Marcelo Dato, gerente general de la filial argentina, prevé entregar 780.000 vehículos este año, lo que significa una baja de 10 puntos con respecto al 2011. «Estamos asistiendo a un mercado inestable», afirmó.

La tendencia alcista en la producción del sector automotriz parecería que se dirige inevitablemente a un rezagamiento. Los signos no son pocos: las exportaciones de autos a Brasil se redujeron en un 15% en comparación al primer semestre del 2011, y se desplomaron un 28 por ciento a nivel general. Sin embargo, la automotriz alemana (líder en las ventas del mercado interno argentino)  explica que la fatiga en el sector responde también a causas internas.

“Las ventas de vehículos se están desacelerando. Estamos asistiendo a un mercado inestable, con fluctuaciones originadas en situaciones políticas, sociales y básicamente económicas. Por eso nuestra previsión es que las ventas de los últimos cinco meses serán más tranquilas. Igual creemos que una cifra de 780.000 vehículos es una buena cifra”, explicó al diario Clarín Marcelo Dato, gerente comercial de VW.

Por otro lado, el directivo señaló que la situación es peor que la registrada durante la crisis en 2008 y 2009, cuando también se percibió una caída en las colocaciones de vehículos. “Ahora es más grave, porque el ciclo que se abre es por motivos internos y no a causa de la crisis internacional, que igual sigue complicada” dijo Dato.

Y agregó: “Hoy inciden factores como el tipo de cambio, la inflación o los cambios en la política monetaria. También incide la situación social. Hacía mucho tiempo que no teníamos pseudo paros o pseudas manifestaciones, que hacen que la gente piense más a la hora de comprar. Y cuando uno tiene un cliente que la está pensando, algunos terminan comprando igual. Pero otros, no.”

De esta forma, si bien desde Volkswagen entienden que la producción local de automóviles se recuperará y empatará la cifra récord de 820.000 vehículos fabricados en 2011 debido a que se revitalizarán las compras desde Brasil, en el mercado interno proyectan que no pasará lo mismo.

“El 2012 es un año de inflexión”, sentenció Dato.

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