Los Schoklender quedaron presos acusados de defraudar al Estado

SERGIO Y PABLO FUERON IMPUTADOS POR DESVIAR FONDOS MILLONARIOS PARA VIVIENDAS SOCIALES. LOS HERMANOS MANEJABAN EL DINERO QUE RECIBÍA LA FUNDACIÓN MADRES DE PLAZA DE MAYO.

Sergio Schoklender declaró ante el juez Oyarbide y quedó detenido. Fue llevado al penal de Ezeiza.
Los hermanos Sergio y Pablo Schoklender, ex apoderados de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, quedaron detenidos ayer bajo la acusación de integrar una asociación ilícita que habría defraudado al Estado en más de 260 millones de pesos, fondos que estaban destinados a la entidad para construir viviendas sociales pero que habrían sido desviados para comprar viviendas, terrenos y embarcaciones.
Sergio Schoklender —acusado de ser jefe de la organización ilegal— quedó detenido en Tribunales cuando finalizó su declaración indagatoria y el propio juez federal Norberto Oyarbide le comunicó que iba a quedar preso, mientras que Pablo se entregó por la tarde en la comisaría 23 de la Policía Federal.
También fue arrestado Alejandro Gotkin, ex empleado de Madres y presidente de las empresas Antártica Argentina y Meldorek SA, a través de las cuales se habría hecho el desvío de fondos, quien fue apresado en su casa de la Capital Federal.
A Pablo lo fueron a buscar a su casa pero no estaba y a las 18 se presentó en la comisaría 23, en el barrio de Palermo.
Lo de Sergio fue más fácil porque estaba citado ayer a indagatoria y quedó preso en Tribunales.
A Sergio se le imputó ser el jefe de una asociación ilícita y a Pablo y Gotkin el papel de organizadores. Oyarbide consideró que por esos roles, en libertad, los acusados podrían entorpecer la investigación, por lo que ordenó las respectivas detenciones.
Manso y tranquilo. Sergio Schoklender tomó “muy calmo, muy tranquilo” su detención y sólo le pidió al magistrado quedar preso en la cárcel federal de Ezeiza, adonde fue derivado.
Los hermanos Schoklender repiten la historia de la década del 80, cuando fueron detenidos acusados de asesinar a sus padres, hecho ocurrido en mayo de 1981 y por el que fueron condenados a perpetua.
Así, 31 años después de aquellos homicidios, Sergio Schoklender quedó acusado de los delitos de asociación ilícita y fraude en perjuicio de la administración pública mediante administración fraudulenta de la Fundación Madres de Plaza de Mayo por 263.772.816,37 pesos.
El ex apoderado estaba citado a indagatoria y llegó a primera hora a Tribunales. Tras entrevistarse con su defensora oficial, Perla Martínez de Buck, acudió al juzgado a las 10.30 a cumplir con la declaración.
“Voy a declarar y contestar todo lo que me pregunten”, había anunciado antes de la indagatoria, pero luego su situación cambió.
La acusación en su contra fue por más hechos y más gravosos que los que en diciembre le imputó el fiscal Jorge Di Lello. Ante la nueva situación, se negó a declarar y dijo que lo haría más adelante.
En 22 hojas, el juez le detalló a Schoklender cada una de las acusaciones en su contra: “Habría formado parte, en calidad de jefe, de una asociación ilícita de tres o más personas” desde 2005, cuando se creó la Fundación Madres de Plaza de Mayo, hasta el 30 de mayo del pasado año, cuando se inició la causa.
“Se le imputa el manejo irregular de las distintas cuentas de la Fundación Madres de Plaza de Mayo a los fines de desviar diversas sumas de dinero que habían sido entregadas por el Estado nacional y/o provinciales y/o de la ciudad Autónoma de Buenos Aires a la Fundación”, señala el texto de la resolución.

 

 

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