El ministro de Planificación, Julio De Vido, y el CEO de la petrolera argentina, Miguel Galuccio, sellaron con el presidente Hugo Chávez el inicio de una alianza estratégica entre las dos empresas. Chávez cruzó a Repsol.

 En el marco de expansión transfronteriza de la recientemente nacionalizada YPF, el ministro de Planificación, Julio De Vido y el CEO de la firma, Miguel Galuccio, acordaron con el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, que la petrolera de bandera argentina busque petróleo en el país caribeño. Este punto es parte de un acuerdo general de cooperación energética entre ambas naciones, que también incluye el deseo de la estatal bolivariana PDVSA de participar en la búsqueda de crudo off shore, no convencional y en el refino de combustibles para abastecer a sus estaciones de servicio.
“El objetivo central del esta reunión (…) es la ecuación energética, que ahora adquiere mayor fortaleza con la decisión soberana que ha tomado el gobierno argentino, la presidenta Cristina (Fernández), de nacionalizar YPF, que sigue siendo una empresa mixta, con capitales argentinos, pero con mayoría del Estado argentino”, aseguró Chávez en la reunión llevada a cabo en Venezuela. Y agregó que “nosotros queremos que, así como Enarsa tiene participación en Venezuela en campos maduros de producción de petróleo en un área del Orinoco, ahora queremos que YPF con su fuerza, su potencial y su experiencia, pues participe también en la faz del Orinoco y en campos que ya están produciendo”. Por su parte, De Vido elogió “la decisión histórica de la presidenta de haber recuperado para los argentinos, con un 51% de su capital, la empresa YPF”, y expresó que la idea es “poder diseñar una agenda de trabajo sólida para ver de qué manera vamos a intentar asociar a PDVSA e YPF, junto a la vieja socia que es Enarsa”.
Concretamente ayer, en una reu-nión técnica con Rafael Ramírez Carreño, ministro de Energía y presidente de PDVSA, Galuccio, De Vido y el embajador argentino Carlos Cheppi definieron el siguiente esquema tentativo de negocios comunes: YPF participará en el área Petroanzoategui, área de crudo pesado que tiene capacidad de producir 130 mil barriles de crudo diarios. Además, existe la posibilidad de que la firma que conduce Galuccio se sume al trabajo que ya hace Enarsa en la zona Ayacucho, donde ya se certificaron unos 100 mil barriles diarios. En febrero de 2007, el ex presidente Néstor Kirchner y su par Chávez rubricaron un convenio de participación de Enarsa en el bloque Ayacucho 6. El yacimiento se encuentra en la Faja del Orinoco, el “trono” de petróleo donde se sostiene Venezuela: el área, que cruza todo el país caribeño, tendría reservas aproximadas por más de 236 mil millones de barriles de crudo. ¿Qué obtendría Venezuela? “El interés mayor de ellos es refinar en Argentina”, explicó a Tiempo Argentino uno de los funcionarios que participó de las rondas técnicas en el Palacio Miraflores. La idea de PDVSA es refinar en Argentina el fuel que se importa desde Venezuela. A los fines, se analiza por estas horas ampliar las refinerías que YPF tiene en La Plata y Luján de Cuyo. El combustible refinado servirá para abastecer las 117 estaciones de servicio que PDVSA tiene en el país, a través de la marca PDVSUR.
Pero hay más: Chávez aclaró a De Vido que quiere participar en la búsqueda de petróleo en el off shore argentino; además de aportar a la exploración de no convencionales en Vaca Muerta, Neuquén, el área que posicionó a la Argentina como tercera reservas mundial de este tipo de crudo. Es que, por otra parte, Venezuela tiene amplia experiencia en perforación horizontal, que es el sistema que se utiliza para trepanar la tierra en busca de este petróleo. Además del impacto político y estratégico, la Argentina cree que el acuerdo tendrá un impacto comercial. Según los datos que manejaban ayer desde Planificación, se busca duplicar la balanza comercial actual: en 2003, la relación entre ambos países suponía U$S 156 millones; en 2011 alcanzó los U$S 2500 millones; y en tres o cuatro años sería del doble. La especulación no es aislada y se enmarca en la confirmación del ingreso de Venezuela al Mercosur, que se firmará el próximo 31 de julio en una reunión en Brasilia. “Van a empezar a comprar más en nuestra zona comercial”, especulaban ayer funcionarios nacionales.
“Ahora nos podemos tratar como pares, porque YPF ya no es más privada”, se entusiasmaron en el entorno de De Vido. El titular de Planificación agregó otro punto de colaboración al decir que “es muy importante el aspecto de la petroquímica, como planteaba el presidente Chávez, porque es fundamental la industrialización de nuestros recursos primarios, tanto los que se producen en la Argentina como les que se producen en Venezuela, y creo que la sinergia que se puede generar puede ser muy interesante sobre todo con el aprovechamiento de los derivados del gas”.
Chávez consideró que “se va a levantar la producción petrolera argentina. Con la ahora nacionalizada YPF y Enarsa, y con la intervención nuestra tanto como de otras empresas de Sudamérica y de otras lugares. Nosotros podemos y debemos enviar crudo adicional a la Argentina, podría ser de la participación de YPF en los campos que ya están produciendo en la faz del Orinoco y una parte llevarlo allá para con eso ayudarnos nosotros, tenemos más presencia en Argentina, el comercio se incrementa aun más y ustedes van disminuyendo la erogación de divisas en tamaña magnitud.”

CHÁVEZ ADVIRTIÓ A REPSOL. El presidente de Venezuela aconsejó a la petrolera española Repsol que piense “muy bien” su denuncia contra la Argentina, tras la nacionalización del 51% de sus acciones en YPF. “Les aconsejaría que lo pensaran muy bien, porque deberían buscar un arreglo amistoso. Es un consejo que me permito enviarles. Aquí (Repsol) tiene fuertes inversiones y queremos que siga teniéndolas, pero en un ambiente de cordialidad, entendimiento y de respeto a la soberanía de las Repúblicas”, afirmó Chávez.
Las declaraciones se dan justo cuando España define qué camino seguir luego de que Argentina, vía ley del Congreso, recuperara la parte de Repsol en YPF, consecuencia del proceso de desinversión de la ibérica en Argentina.
Los últimos llamados de España, de todos modos, tuvieron que ver con llamados a negociar en forma amistosa más que a través de denuncias. Además, cabe recordar que está en proceso el cálculo del daño ambiental que dejó Repsol en la Argentina, cifra que reduciría en forma notable la pretensión española de obtener una compensación millonaria por haberse quedado afuera de YPF.
Las declaraciones de Chávez son valiosas políticamente, ya que en Venezuela la española Repsol es parte de la empresa mixta PetroCarabobo, en la que el Estado venezolano tiene una participación mayoritaria.

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