Lo dijo ante estudiantes de la Universidad de Georgetown. Defendió al INDEC y afirmó que sus estadísticas son “científicas y profesionales”. Justificó el cepo cambiario y volvió a criticar al FMI.

De acuerdo con lo que dijo la presidenta Cristina Kirchner ayer en la Universidad de Georgetown, Estados Unidos miente sobre la inflación; el Fondo Monetario Internacional es un “árbitro” que favorece a los países más ricos con una tirria especial en contra de la Argentina; y, por último, Europa está viviendo lo que Argentina ya vivió en el 2001 y tiene mucho que aprender de nuestra experiencia.

Muy enojada todavía por la “tarjeta roja” que la directora del FMI, Christine Lagarde, dijo que le iba a aplicar a la Argentina si el gobierno no mejora la calidad de las estadísticas del INDEC, Cristina aprovechó dos preguntas de los estudiantes presentes para hacer una gran defensa del índice de la inflación, que es uno de los datos más cuestionados.

“Si la inflación fuera del 25% el país estallaría por los aires, no podríamos sostener el crecimiento”, dijo, y atacando a las consultoras privadas, agregó: “Ninguna ha podido acreditar ante la Justicia cuáles son los procesos científicos para establecer sus relevamientos de precios”. Cristina afirmó que las estadísticas del INDEC son “científicas y profesionales” y enfatizó que el propio Mauricio Macri, el jefe de la ciudad de Buenos Aires, fijó en su presupuesto un 10,8% de inflación en línea con el organismo.

“Seguramente esta información no te llegó”, le dijo a uno de los estudiantes.

Cristina no se detuvo allí. Por un lado cuestionó las estadísticas de otros países, entre los que mencionó a España o Grecia que atraviesan una profunda crisis económica, y que, según la Presidenta, nunca fueron siquiera advertidas por el FMI. También atacó a EE.UU. cuando se preguntó por qué hay tanto enojo con los datos de la Argentina cuando el Tesoro dice que sólo hay en este país un 2% de inflación anual algo, según ella, imposible dada su expansión monetaria.

Además les preguntó a los estudiantes presentes si no habían tenido un aumento mayor al 2% en lo que pagan para poder estudiar en la universidad o para poder comprar un pasaje de avión.

“Nuestro gobierno no es un modelo de metas de inflación; es de metas de crecimiento”, dijo y agregó que “hay inflación pero no las cifras absurdas que algunos publican”.

Cristina explicó que no era correcto decir que Hitler fue la respuesta de Alemania a la inflación. Según ella, Hitler llegó al poder en Alemania porque las condiciones económicas que le fijó el Tratado de Versailles a Alemania tras la Primera Guerra Mundial fueron tan duras que eso fue lo que desató la inflación durante la República de Weimar y llevó al nazismo al poder.

“Me gustaría que vinieras a la Argentina para que vieras el consumo, y vieras los restaurantes llenos, los shoppings llenos”, le dijo a otro de los estudiantes.

Cristina defendió además el cepo cambiario, una de las medidas menos populares entre los sectores medios que tienen ahorros en dólares. Explicó que “después de EE.UU., Argentina es el país con más dólares en el mundo”.

Según sus estadísticas, cada argentino tiene promedio 1.300 dólares mientras que cada brasileño tiene 6.

“Nosotros no emitimos dólares, nos encantaría”, dijo.

Su presentación estuvo llena de ataques al FMI. “Es un árbitro a favor de los países más desarrollados, que fueron los que ocasionaron la crisis y ahora quieren transmitirla a los emergentes”, lanzó. Y dijo que el organismo tiene “una suerte de ensañamiento” contra la Argentina “porque no aplicamos las políticas que recomiendan”.

fuente: clarìn

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