Es el hombre más rico del mundo y se convertirá así en el filántropo más grande de la historia; sospechan que quiere limpiar la imagen de Microsoft

LONDRES (The Sunday Times).- Bill Gates, el hombre más rico del mundo y fundador de Microsoft, se propuso ser el mayor benefactor de la historia, al anunciar la donación de casi toda su fortuna: 100.000 millones de dólares.

La noticia la dio a conocer Bill Gates padre, que administra la Fundación William H. Gates. Explicó que su hijo piensa entregar su dinero para liberar el planeta del SIDA y del paludismo, sobre todo mediante el desarrollo de vacunas.

Agregó que en los próximos tres meses la fundación anunciará una serie de programas en tal sentido.

William Gates, de 73 años, contó que Bill está impresionado por la pobreza y las dolencias que afectan a los países en vías de desarrollo, varios de los cuales ha visitado con su esposa Melinda.

“A Bill lo criticarán toda su vida a causa de su fortuna -comentó el padre del empresario-. Pero ahora me siento optimista porque hemos sepultado para siempre todas esas críticas que lo señalan como poco generoso. Prácticamente las hemos erradicado”, añadió.

BENEFACTORES DE POR VIDA

Los fondos serán desembolsados durante las vidas de Gates y Melinda, que “sólo” dejarán a sus dos hijos una herencia de US$ 10 millones a cada uno.

La vasta fortuna de Gates, el primer rico que superó la barrera de los US$ 100.000 millones, es producto del imperio que creó con los ingresos generados por la tecnología de Microsoft, que él mismo diseñó.

La donación hará de su fundación, surgida hace seis años, el mayor organismo caritativo del mundo. Por el momento, ocupa el quinto lugar en este rubro, luego de la Fundación Glaxo Welcome, la organización caritativa Lilly, David y Lucille Packard (el primero, fundador de Hewlett-Packard), y la Fundación Ford.

Gates ya entregó este año US$ 24 millones a un programa internacional para desarrollar una vacuna contra el SIDA, poco en comparación con los US$ 3300 millones con los que contribuyó el año último a obras de caridad en general.

En 1998 llegó a ganar, según el diario Daily Telegraph, US$4,5 millones cada hora (algo así como 750.000 veces lo que gana una empleada doméstica por hora en la Argentina).

Se calcula que para el 2004 batirá el récord histórico de US$ 1 billón y que en el 2005 superará el producto bruto interno de Gran Bretaña.

No faltan las malas lenguas que afirman que, con estas contribuciones, el magnate buscará obtener importantes exenciones impositivas, algo contemplado por las leyes norteamericanas.

Además, el anuncio de la donación se produce justo en momentos en que Microsoft, empresa de la que 20 por ciento pertenece a Gates, enfrenta un juicio por monopolio.

El Departamento de Justicia de los Estados Unidos acusó a la empresa de tratar de crear un monopolio en en el mercado de los buscadores de Internet, al forzar la compra de su programa Explorer junto con el sistema operativo Windows 95.

Trevor Neilson, vocero de la fundación, aclaró rápidamente que no hay relación entre las donaciones y el juicio. Por otra parte, dijo: “Cuando se entrega casi todo el dinero, las exenciones impositivas no cuentan. Bill y Melinda piensan solamente en hacer lo correcto”.

DEL PAÍS

Amalia Lacroze de Fortabat es una de las personalidades argentinas que más fondos destina a obras de caridad. En mayo último, la dueña de Loma Negra realizó la mayor donación privada de la historia del Programa Mundial de Alimentación de la ONU: US$500.000 destinados a los refugiados kosovares. Fortabat es una de los tres argentinos que figuran entre las 200 personas más ricas del mundo, con US$ 1600 millones.

 

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