El Ministerio de Economía y el Banco de Inglaterra dieron a conocer anoche un programa destinado a facilitar crédito barato a las entidades financieras para que estas otorguen préstamos a familias y empresas.

El gobierno británico pondrá en marcha un multimillonario plan destinado a facilitar crédito barato a los bancos para que éstos otorguen préstamos a las familias y las empresas, como forma de estimular la economía.

El ministro británico de Economía, George Osborne, y el gobernador del Banco de Inglaterra, Mervyn King, dieron a conocer anoche este programa para responder a un deterioro de las perspectivas económicas a causa de la crisis en la eurozona.
En su intervención anoche en la cena anual que ofrece la alcaldía de la City (centro financiero de Londres), Osborne dijo que su ministerio y el banco emisor inglés están trabajando para ayudar a la economía puesto que la crisis en la eurozona amenaza con desencadenar una crisis del crédito en el Reino Unido y un aumento de los tipos de interés, que están en el nivel histórico del 0,5 %.
Como parte de este programa, según explicaron, está lo que se denomina “financiar para prestar”, destinado a facilitar dinero barato a los bancos pero bajo la condición de que sea destinado a facilitar nuevos créditos en forma de préstamos o hipotecas.
Estos paquetes de estímulo pueden “apoyar el flujo de crédito donde la economía lo necesita. No somos impotentes ante la tormenta de la deuda en la eurozona”, por lo que el gobierno “defenderá nuestra economía de la crisis” europea, dijo Osborne.
“El gobierno, con la ayuda del Banco de Inglaterra, no se quedará a un lado sin hacer nada mientras hay tormenta”, agregó.
En su opinión, las cosas en la eurozona pueden empeorar antes de que mejoren, y reiteró que una eventual salida de Grecia del euro puede impulsar a otros miembros de la moneda única a tomar medidas para asegurar que el euro pueda sobrevivir.
Por su parte, King admitió que la crisis en la eurozona ha creado una “gran nube negra de incertidumbre” sobre la economía global, una situación que ha llevado a empresas y hogares a recortar el gasto.
Hay señales de una desaceleración económica en países como China, la India y otras economías emergentes, por lo que es necesario tomar medidas, explicó King al justificar el plan.
El Banco de Inglaterra mantiene bajos los tipos y ha inyectado en la economía unos 325.000 millones de dólares (unos 357.000 millones de euros) como parte de su programa llamado de “alivio cuantitativo”.
Con este programa, puesto en marcha en 2009 a raíz de la crisis crediticia mundial, la entidad adquiere activos públicos y privados con el fin de inyectar dinero en la economía y reactivar el mercado de crédito.
El Reino Unido está actualmente sumergido en su segunda recesión desde 2008, con una caída del PIB del 0,2 % en el primer trimestre de este año, que se sumó a una contracción del 0,3 % a finales de 2011.

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