La falla de Barrancas, una de las más activas de la provincia

Especialistas explicaron que es importante que se registren movimientos de menor intensidad, como éste, para evitar acumulación de energía.

La falla de Barrancas, una de las más activas de la provincia

egún las mediciones la magnitud del sismo fue de 4,9 a 5,0 en la escala de Richter mientras que el epicentro se ubicó en Barrancas, departamento de Maipú, a 24 kilómetros de la Ciudad de Mendoza. La percepción de la gente sobre el movimiento fue importante debido a la cercanía del foco con la superficie, el que se ubicó a 15 kilómetros de profundidad; este es el factor que más determina la sensación de movimiento.

No se reportaron víctimas ni daños importantes en las edificaciones, así como tampoco hubo evacuados.

La fase principal o sensible del movimiento fue de 8 segundos de duración mientras que el total registrado fue de 110 segundos.

Estos son los primeros datos que dio a conocer el Centro Regional de Desarrollos Tecnológicos para la Construcción, Sismología e Ingeniería Sísmica (CeReDeTeC) de la Universidad Tecnológica Nacional Regional Mendoza, a cargo la Estación Sismológica.

La doctora e ingeniera Graciela Maldonado, directora de este centro explicó que para tener datos más precisos hay que analizar diversas variables, lo cual puede llevar días y hasta meses.

El origen del movimiento es la falla de Barrancas, que según señaló “históricamente ha estado en movimiento, es una de las más activas de la provincia y que se espera que continúe en actividad”.

Aunque según los ingenieros consultados, comparar sismos es muy difícil por la diversidad de variables que intervienen, según datos históricos del Instituto Nacional de Prevención Sísmica, el último de magnitud y profundidad similares sucedió el 12 de octubre de 2001, con 5 grados en la escala de Richter y a 10 kilómetros de la superficie.

En las primeras horas se había informado que el epicentro se había situado en San Martín y la magnitud era de 5,4 grados. Esto es porque se tomaron datos de la Estación Sismológica de Estados Unidos y luego se va ajustando con lo obtenido localmente.

Escasos daños

En la Escala de Intensidades de Mercalli Modificada el temblor fue de grado V a VI, un valor subjetivo a través del que se evalúan los efectos producidos por un sismo en personas, animales, estructuras y terreno en un lugar particular. Según dio a conocer la UTN en un informe, este nivel corresponde con “una sacudida sentida casi por todo el mundo; muchos despiertan.

Algunas piezas de vajilla, vidrios de ventanas, etcétera, se rompen; pocos casos de agrietamiento de aplanados; caen objetos inestables. Se observan perturbaciones en los árboles, postes y otros objetos altos. Se detienen relojes de péndulo. Algunos muebles pesados cambian de sitio; pocos ejemplos de caída de revoques o daño en chimeneas”. Los especialistas aseguran que si se registran roturas será en construcciones de adobe o construidas fuera de la normativa. En la provincia 12 por ciento es del primer tipo.

El director de Defensa Civil de la provincia, Marcelo Dapás informó que los daños detectados se produjeron en Palmira, San Martín y Barrancas, en zonas aledañas al epicentro. En el primer caso hay 16 casas comprometidas y una derrumbada sin víctimas porque se encontraba deshabitada. En Maipú hay entre 30 y 36 casas perjudicadas pero hasta el cierre de esta edición no se conocía la magnitud. Han sido pocos los problemas debido que la zona donde más se sintió el movimiento es rural.

Autoridades del colegio Santa María Goretti de Luján decidieron suspender el dictado de clases por roturas de vidrios y fisuras en las paredes.

Falla histórica

La de Barrancas es una de las fallas más activas. Aunque no puede precisarse todavía por falta de información, a ella se atribuye el terremoto de 1861 que destruyó la Ciudad de Mendoza.

Según informó el ingeniero Francisco Calderón, se registró allí el recordado sismo del 26 de enero de 1985 que produjo grandes daños, alcanzó una magnitud de 5,9 grados y una intensidad en cuanto a los daños de VIII grados.

Otro registro de movimiento importante en la zona fue el 5 de agosto de 2006, de 5,4 grados en la escala de Richter y y entre VI y VII en la de Mercalli. Los profesionales señalaron que el suelo se mueve permanentemente y que un temblor es seguido de réplicas.

“Se estima que aproximadamente cada 500 años vuelve a producirse un movimiento fuerte en una misma falla”, destacó el ingeniero Fabián Luján. Subrayó que las réplicas son importantes cuando se han producido daños en edificaciones que impliquen un posible derrumbe pero que “es preferible que se den movimientos de menor magnitud como sucede ahora para evitar la acumulación de energía”.

FUENTE: DIARIO LOS ANDES

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