En el último mes se desaceleró el envío de fondos coparticipables; temen no poder pagar los sueldos

Por Mariano Obarrio  | LA NACION

En medio de un clima de nerviosismo y preocupación por la falta de fondos, la mayoría de los gobernadores recorrieron en los últimos días los despachos del gobierno de Cristina Kirchner y redoblaron sus reclamos de auxilio financiero. Al menos trece provincias ya postergaron pagos a proveedores y a contratistas de obras públicas y ahora temen no poder pagar en fecha los sueldos y el aguinaldo de junio próximo.

Los envíos de la coparticipación a las provincias se desaceleraron en mayo mucho más de lo previsto; pero, según altas fuentes de la Casa Rosada, el Gobierno no aumentará los envíos.

La dramática frase que escuchan los gobernadores a pasos del despacho presidencial es: “Cristina no te está castigando; lo que ocurre es que se acabó la plata”. Según pudo reconstruir LA NACION, eso fue lo que le respondieron al mandatario de Córdoba, José Manuel de la Sota. Un allegado a la Presidenta confió a este diario otro pronóstico sombrío: “Están a punto de no poder pagar sueldos y aguinaldos”.

Las provincias más comprometidas son Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Mendoza, Santa Cruz, Entre Ríos, Chaco, Tucumán, Catamarca, Corrientes, Tierra del Fuego, Neuquén y La Pampa. Al margen de sus reclamos, muchas de ellas emitieron y seguirán colocando deuda, bonos y letras de tesorería para pagar a proveedores y contratistas; subirán impuestos y recortarán gastos. El gobernador de Entre Ríos, Sergio Uribarri, desdobló el pago de salarios en abril último. No le llegaron a tiempo $ 20 millones de la Nación, que sí le llegaron en mayo y pudo abonarlos.

Su par de Santa Cruz, Daniel Peralta, que no logra hablar con la Presidenta, pagó en mayo en forma escalonada. El último tramo lo abonará pasado mañana.

El gobierno bonaerense de Daniel Scioli debió desmentir un desdoblamiento de salarios. Estima recaudar $ 3400 millones adicionales con la reforma impositiva que tiene media sanción de la Legislatura. Tiene autorización para endeudarse por 4500 millones. Su déficit estimado es 11.000 millones para 2012, y su necesidad de financiamiento, aun no cubierta, de 7000 millones.

El jueves ultimo, Cristina Kirchner alarmó a todos. “No nos caímos del mundo, pero el mundo se nos cayó encima nuestro”, dramatizó. Cerca de ella confiaron a LA NACION que le preocupan lafalta de inversión privada y la desaceleración de la actividad , de la recaudación y, sobre todo, de las exportaciones de abril. Mientras tanto, el gasto público trepará en 2012: los subsidios al transporte y la energía, presupuestados en $ 75.000 millones, llegarían a 100.000 millones de pesos.

En ese contexto, la coparticipación de mayo llegó a las provincias sin el crecimiento estacional previsto por la liquidación de ganancias.

El desvelo de muchos gobernadores, especialmente el riojano Luis Beder Herrera, es el aguinaldo de junio. “Habrá un antes y un después del aguinaldo”, dijo un ministro bonaerense.

DISTRITOS ORDENADOS

Los distritos más ordenados, por otro lado, son San Juan y Santiago del Estero, según confió un gobernador a LA NACION. En la Casa Rosada comentaron que el chaqueño Jorge Capitanich también tropezó con una negativa de fondos.

“Si al «Coqui» y a Urribarri les retacearon fondos, que son los leales, qué será de los otros”, comentan altos funcionarios. La gobernadora de Catamarca, Lucía Corpacci, también fue víctima, según uno de sus ministros.

El panorama es sombrío. En 2012 las provincias tendrán un bache financiero de 31.000 millones de pesos: un déficit fiscal de 20.500 millones y vencimientos de amortizaciones por 11.000 millones. Así lo indica el último informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), que dirige Nadín Argañaraz.

La recaudación propia de las provincias se desacelera: creció en el primer bimestre 28,6% respecto de ese lapso de 2011, 10 puntos menos que en 2011, que fue de 39% respecto de 2010. Ello marca una merma de la actividad, señala el estudio.

Y la coparticipación nacional creció sólo 27,7% en el primer trimestre de 2012 comparado con 2011, 10 puntos menos que el 38% de 2011 contra 2010, según Iaraf. Ese incremento representa apenas poco más que la inflación y mucho menos de lo esperado.

Por ese motivo, comenzó a flotar nuevamente el fantasma de la emisión de cuasi monedas. Pero parece más una amenaza a la Casa Rosada.

Sucesivamente, varios gobernadores visitaron estos días al secretario de Hacienda, Juan Carlos Pessoa, entre otros funcionarios, para pedir auxilio. Los despachó con una frase: “Que me llame Cristina, si ella autoriza?”. La Presidenta no recibe a los gobernadores para hablar de plata. Pero decide todo.

La Nación podría financiar el rojo con emisión monetaria, cosa que antes no podía hacer porque regía la ley de convertibilidad. Pero eso tendría un alto riesgo inflacionario, admiten altos funcionarios.

Mientras tanto, los distritos se endeudan. La Ciudad de Buenos Aires emitió por 415 millones de pesos; Salta, por 185 millones; Córdoba analiza tomar deuda por 850 millones y ya emitió 161,5 millones; Buenos Aires colocó 633 millones, pero está autorizado a colocar 4500 millones, y Chaco colocó 89 millones. Santa Cruz tiene un déficit de 1500 millones de pesos y pedirá un préstamo de 800 millones al Banco Nación.

Para revertir su rojo de 2000 millones, Mendoza licitará esta semana un bono por 1300 millones, un crédito de 200 millones y otro por 250 millones. Además, aplicó controles en la recaudación y en el gasto.

Santa Fe emitirá Letras por 556 millones de pesos para proveedores y contratistas. En todos los casos, la expropiación de YPF encareció las tasas y postergaron las emisiones.

Además de la desaceleración de la recaudación, en la Casa Rosada preocupa el freno al crecimiento de la industria y de la construcción. “Por eso advirtió a los sindicatos. La suba de salarios, aunque no lo admitimos en público, erosiona la competitividad; hay que privilegiar el empleo”, dijo a LA NACION una alta fuente oficial.

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