Solo resta la colocación de la arena para que en la localidad Calingastina se ponga en funcionamiento la cuarta cancha de este material en la provincia.

 Cuando los sueños  no quedan tan sólo en un simple anhelo, y a ellos se les suma el trabajo y la pasión por alcanzarlos, las cosasse logran, los proyectos se concretan. Así lo entendieron los miembros del Barreal Hockey Club que, trasaños de entrenar en el playón  del colegio Jesús de la Buena Esperanza y en el galpón de empaque de ajos quese ubica en Barreal, hoy están a un paso de disfrutar de su propia cancha de césped sintético.

El club barrealino nació en 1998 con la idea de brindarle un poco de contención a cientos    de chicos, y de enseñarles, además del deporte, lo que significa la amistad y el trabajo en equipo. Juan Pablo Ceballos, deportista desde la cuna y actual entrenador del club, es un apasionado del hockey que se inició en esta actividad, al pie de la cordillera, cuando  tenía 14 años. “Empecé a jugar de chico, pero recién en 2003 comencé a darles entrenamiento técnico cada 15 días. Después, en 2007, empecé a ir todas las semanas y ahí me asenté como el entrenador oficial del club”, cuenta humildemente el DT.

De a poco, con  paciencia y mucha voluntad, comenzaron con un pequeño proyecto que hoy es una gran obra. “Al principio teníamos la intención de realizar una cancha de polvo de ladrillo y con el tiempo, empezamos  a gestionar con el gobierno nacional y provincial para tratar de hacerla de sintético”.

Juan Pablo asegura que no fue sencillo, pero las dificultades que tuvieronque afrontar ya no importan y no se comparan con la felicidad que produce ver los resultados de tanto esfuerzo. “Es una alegría inmensa porque es un sueño muy grande que teníamos todos los miembros del club. Ya no estamos limitados con el espacio, así que van a poder jugar más chicos. Además, entrenar en una cancha de 11 va a permitirnos mejorar el manejo del espacio táctico, y sobre todo que podamos volver a hacer de local, algo que alguna vez se hizo cuando se jugaba sobre césped”.

Por otro lado, esta nueva cancha ayudará a la  conomía del club, ya que los jugadores ya no deberán viajar tanto, algo que dificultaba la competencia por los costos que implicaban los traslados. “Viajar a Mendoza o a San Juan casi todos los fines de semana hoy implica un gasto de entre $2 mil y $3 mil en una combi  para llevar a todos los chicos. Cuando la cancha esté lista, todo esto va a cambiar. La gente se va a acercar más, los padres van a venir a ver jugar a sus hijos y sobre todo creo que vamos a adquirir más nuestra personalidad como club.

El andar deambulando en otras canchas hace que todavía no se sienta mucho la pertenencia y eso es muy importante”, asegura confiado Ceballos. Para que la cancha esté lista falta un poco. Si bien la alfombra ya está instalada desde mayo, faltó arena para la colocación y todavía no puede ser usada porque se arruinaría. “Estamos esperando que la empresa retome el trabajo, porque venía cada cuatro semanas y se iba, por eso los plazos cada vez se extienden más. Ahora estamos gestionando para colocar una  rena de mejor calidad y una vez que tengamos eso, quedaría el cierre perimetral, poner las luces y terminar los bancos de suplentes. Así que todavía no hay exactamente un tiempo estimado para que se concluya la obra”.

En Barreal, el hockey es una pasión para los  pibes y ellos lo entienden así, por eso logran sus objetivos a pesar de la dificultades que tienen. Una muestra de amor y esfuerzo. Un claro ejemplo de que cuando realmente se quiere, se puede.

Por: Maru Silva, para suplemento OVACIÓN.SANJUAN8

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