Lo habría revelado un sacerdote, compañero del acusado y también víctima. La confesión, reproducida por un medio de Paraná, se hizo en una reunión de prelados.

El obispo de la Diócesis Concepción, José María Rossi, puso en funciones al párroco que reemplaza a Ilarraz. Y dijo: “La justicia de Dios ya lo juzgó, la gente tiene un buen recuerdo de él”. Hubo aplausos.

Una nueva revelación sobre el pasado del cura Justo José Ilarraz suma otro escándalo para la Iglesia entrerriana. En una reunión de sacerdotes convocada el viernes por el arzobispo de la provincia mesopotámica, Juan Puíggari y el cardenal Estanislao Esteban Karlic para tratar el impacto causado por la noticia del abuso a seminaristas, un cura habría revelado que él e Ilarraz fueron abusados en el Centro Mariápolis (una suerte de preseminario) cuando eran niños.

En un clima de tensión, Puíggari comunicó su accionar y el de Karlic respecto del caso de abuso de menores que involucró a Ilarraz cuando éste se desempeñaba como preceptor del Seminario Menor de Paraná entre 1984 y 1992. Según trascendió, Puíggari se justificó diciendo que “se hizo lo que se debía, según las leyes de la Iglesia”. Pero no aclaró por qué no llevaron las denuncias al ámbito judicial.

A su vez, los altos dignatarios eclesiásticos habrían prohibido a los sacerdotes hacer declaraciones a la prensa y, a modo de advertencia, sostuvieron que el caso tomó estado público por una filtración de uno de los concurrentes al encuentro.

Poco después, alrededor de un centenar de ministros religiosos entrerrianos quedaron conmocionados ante la confesión de uno de sus pares quien dijo que cuando tenía entre 10 y 11 años y cursaba junto a Ilarraz el preseminario en el Centro Mariápolis de Paraná ambos fueron víctimas de abuso sexual. Al parecer, el sacerdote se apiadó de que Ilarraz no pudo sanar su herida mientras él logró superar el trauma.

Dicha revelación fue publicada por la revista paranaense Análisis de la Actualidad, cuyo director, el periodista Daniel Enz, la difundió también por distintos medios periodísticos de Rosario y Santa Fe. La confesión impactó duramente en el grupo de clérigos porque, además de su fuerte contenido, revelaría que hubo otros episodios que atravesaron la educación religiosa en Entre Ríos.

Habeas corpus. El abogado Jorge Muñoz, que representa al sacerdote Ilarraz, anunció que presentará un recurso de habeas corpus preventivo con el fin de “resguardar la persona del sacerdote evitando la situación de condición de peligrosidad procesal”. Además, manifestó que las denuncias de abuso sexual a unos 50 niños que asistían al seminario menor de Paraná entre 1984 y 1992 “devienen nulas”.

“Las eventuales acciones estarían prescriptas en virtud del transcurso del tiempo ocurrido desde las fechas que se invocan como presunta comisión del delito”, indicó el abogado, y sostuvo ante el diario tucumano La Gazeta estar convencido que “las actuaciones derivadas de oficio en la provincia de Entre Ríos devienen nulas al no existir denuncias por parte de los presuntos ofendidos del delito. Ello en virtud de que esta clase de tipos penales requieren de la promoción de las denuncias de las víctimas para poder activar al órgano jurisdiccional. Se trata de delitos de acción pública dependientes de instancia privada”.

El procurador general de Entre Ríos, Jorge Amílcar García, decidió intervenir de oficio en el caso por abuso de menores en el Seminario de Paraná. Aunque todavía no existen denuncias en el ámbito penal, fuentes judiciales anticiparon que se solicitará al Arzobispado de Paraná el urgente envío de la documentación reservada del juicio diocesano interno llevado adelante contra el cura Ilarraz.

Además, se solicitará la nómina de estudiantes del seminario entre los años 1984 y 1992 y se comenzará con las citaciones a religiosos, ex seminaristas e incluso a altos dignatarios de la cúpula eclesiástica entrerriana.

Nuevo cura. El obispo de la Diócesis Concepción, José María Rossi, puso en funciones al nuevo párroco en un acto celebrado el domingo último junto a la feligresía de la parroquia Sagrado Corazón de Jesús en Monteros, Tucumán, donde hasta hace pocos días se desempeñaba Ilarraz. El presbítero Abel Peñaloza reemplazará al sacerdote denunciado por casos de abuso sexual a adolescentes.

El intendente de la ciudad, Alberto Olea, fue parte del auditorio que antes de escuchar misa, y recibió las explicaciones del ministro religioso por el caso. “Hubo denuncia y hubo un proceso. Cuando terminó no se le prohibió ejercer el sacerdocio”, remarcó Rossi, para explicar a la comunidad por qué la Iglesia como institución permitió que uno de sus hombres acusados de semejantes delitos manejara los destinos de la parroquia del barrio Ñuñorco.

“La justicia de Dios ya lo juzgó y para él lo importante es que la gente tiene un buen recuerdo del padre Justo y hay que destacar las obras que realizó en la parroquia”, dijo Rossi y en ese contexto hizo un repaso sobre la actividad y brindó referencias positivas sobre la persona de Ilarraz que desató el aplauso de la concurrencia.

FUENTE: LA CAPITAL DE ROSARIO

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