LO QUE LA JUSTICIA TENDRÍA QUE INVESTIGAR

Nombres y enigmas detrás del inicio del juicio por el triple crimen

Este lunes comienza el juicio oral que juzgará a los cuatro acusados de ser los autores materiales que ejecutaron a Sebastián Forza, Leopoldo Bina y Damián Ferrón en agosto de 2008. Espero realmente que con los elementos reunidos por la fiscalía se logre condenar a los cuatro acusados quienes hoy, vaya paradoja, están en libertad pese a las innumerables pruebas reunidas. Los imputados Martin Lanatta, su hermano Cristian y los hermanos Schillaci, Víctor y Marcelo.

Pero seguramente con el paso de los días y avanzando en la investigación se buscará a los autores intelectuales, de quien estamos hablando.

La industria farmacéutica, seguramente no. Una venganza de narcos podría ser, no la descarto, pero vuelvo a repetir: la persona que más veces se comunicó con Forza el 7 de agosto del 2008, día que desaparecieron los tres jóvenes, fue Ibar Esteban Pérez Corradi.

Lo hizo desde México, donde se encontraba en aquel momento. Podría ser casualidad, aunque obviamente Pérez Corradi no tomaría semejante decisión solo.
La Cofradía

 

Todos los “enemigos” de Sebastián Forza tenían contacto entre si. El nombrado Pérez Corradi, Marcelo Abasto, Jorge Adrián Cabrera, Martín López Magallanes, Alejandro Martino, Lucas Conte, Walter Mafini, Christian Di Marco, Pablo Mancuso y Martin De Marco todos amparados por Juan Carlos Cabañas.

Ellos veían cómo se esfumaba un negocio espectacular que tenían entre sus manos. Forza ese día no tuvo en cuenta que no estaba enfrentándose a empresarios farmacéuticos; se enfrentó a personajes que hacían lo mismo que hacia él: vender humo, pasando como los grandes referentes de la Industria Farmacéutica.

Gravísimo error que le costó 8 balazos en el cuerpo.
La ex SIDE

 

El 7 de agosto también revoloteaba sobre Forza aquel que lo custodiaba, quien “arreglaba” sus problemas económicos, quien le imploro a Néstor Lorenzo que lo volviera a recibir para hacer “negocios”.

Por caso, le hizo comprar la friolera de tres millones de pesos en medicamentos, los cuales “el Yabrán de los medicamentos” sabía que nunca le pagaría.

Y de esta forma se cobraría una deuda pendiente. Le pagó con cheques de la Obra Social Bancaria que, vaya coincidencia, le aceptaría Pérez Corradi.

Hablamos de Julio César Pose. Pérez Corradi también habría comprado la acreencia que tenía Abasto con Forza.
La protección política

 

En muy pocos lugares del mundo uno puede masacrar a tres personas, tenerlas escondidas e ir y venir con tanta impunidad. El acusado Martin Lanatta se jactaba de sus “contactos” políticos, también hubo protección policial.

Esto debido a que la Argentina estaba en la mira de organismos internacionales como la DEA por el crecimiento desmedido de comercialización de efedrina, sin contar que la mayoría de los actores participaron prestando el nombre de sus empresas para darle una marco de legalidad a los aportes a la campaña electoral del año 2007. Un dato llamativo, hoy viendo el cheque emitido por Sea Camp S.A., empresa del fallecido Forza, me doy cuenta de que, en donde dice “páguese Frente para la Victoria (ON)”, es la misma letra de los valores de los cheques de Julio Pose, Carlos Torres, Carlos Torresín y Global Pharmacy Service S.A. Sin ser perito calígrafo puedo asegurarlo.

Pero como en todo, algo salió mal: nunca contaron con el excelente trabajo desplegado hasta hoy por el fiscal Juan Ignacio Bidone, menos aún que quien fuera el otrora vocero y recaudador del FPV, Sebastián Gramajo —hoy premiado con una gerencia en la ANSES— se desesperaría tanto por tapar semejante “problema” y cometería el error de llamar y hacerse llamar tantas veces por Néstor Osvaldo Lorenzo.

 

Gabriel Alejandro Brito
Especial para Tribuna de Periodistas

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