La ciudad volverá a ser un caos ante el colapso del tránsito y los servicios de transporte; ya amenazan con extender la huelga a mañana

 Arrancó el cuarto día sin subtes y se espera otra jornada de caos, largas colas para tomar colectivos y mucho malestar entre los pasajeros.  Foto: LA NACION / Fernando Massobrio

La complicada situación que si vivió ayer para moverse en la ciudad, sin subtes, con colectivos colapsados y un tránsito sobrecargado de vehículos, volverá a repetirse durante la jornada de hoy, ya que los llamados metrodelegados decidieron extender por otras 24 horas el paro que comenzó el viernes en las seis líneas y en el Premetro.

El delegado de la Línea C, Néstor Segovia, aseguró esta mañana que «si no nos llama nadie» para negociar la paritaria salarial, «mañana continuará el paro» que ya lleva cuatro días y afecta a casi un millón de pasajeros de ese medio de transporte.

«Hay una actitud caprichosa de las autoridades de no recibirnos y destrabar este conflicto. Es legítimo de los trabajadores discutir las paritarias», dijo Segovia, integrante de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y el Premetro (AGTSyP). En declaraciones a radio Continental, el metrodelegado sostuvo que «alguien hoy tiene que levantar la mano y decir ‘nos hacemos responsables de solucionar el problema’. Si no nos llama nadie, mañana continuamos con el paro».

Frente a las pobres negociaciones y ante la falta de una respuesta de los gobiernos y de Metrovías, los sindicalistas decidieron extender la huelga. Ayer, un intento judicial de mediar en el conflicto fracasó por la ausencia de representantes del gobierno de Mauricio Macri.

Los usuarios vuelven a convertirse así en rehenes de la pelea salarial entre la empresa concesionaria Metrovías y los trabajadores, que reclaman un aumento del 28%, y de la disputa política entre los gobiernos nacional y porteño.

Asimismo, al clima de tensión desatado por el colapso en las calles se sumó el malhumor por la entrada en vigor del aumento de los pasajes de colectivos y trenes para quienes no tengan la tarjeta SUBE, que además ayer se quedó sin los puntos de recarga estratégicos debido al cierre de las estaciones del subte.

ACUSACIONES SIN FIN

ayer se repitió el «juego» de las acusaciones. Los funcionarios nacionales reiteraron que la Ciudad es la «única responsable por la situación del subte», mientras que el jefe de gobierno porteño volvió a deslindar esa responsabilidad en la Casa Rosada.

«Ya no sabemos qué hacer. Y las medidas de fuerza seguirán si no tenemos respuestas», dijo Roberto Pianelli, secretario general de la AGTSyP, tras participar de la audiencia convocada por la jueza Laura Barreiro, a raíz de un amparo por las demoras en el traspaso del subte.

 

  

Los micros escolares que puso la Ciudad para los pasajeros afectados por el paro realizado por delegados del subte.  Foto: DyN
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La Ciudad, en cambio, se aferró a su plan de despachar los ómnibus escolares desde el centro. «Este esquema con los colectivos escolares es para descomprimir el regreso a casa, desde el centro de la ciudad. Y mañana [por hoy] se repetirá durante la tarde en los mismos sitios», dijo el jefe de gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta. El operativo le cuesta a la ciudad 200.000 pesos.

Además, Macri aseguró que la Ciudad no puede recibir ese medio de transporte «sin los respectivos recursos». En cambio, el secretario de Transporte de la Nación, Alejandro Ramos, le pidió al jefe de gobierno porteño que «no tome a la gente como rehén» y se haga cargo del servicio de subterráneo. E ironizó: «El jefe de la ciudad no se hace cargo. ¿Qué quiere, que me haga cargo yo? Entonces mañana me tengo que hacer cargo de la ciudad de Rosario».

FUENTE: LA NACIÓN

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