SEGÚN IRRIGACIÓN, LA PROVINCIA PASARÁ DE UN VERANO SECO, COMO EL PASADO, A UNO “MODERADO”. SE DEBE A LA MAYOR CANTIDAD DE PRECIPITACIONES. AYER NEVÓ EN ALGUNAS LOCALIDADES CORDILLERANAS.

Aunque no puede decirse que la crisis haya pasado, sí se puede afirmar que será más moderada y los mendocinos podremos disfrutar con mayor amplitud los espejos de agua de la provincia. Es que, según informaron desde el Departamento General de Irrigación, la próxima temporada pasaremos de un año seco a un año moderado.Según los datos preliminares aportados por Mario Salomón, secretario de Gestión Hídrica de esa dependencia gubernamental, este año el promedio de las cuencas en los ríos provinciales rondará el 75% superando el promedio del período 2011-2012, cuando se registró una media de 55%. En setiembre estará listo el informe final donde se podrán observar los datos concretos sobre cada uno de los diques y ríos provinciales.

Hay que recordar que el año pasado el panorama fue bastante complicado. De hecho, para esta misma fecha los expertos señalaban que sólo había nevado una tercera parte de lo previsto, lo que derivó en la poca cantidad de agua en el Río Atuel que tuvo un 19% de caudal respecto de lo normal o el río Grande, de Malargüe con un 34% del promedio histórico.

“Los pronósticos preliminares nos indican que salimos de un año extremo y pasamos a un año moderado, lo que no quiere decir que hayamos salido de la crisis hídrica”, explicó Mario Salomón. Se considera que un año extremo es cuando los caudales son inferiores a 55%, en tanto que entre este número y 75%, el diagnóstico es moderado.

Coincidiendo con el conflicto que la provincia mantiene con sus vecinos de La Pampa, el único río que presentará menor cantidad de volumen del líquido elemento es el Río Atuel, en el sur provincial. En los últimos días, debido al poco abastecimiento que éste ofrece a los productores del sur mendocino -se riegan 45 mil hectáreas de las casi 76 mil que debería-, el gobernador Francisco Pérez debió prometer que la provincia seguiría sin otorgar agua a los pampeanos.

El poco volumen del Atuel, según explicó Salomón, se debe a una configuración en la cordillera donde la confluencia de diversos factores -como los relacionados con la temperatura- hacen que en conjunto disminuya el promedio.

En tanto, los motivos por lo que este año desde Irrigación son optimistas con los pronósticos se debe a que en las estaciones meteorológicas que poseen se observa un poco más de nieve que el año pasado.

Es una tendencia que se repite ya que en 2011 también se registró un leve incremento respecto de 2010. Además, hay mayor presencia de permafrost -hielo permanente en los niveles superficiales del suelo- que colaborarán con el incremento de los caudales.

“Tiene que ver con un movimiento general de masas. Éstas se desplazan desde el Pacífico y están haciendo que llueva más y que precipite en cordillera”, informó Salomón al tiempo que explicó que el fenómeno de La Niña -que provoca condiciones más secas- ha quedado atrás dando paso a un Niño intermedio, es decir, un período relativamente más húmedo.

Parámetros normales

La distribución de agua potable en el Gran Mendoza, según informaron desde Agua y Saneamiento de Mendoza, debe considerarse normal. Hay que tener en cuenta que aunque es invierno y la demanda de agua no es equiparable a la de verano, de todas maneras desde este organismo mantienen las restricciones y el uso sumamente responsable del agua apta para las personas.

El establecimiento potabilizador de Benegas tiene una reserva de 77%;, en Alto Godoy, del 83% en tanto que en Potrerillos la producción es de 57%.

En todos ellos la situación es normal aunque continúa la prohibición diaria y anual para lavar veredas y automóviles con manguera o hidrolavadoras así como el riego de calles pavimentadas.

Fuente: Los Andes

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