EL BANCO CENTRAL EUROPEO ACTUARÁ EN FORMA CONJUNTA CON EL FONDO EUROPEO DE ESTABILIDAD FINANCIERA DE RESCATE PARA APLICAR LOS ACUERDOS DEL CE. COMPROMISO DE ROMA, BERLÍN Y PARÍS PARA PROTEGER AL EURO. PRESIÓN SOBRE EL GOBIERNO DE ATENAS.

Acuerdo para ayudar a España e ItaliaEl presidente del eurogrupo, Jean-Claude Juncker, afirmó ayer en una entrevista en el diario francés Le Figaro que los diecisiete países de la eurozona actuarán “junto con el BCE, sin tocar su independencia” para aplicar los acuerdos del Consejo Europeo de hace un mes. El actual es un “momento crucial”, asegura Juncker al diario francés, donde precisa que esa actuación del eurogrupo implicará activar el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF).

“No quiero estimular el apetito de los mercados, pero como dijo Mario Draghi (presidente del BCE), eso se traducirá en resultados”, agregó Juncker. Sobre los tipos de la deuda soberana de España, que bajaron del 7% en los últimos días, Juncker señala que se calmaron cuando el presidente del BCE “dijo sabiamente que se hará todo para proteger al euro. En cuanto a lo de actuar, decidiremos sobre el examen de los mercados de aquí a unos días. No hay tiempo que perder”.

El político luxemburgués dice en relación con la aplicación de las decisiones del Consejo Europeo de finales de junio que “queda por precisar el ritmo y la medida” y agrega respecto a la actuación del eurogrupo: “cuando dije ‘nosotros’, se trata del Fondo de Rescate FEEF, es decir, los diecisiete Gobiernos”.

“Ya no hay tiempo para reflexionar. Yo pretendo que los mercados se equivoquen hoy como siempre lo han hecho: mucho. Durante diez años, han hecho creer que Grecia se portaba igual que Alemania desde el punto de vista financiero. La crisis dará la razón a quienes reaccionaron con calma y serenidad”, agrega.

Compromiso de Italia
Por otra parte, Italia prometió, como ya hicieron hace tres días Alemania y Francia, hacer todo “para proteger a la Zona Euro”, durante una conversación telefónica entre la canciller alemana, Angela Merkel, y el jefe de gobierno italiano, Mario Monti, indicó ayer un portavoz del gobierno alemán.

Ambos dirigentes hablaron por teléfono el sábado para intercambiar opiniones sobre la situación de la Eurozona, señaló el portavoz Georg Streiter en un comunicado, anunciando además un encuentro entre Merkel y Monti en Berlín “durante la segunda quincena de agosto”, a iniciativa de la canciller.

“Ambos están de acuerdo en el hecho de que Alemania e Italia harán todo para proteger a la zona euro”, indicó.

Del mismo modo que el comunicado franco-alemán del viernes, el comunicado difundido el domingo en Berlín recalca que Alemania e Italia están igualmente de acuerdo en que “las conclusiones del Consejo Europeo del 28 y 29 de junio sean aplicadas lo más rápidamente posible”.

“Los principales líderes europeos harán todo lo que sea necesario para que la zona euro funcione (…) el mensaje se ha enviado fuerte y claro, si los mercados no les creen, sacarán la artillería pesada”, comentó Erik Nielsen, economista jefe de UniCredit.

El presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, declaró por su parte que la zona euro está dispuesta a actuar en forma coordinada con el Banco Central Europeo (BCE) y a activar el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF).

Estas declaraciones parecieron dar a entender que el BCE podría retomar sus compras de bonos soberanos en el mercado secundario (donde se intercambian los títulos ya emitidos por los Estados), detenidas desde mediados de febrero, lo que pareció relajar a los mercados a finales de la semana pasada.

Berlín celebró el viernes las declaraciones de Draghi en un comunicado del ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble. El presidente del BCE podrá detallar las medidas previstas el jueves durante la reunión del Consejo de Gobierno.

Antes de esto, Draghi se reunirá hoy en Franckfurt con su homólogo estadounidense, Timothy Geithner. Horas antes, Geithner se entrevistará a puerta cerrada con el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, en Sylt, una pequeña isla del Mar del Norte.

El Bundesbank, el banco central alemán, muy influyente, mostró sus reservas ante las declaraciones de Draghi. Por su parte, el escepticismo de la opinión pública alemana frente a la moneda única ha ido en aumento y desconfía de los países en dificultades, encabezados por Grecia.

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