Miedo e incertidumbre por el declive de las obras de construcción en la ciudad

Los únicos que generan mano de obra son los grandes proyectos financiados por sociedades de capital privado. “El resto está todo parado y el panorama puede ser mucho más complicado en pocos meses”, expresó Daniel Maroscia.

Miedo e incertidumbre por el declive de las obras de construcción en la ciudad
Golpeada por la desaceleración de la economía y las restricciones cambiarias, la actividad de la construcción cerró en Junín un primer semestre del año con una marcada desaceleración respecto del ritmo con el que venía creciendo hasta fines del año pasado. Sin embargo, lo peor todavía parece no haber llegado.
Daniel Maroscia, presidente de la Sociedad de Constructores de Obras y Anexos, fue concreto al expresar que aunque hay muchas obras apuntaladas por fideicomisos e inversionistas privados, se están empezando a notar los efectos de la crisis y esto se va a ir incrementando a medida que vayan pasando los días porque no se avizora una reactivación”.
“El panorama no es nada alentador; ojalá me equivoque, pero la realidad es esa”, afirmó en declaraciones a DEMOCRACIA.
Para sorpresa de los propios referentes del sector, el Indec marcó en mayo una brutal caída de la actividad de 8,8% interanual, un valor mucho más pesimista que el de la Cámara de Constructores.
En el sector manifiestan preocupación por lo que pueda ocurrir con la actividad en este segundo semestre, la contracara más nítida de lo que fueron nueve años de continuo crecimiento.
La construcción avanzó exponencialmente entre el 2002 y el primer semestre de 2011. Ya en la segunda mitad del año pasado, la tasa de progreso interanual mostró una marcada desaceleración, pasando de aumentos cercanos al 11% en septiembre a subas de entre 3% y 4% hacia fin de año, recordó en un reciente informe el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF). En 2012, el indicador presentó un comportamiento muy volátil, con aumentos y bajas alternadas, pero con un derrumbe importante en los últimos meses.
Maroscia dijo que por estos días, “en mi caso particular, casi no estoy pasando presupuestos. Somos conscientes de que si alguien tiene dólares guardados es preferible esperar un poco para ver si se les puede sacar un lucro mayor, por ejemplo en la compra de materiales, que no están aumentando en relación con la brecha cada vez más grande entre la moneda estadounidense y el peso argentino”.
No obstante aclaró que “por ahora no veo gente desempleada porque hay proyectos que ya están financiados, que se encuentran en ejecución y hay que terminarlos. Tengo miedo por lo que pueda pasar más adelante. Ya obras públicas no hay, está todo parado, y eso genera incertidumbre. Pasa que da miedo incluso pasar presupuestos en proyectos que puedan abarcar meses de trabajo porque no sabemos dónde vamos a estar parados de acá a un tiempo, y esa cautela ya la tienen todos los actores del emprendimiento”.
Como dato adicional, Maroscia acotó que “tengo un negocio de pinturería y se percibe que la gente no está comprando, que se priva de hacer el gasto porque ya hemos vivido estos procesos. Si me preguntabas hace un año, yo te decía otra cosa”.

Panorama complicado

Las estimaciones de la Cámara de la Construcción son realizadas en base a la evolución de los despachos de cemento, el primer indicador que sale en el mes y que permite proyectar cómo cerrará el período. En junio, aumentó 1,9% contra mayo, pero cayó 4,8% respecto de junio de 2011.
La imposibilidad de comprar dólares en el mercado oficial desalentó notoriamente la actividad, aunque en mucho más medida lo está sufriendo el sector inmobiliario, que se encuentra paralizado. En el caso de la construcción, “se está trabajando mucho en pesos, la actividad se está reactivando por el lado de la compra desde el pozo, ya que se van pagando las cuotas en la moneda local y los constructores utilizan los pesos para invertir en materiales”, aseguró Wagner, titular de la Cámara.
Están a la expectativa los inversores que compraban propiedades nuevas con dólares a modo de inversión. Está claro que nadie que hoy cuente con divisas norteamericanas las desembolsará en un inmueble del cual luego no puedan recuperar el valor en la misma moneda. Este jugador salió del mercado, aunque no faltarán los inversores que hagan su negocio en pesos, sostienen en el sector.
Otro de los factores que preocupa al sector es la evolución de la obra pública, que sufre un retroceso a raíz de los problemas de caja del gobierno nacional como de los provinciales y municipales. La demora en los pagos se extendió de cuatro a seis meses y no está previsto que se inicien obras nuevas. Wagner remarcó, sin embargo, que la ejecución del presupuesto de la Secretaría de Obras Públicas alcanza al 48%, pero reconoció el temor que existe en torno a la caída en la recaudación. Si continúa esta desaceleración en los ingresos, entre el presupuesto que va a subsidios y el que va a obras, somos boleta nosotros, remarcó el presidente de la CAC. Sin embargo, tienen expectativas en torno al plan de créditos que el Gobierno anunció semanas atrás para la construcción de la primera vivienda.

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