Jefe de la misión de observación en Siria, general Robert MoodDamasco, 22 may (PL) Los observadores de la ONU aprecian hoy un enfoque diferente al que muestra la prensa internacional de la situación en Siria, lo que para comentaristas de la situación puede desenmascarar la campana mediática contra este país.

Tal percepción fue expresada por el jefe de la misión de observación, general Robert Mood, después de transcurridas algunas semanas desde su arribo a territorio sirio.

El militar fue testigo en ese tiempo de los atentados del 10 de mayo que causaron mas de 55 muertos y centenares de heridos aquí en Damasco y de algunas acciones contra su equipo atribuidas a grupos terroristas en otras localidades del país. En recientes declaraciones Mood dijo que los medios de comunicación pintan una imagen diferente de la situación en Siria y que el subsecretario general de la ONU, Hervé Ladsous, viajó a Nueva York con una idea diferente sobre Siria y su estado actual, y lo que ha visto y leído en los medios de comunicación.

No es menos cierto que hay violencia en el país entre otras causas por las acciones de los grupos terroristas y las respuestas del gobierno ante los reclamos de la población de mano dura.

Sin embargo, los funcionarios de la ONU al parecer no comparten el criterio de algunos medios que ofrecen cuadros sombríos y llegando a la hecatombe en este país.

Incluso, hasta los amigos se preocupan sobre determinadas informaciones como las del fin de semana último que daban cuenta de la muerte de varios dirigentes y funcionarios del gobierno a mano de las bandas armadas, según medios occidentales.

La información divulgada por la cadena Al-Jazeera alarmó a muchos aunque los desmentidos restaron prestigio y pusieron en duda la credibilidad de algunos medios que citan fuentes en Londres o Paris, para lanzar sus dardos contar el pueblo sirio.

La máxima aplicada por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial de que las mentiras dichas varias veces en ocasiones suenan como verdad, es la técnica mediática que se está aplicando contra Siria y en parte ha venido surtiendo efecto fuera del país.

Sin embargo, el manto de mentiras parece no resistir lo palpado por los veedores de la ONU y altos directivos de esa organización.

Recientemente, el presidente Bashar al-Assad planteó que le preguntaría al enviado Kofi Annan porqué siempre se culpa a las autoridades de su país y no se habla de la violencia encarnada en los grupos armados y en sus sostenedores en el exterior. mh/lb

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