La tapa de ayer de la revista Charlie Hebdo muestra al profeta sentado en una silla de ruedas, empujada por un rabino, bajo el título “Los Intocables 2”.Esta publicación llega en un momento delicado para el mundo árabe.


La revista remarcó que las cuatro páginas de
dibujos eran una sátira de la película
norteamericana y no un ataque al Islam.

Después de la ola de indignación musulmana desatada la semana pasada por una película norteamericana antiislámica, una revista francesa publicó ayer provocativas caricaturas de Mahoma y encendió la protesta. En el Líbano, decenas de miles de simpatizantes de Hezbolá marcharon y acusaron a Francia y Estados Unidos de “difamar” al Islam.
La portada de la edición de ayer de la revista Charlie Hebdo muestra a Mahoma sentado en una silla de ruedas empujada por un rabino, bajo el título “Los Intocables 2”. Dentro de la publicación, otra caricatura muestra al profeta desnudo rezando y sobre su trasero al aire el dibujante coloca una estrella amarilla con el título “Ha nacido una estrella”. La revista relató que sacó una edición especial de unos 75 mil ejemplares y que todos se agotaron en el día, y anunció que hará una segunda tirada del mismo número. La decisión editorial de Charlie Hebdo ocurre luego de que más de 30 personas murieron desde la semana pasada en los ataques que se generaron en varios días de protestas y represión u otros hechos violentos en países islámicos desde Asia a Africa por la película La inocencia de los musulmanes, y además convirtió a Francia un potencial blanco de nuevas manifestaciones.
Hasta ahora, la mayor parte de las protestas estuvieron dirigidas contra embajadas de Estados Unidos, ya que la película fue hecha en ese país por un realizador que vive en California. En este contexto, cientos de abogados de Pakistán que protestaban ayer contra el film irrumpieron brevemente en la embajada estadounidense en Islamabad. Estados Unidos cerró un consulado en Indonesia por manifestaciones similares y cientos de personas quemaron efigies del presidente norteamericano, Barack Obama.
Pero la respuesta a la publicación no tardó en llegar. Las primeras protestas dirigidas contra Francia se registraron en la sureña ciudad libanesa de Tiro, donde los decenas de miles de seguidores del movimiento islamista Hezbolá marcharon al grito de “Muerte a Estados Unidos. Muerte a Francia” y prometieron “vengar los insultos al profeta”. También, en el este de Afganistán, unas mil personas bloquearon la ruta hacia Kabul al grito de “Muerte a Estados Unidos” y “Muerte a los enemigos del Islam”. En Internet, unos hackers bloquearon ayer la página web de Charlie Hebdo. Ante las protestas, Francia reforzó las medidas de seguridad en representaciones diplomáticas, cerró de inmediato su embajada en Túnez y anunció que el viernes, el día de las plegarias –y las protestas– en el mundo islámico, cerrará sus embajadas, colegios y centros culturales franceses en 20 países. Además de ordenar los cierres de embajadas, la Cancillería emitió un alerta ante eventuales viajes advirtiendo a franceses en el extranjero que ejerciten la “máxima precaución” y que eviten grandes concentraciones de personas o lugares delicados.
La revista sumió a Francia –que tiene la comunidad musulmana más grande de Europa occidental, con seis millones de personas– en un nuevo debate sobre los límites de la libertad de expresión en una democracia moderna. Una demanda por incitación al odio fue presentada contra el medio horas después de emitir la edición de ayer, informó la Procuraduría de París. La fiscalía no identificó al actor, pero medios locales aseguraron que se trata de una organización siria con sede en Francia. El primer ministro francés, Jean-Marc Ayrault, dijo el martes, al conocerse la inminente publicación de las caricaturas, que la libertad de expresión está garantizada en Francia, pero advirtió que “debe ejercitarse con respeto hacia las diferentes creencias religiosas”.
Mientras que el canciller Laurant Fabius, durante una visita a Egipto, afirmó que la decisión de Charlie Hebdo es una provocación inútil que puede caldear aún más los ánimos en el mundo musulmán. En Estados Unidos, el vocero de la Casa Blanca, Jay Carney, manifestó que el gobierno de Obama no pone en duda el derecho de la revista a publicar las caricaturas, aunque aseguró que cuestiona la conveniencia de la decisión en medio de las protestas.
Anoche, la policía francesa reforzó la seguridad en los alrededores de la redacción del semanario, cuya antigua sede fue destruida en un ataque incendiario en noviembre de 2011, tras la publicación de una edición especial sobre el profeta del Islam. El director de la revista, Stéphane Charbonnier, quien vive bajo protección policial desde el ataque a la redacción del año pasado, justificó las viñetas en nombre de la libertad de prensa y aseguró que respetan las leyes de la República francesa. “Si nos hacemos la pregunta de si tenemos derecho a dibujar o no a Mahoma, de si es peligroso o no hacerlo, la pregunta que vendrá después será si podemos representar a los musulmanes en el periódico y, más allá, si podemos sacar seres humanos”, argumentó en un comunicado. Como precisó el diario The Independent, la publicación remarcó que las cuatro páginas de dibujos eran una sátira de la película antiislámica norteamericana y no un ataque al Islam.
Estos episodios tienen un antecedente. A comienzos de 2006 el diario danés JyllandsPosten publicó caricaturas de Mahoma que desataron numerosos disturbios en el mundo islámico.

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