Tras varios planteos del Tribunal de Cuentas, el ente crediticio decidió abrir un nuevo expediente para ceder por 50 años el ex Savoy. El convenio original no pasó el control preventivo. Falta de documentación. Las obras por un lado; las apuestas por el otro

 SIN MODIFICACIONES. Las observaciones legales del Tribunal de Cuentas frenaron el inicio de las obras para remodelar y reabrir el ex hotel Savoy. LA GACETA / FOTO DE ENRIQUE GALINDEZEl alperovichismo ha apostado todas sus fichas a la empresa Impresora Internacional de Valores (Ivisa) para que se haga cargo durante medio siglo de la explotación del ex hotel Savoy. Pero el Tribunal de Cuentas (TC) descartó en cinco ocasiones el convenio que pretendían rubricar la Caja Popular de Ahorros (ente que administra el antiguo edificio) y los representantes de la firma. Por eso, las partes interesadas decidieron barajar y dar de nuevo.

El interventor de la CPA, Eduardo El Eter, le explicó a este diario que se archivará el expediente que contenía el proyecto objetado por los auditores, y se abrirá uno nuevo en el que constarán todos los requerimientos formulados por el TC. “Estamos trabajando para que sea lo mejor y más prolijo posible. Mientras más transparente sea todo siempre es mejor, así que optamos por dividir por un lado lo que involucra a las obras edilicias, con sus documentaciones correspondientes, y por otro lo referido a los juegos de azar”, destacó el titular del organismo crediticio.

Desde hace varios meses el PE busca sellar el destino del ex Savoy. Hasta marzo, los legisladores utilizaron los cuartos del viejo hotel de avenida Sarmiento y Maipú como oficinas. Con la mudanza al nuevo parlamento, ese sector del inmueble quedó vacío.

Donde sí hay movimientos todos los días es en el sector del Casino, donde Ivisa tiene instaladas unas 200 máquinas tragamonedas desde hace siete años y la CPA se encarga de los juegos de paño (como blackjack, póker y ruleta).

Cuando parte del ex Savoy quedó vacío, el gobernador, José Alperovich, empezó a buscarle destino. Incluso, anunció la posibilidad de privatizar la parte que explota la Caja. “Es el único casino del mundo que da pérdidas”, aseveró. Poco tiempo después revisó la iniciativa, y decidió solamente ceder los ambientes destinados al alojamiento de turistas.

El 19 de abril, la bancada que responde al oficialismo logró la sanción de la ley 8.492. Esta norma establece los parámetros del convenio que podrán firmar la CPA e Ivisa. Así, la empresa podrá explotar el ex Savoy durante 50 años. A cambio, debe invertir un mínimo de $ 55 millones en un plazo de 24 meses para refaccionar el inmueble. A la vez, podrá extender el uso de las tragamonedas, también hasta 2062.

Aunque el PE promulgó rápidamente la ley, aún no se firmó el convenio por distintos planteos del Tribunal de Cuentas.

El 21 de mayo, los auditores emitieron un acuerdo (como se denomina a las resoluciones del organismo de control) en el que indicaban que, dada la complejidad del contrato, se iba a aplazar el pronunciamiento. Hasta tanto, el TC les prohibió a las partes ejecutar el pacto. A la semana, el ente dispuso otra prórroga para resolver. Algo similar ocurrió el 5 de junio. Por fin, seis días después, el Tribunal de Cuentas publicó el acuerdo 1.288, en el que le solicita a la Caja Popular la remisión de una serie de documentos, además de aclaraciones respecto a artículos que no estaban delimitados por la ley 8.492. Pasaron los días, pero la CPA no pudo satisfacer las demandas de los auditores. “La documentación (…) resulta insuficiente e incompleta para sustentar la idoneidad formal e instrumental que asegure la adecuada materialización del contrato de concesión por medio de un acto administrativo único, íntegro y suficiente”, indica el acuerdo 1.388, emitido el 22 de junio.

Tras los intentos frustrados, la Caja Popular resolvió empezar todo el trámite de cero. “Jamás el Tribunal de Cuentas nos marcó aspectos negativos, sino que requirió más información sobre las ampliaciones edilicias. En este nuevo expediente vamos a dividir lo que es obras de lo que es el juego”, dijo El Eter. Y aseguró que, en principio, se abocarán a resolver el primero de estos dos ítems. “Una vez que Ivisa presente toda la documentación técnica; la proyección de inversión, estimada ahora en $ 59 millones; y tengamos todos los permisos municipales, de la comisión de Patrimonio Histórico y de todos los estamentos que corresponden vamos a avanzar”, añadió el funcionario. Luego, admitió que el segundo punto (referido a los juegos de azar) aún no está resuelto. “El paño seguirá dependiendo de la Caja Popular, al igual que los 180 empleados que trabajan en nuestro sector. Eso es seguro, porque lo decidió el gobernador. Pero el convenio por el juego se va a hacer por aparte, y todavía no está definido. Tenemos ciertas facultades, pero nos tomaremos el tiempo necesario para que el Tribunal de Cuentas reciba todo como nos lo pidió”, cerró El Eter.

Convenios, críticas y posibles finales

 

¿Cuándo llegó Ivisa a la provincia?

En 1999, luego de una licitación pública, la empresa se convirtió en prestadora del servicio de automatización de quinielas. Este contrato aún tiene vigencia, según explicó recientemente el interventor de la Caja, Eduardo El Eter.

¿Por qué la oposición cuestionó a Ivisa?

Los opositores de la Cámara criticaron el contrato entre la empresa y la Caja porque afirmaban que había una doble relación (prestador de servicios y cliente), ya que entre 2005 y 2010 la CPA le otorgó créditos por unos $ 13 millones a Ivisa.

¿Por qué interviene el Tribunal de Cuentas?

Además de tratarse de bienes que integran el erario público, el TC actúa en este caso porque la ley 8.492 así lo establece. Por ahora lo hizo en carácter de control preventivo, y no autorizó el convenio entre las partes.

¿Qué otros convenios tiene con la Caja Popular?

En 2005, la Caja le cedió a Ivisa el derecho a explotar 200 tragamonedas en el Casino, a cambio de un canon mensual (según oficialistas, el monto anual ronda los $ 5 millones). La ley 8.492 permite estirar ese vínculo de 2026 hasta 2062.

¿Existen otros vínculos entre la firma y el Gobierno?

La Caja le otorgó hasta $ 45.000 mensuales a Ivisa para realizar shows en el Casino (el contrato indica que este ítem es responsabilidad de la empresa). También aportará un total de $ 450.000 para un Programa de Fidelización de Clientes.

¿Cómo puede terminar este trámite?

Al abrirse otro expediente, el TC debe empezar de cero. Si está todo en regla, no habrá objeciones en el examen preventivo (luego habrá más controles). El ministro Jorge Gassenbauer estimaba que las obras empezarían en dos semanas.

Poco probable

El Colegio de Arquitectos de Tucumán (CAT) ha firmado un convenio con la Legislatura para organizar el concurso de proyectos para restaurar la ex Brigada de Investigaciones y otros edificios históricos. El CAT le pidió también a la Caja intervenir en las obras del ex Savoy. Sin embargo, esto es poco probable, ya que desde el PE entienden que la obra tendrá la revisión suficiente.

FUENTE: LA GACETA

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