no cambiar su domicilio bajó del 64% a casi el 50% de la población.

Estos nuevos datos evidencian que la que un día fue “muy fiel y conquistadora” ciudad de Montevideo es hoy rechazada por la población. Las razones están de la puerta hacia afuera de las casas: polución y basura, hartazgo de los robos, poca paciencia con el transporte urbano y con el tránsito.

Por zona de residencia, es mayor la opción de irse de la ciudad entre las personas cuyos hogares se encuentran en el norte de Montevideo. Una posición intermedia ocupan los residentes en la parte sur-oeste/central de la ciudad. Los habitantes del sur-este son aquellos que prefieren seguir viviendo en Montevideo, pero también son los que tienen más dudas.

Son los problemas cotidianos de larga data los que hacen que los montevideanos sean quienes sientan menos orgullo por su ciudad en comparación con la gente de Maldonado, Trinidad, Punta del Este y Piriápolis, también encuestadas.

“Montevideo ya ha perdido su primacía urbana”, manifestó Juan Carlos Fortuna, sociólogo responsable del sondeo y ex catedrático de Políticas Sociales. Y agregó: “No hay explicación para cómo es posible que durante tanto tiempo la agenda de problemas sea la misma. Esto perjudica el orgullo y el sentido de pertenencia y favorece la migración”.

La primera vez en la historia en la que Montevideo tuvo un saldo migratorio neto negativo fue en 1996. A partir de allí, el flujo migratorio desde la capital fue constante. La pérdida de Montevideo es la ganancia del área metropolitana y, en particular, de la Ciudad de la Costa primero y de las canarias Las Piedras y La Paz y de la maragata Ciudad del Plata (antes llamada Rincón de la Bolsa), después; pero es cuestión de tiempo para que crezca la corriente hacia el interior profundo, según explicó el experto.

 

Inseguros y entre la suciedad

La inseguridad es el indicador que muestra el más elevado grado de insatisfacción en comparación con otros problemas citadinos y en contraste con las otras ciudades relevadas por la Red Uruguaya de Ciudades Justas, Democráticas y Sustentables. Siete de cada 10 montevideanos consideran que es el principal problema. En Trinidad, solo un vecino de cada 10 tiene esa preocupación.

Las estadísticas acompañan esta “sensación térmica”. Montevideo concentra la mayor cantidad de delitos, con tasas que están por encima de las nacionales; pero también es cierto que, en los últimos 20 años, el crecimiento de la delincuencia ha sido mayor en el interior.

Una cosa que los montevideanos deberían envidiarle a los trinitarios (los paisanos de Trinidad, capital de Flores) es el optimismo. Mientras que el 60% de estos últimos cree que su ciudad estará mejor en el futuro, ese pensamiento tiene réplica en menos del 40% de los habitantes de la capital. El 56% piensa que estará todo igual o que estará peor.

La ciudad determina el orden de otras inquietudes. La falta de fuentes de trabajo es una preocupación para los trinitarios pero no aparece en la lista de los montevideanos o de los fernandinos. Los últimos se alarman por el caos que representa el tránsito durante la temporada en Maldonado, así como por los ruidos provenientes de los vehículos (69% en Piriápolis y 51% en Montevideo) y de las actividades nocturnas (15% en Punta del Este y 7% en Montevideo).

Los montevideanos, cuando no aluden en la vieja utopía de dejar la puerta de sus casas sin llave, piensan en la mugre arrojada en la vía pública. Casi seis de 10 montevideanos plantearon el tema de los residuos como el principal problema de infraestructura y medioambiente de la ciudad.

Por su parte, los puntaesteños “temen que el balneario se convierta en Las Vegas”, apuntó el sociólogo Fortuna.

Otras preocupaciones que tienen en el este son el crecimiento de los asentamientos irregulares y la contaminación generada por los cruceros durante la temporada de verano

FUENTE:

Según la encuesta de Percepción de la Ciudadanía realizada por la Red Uruguaya de Ciudades Justas, Democráticas y Sustentables, una alianza interinstitucional privada en pos de la calidad de vida en las ciudades, cuatro de cada 10 montevideanos tiene decidido o piensa abandonar la capital. Se trata de una cantidad mayor a la registrada en el año 2011. Al mismo tiempo, la cantidad de personas conformes con la vida que llevan en la ciudad y que preferirían no cambiar su domicilio bajó del 64% a casi el 50% de la población.

Estos nuevos datos evidencian que la que un día fue “muy fiel y conquistadora” ciudad de Montevideo es hoy rechazada por la población. Las razones están de la puerta hacia afuera de las casas: polución y basura, hartazgo de los robos, poca paciencia con el transporte urbano y con el tránsito.

Por zona de residencia, es mayor la opción de irse de la ciudad entre las personas cuyos hogares se encuentran en el norte de Montevideo. Una posición intermedia ocupan los residentes en la parte sur-oeste/central de la ciudad. Los habitantes del sur-este son aquellos que prefieren seguir viviendo en Montevideo, pero también son los que tienen más dudas.

Son los problemas cotidianos de larga data los que hacen que los montevideanos sean quienes sientan menos orgullo por su ciudad en comparación con la gente de Maldonado, Trinidad, Punta del Este y Piriápolis, también encuestadas.

“Montevideo ya ha perdido su primacía urbana”, manifestó Juan Carlos Fortuna, sociólogo responsable del sondeo y ex catedrático de Políticas Sociales. Y agregó: “No hay explicación para cómo es posible que durante tanto tiempo la agenda de problemas sea la misma. Esto perjudica el orgullo y el sentido de pertenencia y favorece la migración”.

La primera vez en la historia en la que Montevideo tuvo un saldo migratorio neto negativo fue en 1996. A partir de allí, el flujo migratorio desde la capital fue constante. La pérdida de Montevideo es la ganancia del área metropolitana y, en particular, de la Ciudad de la Costa primero y de las canarias Las Piedras y La Paz y de la maragata Ciudad del Plata (antes llamada Rincón de la Bolsa), después; pero es cuestión de tiempo para que crezca la corriente hacia el interior profundo, según explicó el experto.

 

Inseguros y entre la suciedad

La inseguridad es el indicador que muestra el más elevado grado de insatisfacción en comparación con otros problemas citadinos y en contraste con las otras ciudades relevadas por la Red Uruguaya de Ciudades Justas, Democráticas y Sustentables. Siete de cada 10 montevideanos consideran que es el principal problema. En Trinidad, solo un vecino de cada 10 tiene esa preocupación.

Las estadísticas acompañan esta “sensación térmica”. Montevideo concentra la mayor cantidad de delitos, con tasas que están por encima de las nacionales; pero también es cierto que, en los últimos 20 años, el crecimiento de la delincuencia ha sido mayor en el interior.

Una cosa que los montevideanos deberían envidiarle a los trinitarios (los paisanos de Trinidad, capital de Flores) es el optimismo. Mientras que el 60% de estos últimos cree que su ciudad estará mejor en el futuro, ese pensamiento tiene réplica en menos del 40% de los habitantes de la capital. El 56% piensa que estará todo igual o que estará peor.

La ciudad determina el orden de otras inquietudes. La falta de fuentes de trabajo es una preocupación para los trinitarios pero no aparece en la lista de los montevideanos o de los fernandinos. Los últimos se alarman por el caos que representa el tránsito durante la temporada en Maldonado, así como por los ruidos provenientes de los vehículos (69% en Piriápolis y 51% en Montevideo) y de las actividades nocturnas (15% en Punta del Este y 7% en Montevideo).

Los montevideanos, cuando no aluden en la vieja utopía de dejar la puerta de sus casas sin llave, piensan en la mugre arrojada en la vía pública. Casi seis de 10 montevideanos plantearon el tema de los residuos como el principal problema de infraestructura y medioambiente de la ciudad.

Por su parte, los puntaesteños “temen que el balneario se convierta en Las Vegas”, apuntó el sociólogo Fortuna.

Otras preocupaciones que tienen en el este son el crecimiento de los asentamientos irregulares y la contaminación generada por los cruceros durante la temporada de verano

FUENTE: EL OBSERVADOR

Comments

comments