Lo que a nivel nacional parece una novedad y una “piolada” de Daniel Reposo, con el fin de justificar la falsedad de datos consignados en su impresentable Currículum, es, en realidad, una costumbre K de dibujar algunas situaciones que luego, jamás rectifican. En Santa Cruz, un “error de tipeo” durante el gobierno de Néstor Krichner hizo que el Estado provincial les deposite 10% menos en la Caja de Presión Social. Si es un error de tipeo, se podría haber corregido en 20 años; no se hizo, por lo tanto, nunca fue un error.(Por: Rubén Lasagno)

La excusa del controvertido abogado Daniel Reposo para vadear el oleaje de críticas que se levantaron sobre las mentiras impresas en su deplorable currículum, no es otra cosa que una herramienta utilizada por el kirchnerismo cuando tiene que justificar una acción premeditada que intentan hacer pasar como un “error”, cuando en realidad,se trata de un hecho absolutamente voluntario y direccionado a encubrir una falta.

Cuando en 1992 Néstor Kirchner incrementó el aporte docente a la Caja de Previsión Social de la provincia a 14 puntos, anunció que el régimen Patronal sería llevado al 15,5%; sin embargo cuando se consagró en los papeles, el aporte de los trabajadores quedó en 14 puntos pero el del Estado fue establecido en el 5,5%.

Los reclamos y las críticas que se alzaron en el sector docente fueron innumerables, dado que no se cumplía en nada con la palabra empeñada por el Gobernador, dado que el Estado dejaba de aportar un 10% por debajo de lo establecido.

Desde la administración de Néstor Kirchner, entonces, se dijo que había sido un “error de tipeo”, razón por lo cual el porcentaje de aporte de la patronal, era sensiblemente menor al anunciado con bombos y platillos, por el propio gobernador.

El “error de tipeo” continuó por 20 añosLe costó a la Caja de Previsión Social unos 60 millones de pesos más la actualización de ese monto por dos décadas de no aportar el 10% faltante y a pesar del tiempo transcurrido, el “error de tipeo” nunca se rectificó, lo cual demuestra claramente que no se trató de un “error”, sino de un acto premeditado por el cual NK elevó la carga a los docentes y redujo sustancialmente el aporte del Estado a la caja de jubilaciones.

Las viejas artimañas de la política de entrecasa han evolucionado y trascendido hasta llegar al currículum del candidato a la Procuración que impulsa el gobierno nacional. Hoy el “error de tipeo” encubre la mentira, la incapacidad y la falta de idoneidad de alguien que es impulsado para ocupar un cargo en la Justicia. Evidentemente, a estas alturas se trata más de un “error moral”, que un simple dedazo mal dado, en el teclado de una computadora. (Agencia OPI Santa Cruz)

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