Es el resultado de la comparación en ambos lugares, tomando en cuenta la canasta de 27 productos que mide el INDEC. Ventajas y desventajas de comprar en uno u otro lado.

 

Según un relevamiento de la delegación local de la Asociación Amas de Casa del País, en San Juan los precios son el 25,47% más baratos en  los tradicionales almacenes de barrioque en los súper o hipermercados. El trabajo realizado por este grupo de mujeres   determinó que en julio la canasta básica comprada en un supermercado costó $340,90, mientras que para comprar los mismos productos en un almacén de barrio o un negocio minorista sedebía pagar $254,05. Es decir, el que compra en un almacén se ahorra$86,85, una diferencia del 25,47%.

Laura Vera integrante de esa Asociación contó que esta tendencia empezó a comprobarse ya desdemayo pasado, cuando comenzaron a relevar precios. En San Juan los artículos que se tomaron son losmismos que mensualmente releva el cuestionado Instituto  Nacional de Estadísticas y Censos, INDEC. El relevamiento se efectuó entre el 22 al 24 de julio pasado engrandes supermercados y en almacenes de barrios o minoristas del Gran San Juan. Por ahora estas mediciones no se realizan en zonas alejadas, donde     aseguran que los costos de vida son incluso más elevados.

“Por ahora no tenemos gente pero estamos trabajando paraque muy pronto se sumen compañeras que puedan relevar también otros departamentos”, dijo Vera. La mayor brecha a favor del pequeño comerciante se detectó en la carne, la leche y las legumbres. En  todos estos productos se tomó como referencia a las mercaderías de primeras marcas.

La comparación se efectúa tomando como parámetro una canasta básica de alimentos compuestapor 27 productos que son considerados como necesidades calóricas de un  adulto de entre 30 a 59 años. Con esta canasta como parámetro, las autoridades determinan lasituación socioeconómica de la población. Es que según los estudios oficiales, si una persona no alcanzalos ingresos necesarios para adquirir los alimentos de esa canasta es considerada indigente.

Tiempo de cambios

Con bolsillos más apretados, la inflación y los aumentos constantesde precios cambiaron algunos hábitos de consumo de los sanjuaninos. Ahora se evalúa con detenimientotodas las posibilidades a la  hora de decidir adónde hacer las compras. Uno de los  comportamientos más comunes de los consumidores es comprar en dos alternativas: las compras previsorasdel mes en supermercados o mayoristas  y las adquisiciones específicas o de urgencia en la despensa de barrio.

Para las compras del mes en los súper o hipermercados lo mejor eshacer una lista de los productos que realmente se necesitan. Las grandes cadenas tienen la facilidad de “tentar” a los consumidores con determinados productos, algoque no pasa en los    almacenes. Desde que llegaron las grandes cadenas de supermercados, los pequeños comercios nunca pudieron competir con ellos. Si bien los súper siguen siendo los más elegidos, la llamada “compra del mes” estáperdiendo fuerza. En este contexto de  consumo deprimido y consumidores más cautos, cada vez son más los que prefieren adquirir sólo lo necesario en rápidas visitas apuntos de venta más pequeños.

Las estadísticas actuales demuestran que ante una sensaciónde incertidumbre, los compradores suelen preferir los negocios cercanos. Paralelamente, de a poco lagente va dejando de lado la compra de las primeras marcas de todos sus productos y sólo quedan algunos consumidores que aún prefieren comprar primeras marcas para productos básicos como la leche. “Como la inflación no para y los sueldos cada vez alcanzan menos, mucha gente deja de lado la calidad de la mercadería que compra por la cantidad”, aseguró  Vera.

Por Ariel Torres, para SANJUAN8

Comments

comments