Pulseada: de un lado el proteccionismo K, del otro las playas uruguayas

Argentina y Uruguay han intercambiado medidas y anuncios en los últimos días en relación con el turismo y la economía. El 13 de septiembre se conocerán la postura oficial del gobierno uruguayo

A comienzos de julio Argentina anunció el cepo cambiario. El gobierno de Cristina Fernández prohibió oficialmente la compra de dólares. Esta fue una de las fuertes medidas impulsadas en los últimos días y otra razón para hacer que el país vecino lidere mundialmente el ranking de estados proteccionistas.

El mes de agosto amaneció con otro dato preocupante para Uruguay: la disminución de la conectividad aérea. El cierre de la aerolínea Pluna alertó a las agencias de viajes, ya que los 60 vuelos semanales que realizaba a Aeroparque y los 14 con destino San Pablo terminaron de un día para otro. “Hay tanta incertidumbre que estamos un poco perdidos todos”, dijo en ese momento a El Observador el presidente de la Asociación Uruguaya de Agencias de Viaje (Audavi), Sergio Bañales.

La empresa BQB recibió, provisoriamente, las conexiones de Pluna con Buenos Aires y junto con Aerolíneas Argentinas y Sol se logrócasi normalizar el puente aéreo. La polémica subasta de los aviones que dejó Pluna tuvo hasta ahora un solo interesado, BQB, que pagó US$5.000 para estudiar el estado de las aeronaves.

En este escenario desfavorable, pensando en la repercusión que pueden provocar las trabas en la temporada de verano en Uruguay, se comenzaron a plantear soluciones empresariales. Punta del Este buscó esquivar el cepo con la congelación de los alquileres y la aceptación de pagos con tarjetas de crédito hasta en 12 cuotas. Esta movida tuvo una respuesta en espejo. El director de la Administración Federal de Ingresos Públicos de Argentina, Ricardo Echegaray, sorprendió al anunciar que el gobierno cobrará 15% de recargo a los turistas argentinos que realicen compras con tarjeta de crédito en el exterior.

Argentina demostró la intención de cortar lo más que se pueda los viajes por placer hacia el exterior, y Uruguay resulta uno de los países más perjudicados. La ministra de Turismo y Deporte, Liliam Kechichián, sostuvo que “hay que ayudar a saltar los muros que se están creando”, y prefirió no anunciar el paquete de medidas para fomentar el turismo hasta el día 13 de setiembre.

Lo que resulta claro en el gobierno de José Mujica es que advierten una intención deliberada de perjudicar el turismo uruguayo, la segunda actividad generadora de ingresos para el país.

Por lo que se pudo saber, gobierno y privados buscarán enfocar su batería promocional para captar nuevos turistas en el sur de Brasil, como forma de suplir la merma de visitantes argentinos. Pero esto no alcanzará, según las estimaciones de los empresarios.

La imprevisibilidad del gobierno de Cristina Fernández pone nerviosos a los operadores turísticos locales, que ven su comportamiento como un factor de riesgo. Otro termómetro del impacto del cepo cambiario argentino es la situación en los casinos uruguayos. Se registró una menor asistencia en Colonia y Punta del Este.

La última medida empresarial desde Uruguay la anunció Audavi. Las agencias de viajes propusieron entregar en Buenos Aires “un millón y medio de dólares uruguayos” en forma de bonos o cupones para incentivar a los turistas argentinos. Los detalles no están definidos.

Por el lado del gobierno, se supo que están evaluando la devolución parcial de IVA en pagos de turistas con tarjetas de crédito. En los próximos días, el hermetismo terminará y se harán públicas las políticas que se aplicarán para intentar salvar el turismo.

FUENTE: EL OBSERVADOR

Comments

comments