La bicicleta llora: se fue el “Payo” MatesevachA los 67 años, el ciclista sanjuanino que brillara en varios equipos mendocinos, falleció en la Capital Federal. Un grande del pedal de todos los tiempos.

“En Mendoza fui muy feliz, me sentí pleno. Corrí con alegría y dejé grandes recuerdos, excelentes amigos y me llevé la gratitud de la gente, lo que más valoro. Siento que acá me brindé al máximo, en la tierra de uno de los más grandes del ciclismo argentino, mi amigo el ‘Negro’ Ernesto Contreras”, comentó a la prensa Antonio Matesevach en una de sus últimas visitas a nuestra provincia.

El “Payo”, como era conocido por los amantes del ciclismo murió ayer tras sufrir un paro cardíaco. El Payo, que desde algunos años tenía divertículos en el intestino, en los últimos días había viajado a Capital Federal para someterse a estudios médicos.

En Radio Sarmiento, la hija del ex-ciclista, Natalia Matesevach, comunicó: “A las 13.30 mi papá fue a realizarse una pequeña operación de un adenoma. Antes almorzó con mi mamá y sufrió una descompensación. Los médicos del SAME lo atendieron y lo llevaron al hospital. Sin embargo y pese a los intentos de reanimarlo, falleció de un paro cardíaco fulminante”.

Ese hombre de convicción

Matesevach se había iniciado como ciclista a los 15 años en Chimbas, cuando había podido comprar su primer bicicleta con los ahorros de su trabajo como cosechador. A los 17, cuando debutó como profesional, comenzó a soñar con correr en la Selección Argentina.

En los Panamericanos de Winnipeg, la mañana del 16 de junio de 1967, un automovilista fuera de control, que luego se comprobaría que conducía ebrio, atropelló a aquel muchacho de 22 años que se entrenaba con sus compañeros para los Juegos y apodaban “Payo”.

Pero aquella mañana cambió su vida, luego de estar internado durante tres meses; le siguieron 13 operaciones y una lenta recuperación, en la que tuvo que volver a aprender a andar en bicicleta; regresó a las carreras a los 27 años para realizar una campaña de 10 años en el primer nivel.

Realizó una temporada en Europa, corriendo en Italia el “Piccolo” Giro compartiendo escuadra con los mendocinos Roberto Escalante y Manuel Cayetano Cortez, la Vuelta de Borgosessia y de Firenze.

Además de ser parte de distintos equipos de ciclismo en Mendoza y demostrar su bravura en la subida, en San Juan ganó las clásicas: Doble Media Agua (’67 y ’77), Doble Difunta Correa (’73) y Doble Calingasta (’67, ’75 y ’76).

“Sin Dios no habría llegado a ningún lado”, dijo Matesevach. El ex-ciclista Omar Contreras, deslizó: “Del ‘Payo’ destaco su humildad, aquella que sólo poseen los grandes. Fue modelo para muchos, creo que después del accidente se aferró a sus convicciones y sacó lo mejor de sí. Tuvo un mensaje muy claro: con el sacrificio los imposibles no existen”.

En su última entrevista, en un medio sanjuanino, el “Payo” afirmó: “Uno se debe conformar con lo que tiene. No tengo mucho, pero tengo todo…”

Mauricio Videla – Diario Los Andes

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