Por medio de los directivos de escuelas, que son los que toman disposiciones, se deja librado el criterio de ingreso de la agrupación kirchnerista.

La DGE no avala cursos de La Cámpora en las escuelasEn medio de las críticas de la oposición, el gobierno provincial se pronunció sólo por un comunicado y adjudicó responsabilidad a los directores.

El domingo, Jorge Lanata, en el programa Periodismo Para Todos (PPT) denunció la actividad partidaria de La Cámpora dentro de los colegios del país con el testimonio de la directora de Educación de Godoy Cruz, Mariana Caroglio.

Dos días después, la directora general de Escuelas, María Inés Abrile de Vollmer, salió a hacer su descargo a través de un comunicado de prensa en el que negó que desde esa área se haya propiciado actividad partidaria en las comunidades educativas y aclaró que la participación de las «organizaciones de la sociedad civil» quedaba a disposición de los directores y supervisores de las instituciones.

De esta forma, y sin voceros visibles, el Gobierno intenta despegarse de las denuncias de «adoctrinamiento» que lleva adelante la agrupación creada por Máximo Kirchner, hijo de la Presidenta, que se han repetido en otros puntos del país y que hablan de militantes que llegan a las escuelas para dictar un taller sobre «El héroe colectivo» y jugar a «El Eternauta», un ícono ya de la simbología K que se usa para aludir a Néstor Kirchner.

Según los datos aportados desde que se conoció la denuncia, en Mendoza, La Cámpora ya realizó actividades como ésta en más de media docena de escuelas. Incluso, en su página en internet está colgado un video sobre una visita a un colegio del barrio La Favorita, en Capital, al que también fue un funcionario de Deportes.

Aunque en ningún momento niega esas actividades, en su defensa la mujer que encabeza la DGE esgrime:

«Existe una larga experiencia histórica que indica que diversos sectores u organizaciones de la sociedad civil solicitan el uso de establecimientos escolares para llevar adelante alguna actividad social, cultural, educativa, etc. También existe una normativa que establece criterios, modalidades y responsabilidades específicas, bajo los cuales cada director de un establecimiento puede, bajo su responsabilidad y comunicando a sus supervisores, autorizar o rechazar los pedidos de uso total o parcial de las instalaciones escolares, fuera del horario de clases, a personas e instituciones de la comunidad educativa, de acuerdo a lo que considere pertinente».

El comunicado de Abrile de Vollmer fue remitido al titular de Diputados, Jorge Tanús, ya que será en esta Cámara donde se defina la citación de la funcionaria y el pedido de informe que no pudo ser tratado en el Senado ya que no hubo quórum.

La Cámpora local saltó al primer plano cuando, por imposición de la Rosada, logró el segundo lugar en la lista de diputados nacionales del oficialismo el año pasado para Anabel Fernández Sagasti y dos bancas en las Legislatura provincial, que ocupan Lucas Ilardo y Mariana Femenía. Ninguno de ellos ha accedido hasta ahora a dar notas, pese a los reiterados intentos. En todos los casos, remiten a su encargado de prensa cuya respuesta es siempre la misma: «No hay comentarios».

En su último párrafo, el texto oficial indica: «Bajo ningún concepto ha promovido o permitido acciones partidistas o de otro tenor que, por cualquier motivo, fueran en contra del bien común y atentaran contra la libertad de pensamiento y filiación política de una comunidad educativa determinada». Más allá de que la funcionaria se despega de la actuación de la agrupación en los colegios provinciales, lo cierto es que la denuncia mediática movilizó el accionar legislativo para esclarecer la situación.

El senador radical Armando Camerucci recordó la participación de la agrupación kirchnerista en el Plan Nacer por el que los jóvenes militantes son los encargados de las inscripciones. «Es una vergüenza. Hay que terminar con esto de no tocar nunca a La Cámpora», lanzó el senador, quien advirtió:

«El peronismo está volviendo a una época oscura que le costó cambiar. Mendoza siempre se mantuvo al margen pero se está cayendo en la grosería nacional». Sin embargo, Camerucci destacó: «Creo en María Inés Abrile de Vollmer, sé de su capacidad y creo que esto es un problema y una contradicción con la que no está de acuerdo pero no podemos hacer recaer toda la responsabilidad en los directores de colegios».

En el Gobierno, el malestar por el silencio de la agrupación no tardó en hacerse notar. «Deberían salir a explicar que son actividades que siempre hacen en colaboración con las instituciones. Los chicos tienen como lema ayudar a la comunidad. Creo que se equivocan al no salir a explicar su trabajo», intentaron suavizar desde la Dirección General de Escuelas. Lo cierto es que La Cámpora tiene un muy buen vínculo con el cuarto piso de la Casa de Gobierno, aunque la miran con recelo desde los Azules y la Corriente Peronista.

Por su parte, el titular de Deportes, Marcelo Locamuz, acusado de dar material didáctico a la agrupación dijo: «No puedo aclarar algo que en las declaraciones no es real». Por su parte, la Cámara de Diputados deberá tratar dos proyectos (la citación de Abrile de Vollmer para el día 21 y el pedido de informe). Más allá de esto, en la DGE ratificaron que no se ha hecho ninguna denuncia formal y que aún nadie ha sido citado a declarar.

fuente: Redacción/Los Andes

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