La falta de garrafas se profundiza con el frío. Encima llega a la ciudad casi la misma cantidad de envases en invierno que en verano. Los precios, en algunos casos, se modifican de acuerdo a la oferta y la demanda. Rafaela tendrá diez días de frío constante.

Casi la mitad de Rafaela usa gas envasado y tiene problemas para abastecerse en invierno

La temperatura cambió de golpe en Rafaela. En cuestión de horas se pasó del calor al frío, de las mangas cortas y shorts a los pulóveres de lana y bufandas, de las ventanas abiertas del domingo para airear los ambientes a la calefacción para tratar de soportar la gélida noche del lunes.

 El domingo 1° de julio el sol invadió nuestra ciudad y el lunes amaneció con una fuerte ráfaga de viento y una molesta llovizna que duró hasta media mañana. Los próximos días, según el pronóstico extendido, serán, como es habitual a esta época, fríos y con mínimas que van de los 5 a los 9 grados.
Estas condiciones climáticas alertaron a los que usan gas envasado. Y no es un número menor los que tienen en sus casas garrafas, ya que el 46 por ciento de la población rafaelina depende de estos elementos. El 54 por ciento restante está conectado al servicio de gas natural que llega directamente a los hogares.
 Es por eso que ayer, los distintos puntos de ventas incrementaron la demanda de garrafas, fundamentalmente las de 10 y 15 kilos. Los que tienen un envase de reserva quieren prevenir la falta que podría ocasionarse en los próximos días, tal como sucede cada vez que los días fríos se prolongan.
Es importante remarcar que en Rafaela, hasta hace unos días, la distribución era normal. Las casas que comercializan estos productos contaban con stock y lo mismo sucedía con los que hacen reparto a domicilio. No así en varios puntos del país, donde las jornadas gélidas comenzaron hace algunas jornadas.
Las garrafas más demandadas son las de 10 y 15 kilos. Esto se debe a su valor, que rondan los 40 y 58 pesos. Prácticamente las promocionadas por el Gobierno nacional a 16 pesos, en envases de 10 kilos, no se consiguen en nuestra ciudad, menos aún en tiempos de grandes demandas.
 Para lograr una diferenciación, en los últimos tiempos, las empresas empezaron a pintar sus envases. Esto ha hecho que algunas firmas no acepten los que están pintados de un color distinto. Por eso, al turno de llegar al mostrador, el cliente se encuentra que su garrafa no es aceptada como cambio para obtener una nueva.
Los colores, la escases y los precios, complican el abastecimiento. La falta se profundiza con el frío. Encima llega casi la misma cantidad de envases en invierno que en verano. Los precios se modifican de acuerdo a la oferta y la demanda. Nadie quiere quedarse sin garrafas y por eso se paga, en el caso de las sociales, hasta dos veces su valor real.
El gas envasado es más elevado que el que se recibe por red. Los hogares rafaelinos que usan garrafa, como mínimo, necesitan dos unidades por mes para cocinar y otros menesteres, siempre racionalizando su uso y calefaccionando con estufas a cuarzo, por ejemplo, que son accesibles en su compra pero consumen mucha energía eléctrica
Es importante remarcar que una gran parte del país, puntualmente la que se encuentra en el norte, carece de conexiones de red y se abastecen con garrafas. En distintos puntos de la ciudad pasa lo mismo. Un 46 por ciento necesita de las garrafas y por ahora es la solución que tienen.
FUENTE: DIARIO CASTELLANOS

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