El Ejecutivo heleno debe presentar un programa de ajuste por valor de al menos 11.600 millones de euros aplicable en los dos próximos años

Madrid (EFE).- La troika rechazó ayer parte del plan de medidas de ahorro presentado por el gobierno griego, lo que ha abierto la división entre los socios de Antonis Samarás. Hoy se celebran más reuniones para tratar de buscar un acuerdo.

La troika que forman la Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), debe dar su visto bueno para que los socios comunitarios accedan a desembolsar el siguiente tramo, de 31.500 millones de euros, del plan de rescate acordado la pasada primavera.

El Ejecutivo heleno debe presentar un programa de ajuste por valor de al menos 11.600 millones de euros aplicable en los dos próximos años. De acuerdo a los medios griegos, el ministro de Finanzas heleno, Yannis Sturnaras, presentó un programa de recortes de 17.000 millones de euros para que la troika pudiese elegir las partidas de ahorro.

Sin embargo, la reunión no acabó en acuerdo y se deberá “seguir negociando”, según reconoce el propio Sturnaras, por lo que el primer ministro griego, el conservador Andonis Samarás, se reúne hoy con los jefes de misión de la troika para tratar de acercar las posturas sobre los nuevos recortes.

El problema es que la troika no acepta las propuestas presentadas por los socios menores de la coalición -el socialdemócrata Pasok y el centroizquierdista Dimar- como alternativa a los recortes de pensiones y salarios públicos.

La propuesta de Dimar es sustituir 4.000 millones de euros en recortes de pensiones y salarios públicos por medidas de ahorro en compra de armamentos y gasto farmacéutico, pero la troika insiste en la necesidad de rebajar las pensiones y despedir funcionarios, informó el portal digital In.

Los jefes de misión de la troika, que llegaron el viernes a Atenas, se reunieron este domingo con el ministro de Finanzas griego, Yannis Sturnaras, para examinar el boceto del plan de recortes.

A la salida del encuentro, el representante del FMI, Poul Thomsen, aseguró que la reunión fue “buena”, pero más tarde se supo que la troika había presentado objeciones al plan de ahorro.

“La troika no acepta todas las propuestas del equipo económico del gobierno”, explicó a los medios Evangelos Venizelos, líder del partido socialdemócrata Pasok y uno de los socios de la coalición. El “quid” de la cuestión es que los socios menores de la coalición -el Pasok y el centroizquierdista Dimar- se oponen a reducir los salarios públicos y las pensiones más bajos, como lo exige la troika.

Por eso, habían presentado una serie de medidas alternativas que han sido rechazadas por los representantes de los prestamistas internacionales. En la reunión posterior entre Samarás, Venizelos y Fotis Kuvelis, el líder de Dimar, no se logró poner el sello final al plan de medidas de ahorro que deberá ser presentado al Parlamento en las próximas semanas.

“No hemos terminado aún las medidas. Nosotros exigimos que las medidas no sean injustas, que no se ceben sólo en los más pobres y que sean acompañadas de medidas que impulsen el desarrollo”, explicó Kuvelis al fin de la reunión.

El político centroizquierdista también avisó a Samarás de que el apoyo de su formación al gobierno “no es sin condiciones” y a los socios europeos y la troika advirtió de que “deben entender que la sociedad (griega) está dividida”. “La sociedad no puede aguantar más recortes injustos”, agregó.

Por su parte, Venizelos consideró que el objetivo de las nuevas medidas no debe ser obtener superávit a través de los recortes “sino reanudando el crecimiento”. Igualmente exigió que, una vez sean aprobadas las nuevas medidas de ahorro, los socios europeos concedan “inmediatamente” los 31.500 millones de euros del siguiente tramo del rescate financiero además de ampliar los plazos del programa de ajustes.

Precisamente sobre la ampliación de plazos que reclama el gobierno griego -y que era una de las promesas electorales de Samarás- habló el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, en una entrevista que publica hoy el diario ‘To Vima’.

En la entrevista, el mandatario comunitario exige que antes, Grecia debe “recuperar la credibilidad”. Por el momento, se ha informado de que una nueva reunión de los tres líderes políticos para tratar de cerrar un acuerdo sobre los recortes tendrá lugar el próximo miércoles después de que Samarás mantenga un encuentro mañana con los jefes de misión de la troika y, el martes, con el presidente del BCE, Mario Draghi.

El ministro portavoz del gobierno, Simos Kedikoglu, declaró que, a pesar de las diferencias respecto a los recortes, “no se pone en duda la cohesión del gobierno”.

El Estado griego necesita urgentemente la ayuda financiera para evitar problemas de liquidez, hacer frente al pago de vencimientos de deuda e iniciar la recapitalización bancaria.

Pero el informe de la troika necesario para que esos fondos sean desbloqueados y que debería haber sido presentado ya en septiembre, ha sido retrasado primero hasta el próximo octubre y, ahora, fuentes alemanas citadas por el diario Der Spiegel aseguran que podría postergarse aún más hasta inicios de noviembre.

La reunión de Samarás con la troika tendrá lugar hoy en la mansión Máximo, oficina de trabajo del mandatario griego, a las 11.45 hora local (8.45 GMT).
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